En el área donde está ubicado el hotel puedes disfrutar de paradisiacos lugares para descansar. (Shutterstock.com)

Uno de los destinos predilectos de los puertorriqueños para viajar en el verano o en cualquier fin de semana largo siempre ha sido República Dominicana, ya sea para disfrutar en pareja, en familia o en grupos.

Las atractivas ofertas “todo incluido” (comida y bebida) que ofrecen sus hoteles provocan que unos 160,000 puertorriqueños anualmente, y 7 millones de turistas provenientes mayormente de Canadá, Estados Unidos, Francia, Rusia e Italia, según datos confirmados por la Oficina de Relaciones Públicas de Dominicana en Puerto Rico, acudan cada vez más a este hermoso paraíso caribeño.

Viajamos al hermano país -como único medio invitado por la compañía Turismo Tony Pérez- junto a un ameno grupo de 15 agentes de viaje, para conocer de primera mano los ofrecimientos de muchas hospederías, cómo han superado el impacto de la noticia de las muertes de los turistas estadounidenses, cómo han reforzado sus medidas de higiene y seguridad, y cuál es su enfoque ahora.

Espacio exterior del hotel Be Live Canoa, con barra,   al aire libre donde puedes merendar o refrescarte con alguna bebida. (Suministrada)
Espacio exterior del hotel Be Live Canoa, con barra, al aire libre donde puedes merendar o refrescarte con alguna bebida. (Suministrada)

La llegada

El vuelo a Dominicana solo toma 30 minutos, por lo que es una travesía corta. Llegamos a tiempo y como buenos boricuas, con aplausos al despegar y al aterrizar. De esta forma, muchos le hacían honor a las camisas que lucían y leían “Con los boris se goza más”. De eso ni dudarlo.

Justo al bajarnos del avión en el aeropuerto de Punta Cana, nos esperaba una guagua que recogía a los pasajeros en plena pista de aterrizaje. El trayecto solo toma dos minutos por reloj. Más tardamos en abordar y llenar la guagua que arribar al aeropuerto, pero eso es parte de las nuevas medidas de seguridad implantadas por el gobierno para la seguridad de sus visitantes.

Al salir del aeropuerto, nos recogió un transporte de la compañía Nexus para llevarnos hacia el hotel donde nos hospedaríamos, el Be Live Canoa, ubicado en el área de La Romana. El recorrido fue a través de un expreso, al cual ellos denominan autovía, construido hace cerca de cuatro años con el propósito de fomentar el desarrollo turístico, la fuente principal de ingresos de este país.

Con esta vía, los taxistas, los transportistas y cualquier conductor ahorra la mitad del tiempo al llevar a los pasajeros a sus diferentes destinos. “Es una forma de que estén a gusto”, comentó Limaldo Delgado, conductor del transporte, cuando le preguntamos acerca de la vía.

A Delgado, quien lleva 25 años ganándose el sustento como chofer, le parece acertado esta iniciativa del gobierno, ya que evita que los conductores transcurran por ciudades como Higüey, San Pedro de Macorís y Juan Dolio, entre otros. Su vehículo está equipado con cómodos asientos, acondicionador de aire, GPS, WiFi (con user y password a la vista de todos) y un sello electrónico con el que pagaba los peajes.

En el camino observamos la construcción de más hoteles y resultó llamativo que las cadenas hoteleras están construyendo en la misma zona turística, paralelamente, hoteles con el mismo nombre, el mismo diseño estructural, pero unos enfocados a familias y otro para parejas.

A su vez, Delgado nos iba informando -orgullosamente- datos acerca de su país. Él es uno de los primeros rostros que ven los turistas al salir del aeropuerto; un rostro al que le “apasiona la carretera, interactuar con la gente”, pero sobre todo “decirle todo lo bueno de mi país”.

Be Live Canoa  

Al llegar y entrar a este hotel para familias te encuentras con un espacio tranquilo, decorado de manera sobria, con detalles de peces al relieve y piezas de barro en las paredes. Sobresalen los colores tierra. No obstante, al pasar el discreto “lobby”, descubres sus encantos.

Área  de piscina y bares en el hotel Be Live Canoa, en Bayahíbe, La Romana, República Dominicana. (Suministrada)
Área de piscina y bares en el hotel Be Live Canoa, en Bayahíbe, La Romana, República Dominicana. (Suministrada)

El hotel posee tiendas a la izquierda y a la derecha, de forma paralela, simulando una avenida, en las cuales venden artesanías, bañadores, cigarros, recordatorios, carteras y muchos artículos más. Tiene dos piscinas grandes; una de ellas con jacuzzi; playa, un campamento supervisado para que los niños se diviertan, área de artesanías y pinturas, una discoteca, un café bar, un pool bar, seis restaurantes, área de comida bufé, un bar plaza donde se disfruta de música en vivo y bebidas las 24 horas del día, spa y gimnasio con ring incluido.

Para los empleados de este hotel, las noticias acerca las muertes de los turistas estadounidenses resultan ser casos aislados, y aunque reconocen que les ha afectado en la economía, prefieren enfocarse en dar lo mejor de sí para demostrar con su trato que -en caso de resultar ciertas las investigaciones- pudieron haber sido accidentes. 

“Eso es algo que está en manos del gobierno. En Dominicana, la gente se siente libre, olvida tomar sus medicamentos, olvidan sus condiciones, comen y beben todo el tiempo y eso no es culpa de nosotros. Cada cual tiene que cuidarse”, comentó uno de los maleteros llamado Adlan.

El  Parque Nacional del Este que tiene uno de los ecosistemas más diversos en el país. (Suministrada)
El Parque Nacional del Este que tiene uno de los ecosistemas más diversos en el país. (Suministrada)

Y es que en una hospedería como Be Live es fácil dejarse llevar. Este hotel amplió sus edificios hace solo cuatro años y tiene casi 900 habitaciones. A lo lejos puede observarse la zona donde preparan el terreno para sus nuevas instalaciones.

Aquí se distinguen porque integran la naturaleza, mantienen en excelentes condiciones las áreas verdes, tienen un lago artificial con patos, pero lo más importante es el trato a sus huéspedes. Siempre están atentos, con una sonrisa en sus labios no importa de dónde sea el visitante, ya que hablan español, inglés, francés y portugués con una facilidad pasmosa.

Para quienes desean un hotel eco amigable, esta es una buena opción. En cada rincón, tienen una zona designada para reciclar.

Vista  parcial de un área del hotel Be Live Canoa, donde puedes tomar el sol y descansar, mientras disfrutas del paisaje y de algún aperitivo. (Suministrada)
Vista parcial de un área del hotel Be Live Canoa, donde puedes tomar el sol y descansar, mientras disfrutas del paisaje y de algún aperitivo. (Suministrada)

Así como se preocupan por las necesidades de los niños y por el ambiente, también atienden a los que tienen necesidades especiales. Cerca de las piscinas, de los restaurantes, y en las áreas comunes existen señales que identifican los accesos para las personas con impedimentos. Durante nuestra estadía vimos tres personas que usaban sillas de ruedas que no confrontaron problemas para acceder piscinas, caminos, edificios y restaurantes.

Las habitaciones

Modernas y tecnológicas. Así pueden definirse los cuartos en esta estancia. La tarjeta que te dan al registrarte es muy importante y lo descubres al llegar a tu habitación. Cuando entras la colocas en un área designada cerca de la puerta y automáticamente, esta enciende el acondicionador de aire, las luces, el televisor y hasta las bocinas gigantescas (si es que escoges un cuarto que las tenga). Esto es parte de su política eco amigable, pues así los huéspedes no dejarán luces ni televisor ni aires encendidos.

El baño que nos asignaron tenía jacuzzi rodeado de velas y una bañera moderna con espejos en cristal, de techo a piso, con llaves de hidromasaje. Era una habitación que despertaba el deseo de no salir de ella.

Y faltaba lo mejor…

Ese mismo día nos enteramos de que este Be Live Canoa, pues la cadena tiene más hospederías en Dominicana, posee un VIP Lounge. Esta área exclusiva -por un costo adicional- es divina. Es un espacio íntimo, con decoración y lámparas modernas donde puedes alejarte del bullicio, ya sea para conversar, leer acomodado en unas cómodas sillas o en muebles con colores blanco, verde, o hasta usar un columpio interior. Esto lejos del calor pues posee acondicionador de aire, un minibar, donde ofrecen un trato excelente, un aromático té, variedad de frutas frescas, sushi, postres, diversos sándwiches, panes integrales, y un delicioso y espumoso café.

Además, ofrece servicio de mayordomía que incluye prepararte una cena romántica para dos, masajes, o convertir tu jacuzzi en un majestuoso baño para una diosa o un dios, room service, una piscina exclusiva, servicios de spa, salón de belleza, dos jacuzzis privados, área de restaurante, y un trato de rey. Te contactan hasta por WhattsApp y ahí puedes pedir lo que desees.

Cabe destacar que el día que arribamos, también llegó un autobús repleto de turistas orientales que se sumaban a los huéspedes españoles, rusos, alemanes, franceses, boricuas y de otras nacionalidades que copaban la hospedería. Solo nos restaba disfrutar de la buena gastronomía, bebida y la hospitalidad de los vecinos hermanos.

Medidas seguridad

- En este hotel hay cámaras de seguridad en las áreas comunes. Esta cadena y próximamente en noviembre, por ley, todas las hospederías de Dominicana deben reportar que están en proceso de instalar cámaras para beneficio de sus huéspedes, ya que cada vez más crece el número de turistas que llega al país.

- Según Lissette Britto, gerente de ventas de Be Live Canoa en La Romana, diariamente se realizan reuniones con el personal donde se enfatiza el trato a los clientes. Además, como parte de la política de la cadena hotelera, todos los empleados son responsables de los huéspedes.

 - Los alimentos que se preparan al momento son elegidos por el huésped y este ve cómo se cocina.

- Los empleados se mantienen atentos a la limpieza de las mesas y platos por el alto volumen de clientes.

- La comida en el bufé está a la vista de todos, pero hay empleados cerca de cada estación en caso de necesitar ayuda.

- Los tragos y bebidas se sirven sin hielo a menos que el cliente lo solicite.

- En los cuartos también incluyen dos botellas de 1.5 litros de agua para usar en caso de que no desees usar el agua del grifo.

- Cada habitación tiene una caja fuerte para guardar tus pertenencias importantes.

Qué ofrece La Romana

- Palmilla: Aislada, poco desarrollada, con arena blanca salpicada de palmeras y frente a una piscina natural de color turquesa, es el paraíso caribeño por excelencia.

Palmilla (Shutterstock.com)
Palmilla (Shutterstock.com)

- Bayahíbe: El pintoresco pueblo pesquero es una atracción en sí mismo, cuenta con múltiples playas en su costa, incluyendo la Playa Dominicus, certificada como Bandera Azul

Bayahíbe (Suministrada)
Bayahíbe (Suministrada)

- Isla Catalina: Las aguas están repletas de corales, incluyendo un “Museo Viviente del Mar”. Es la más cercana a las costas de La Romana, ideal para los deportes acuáticos.

Isla Catalina (Shutterstock.com)
Isla Catalina (Shutterstock.com)

- Altos de Chavón: Villa tipo mediterráneo del siglo XVI, esculpida en piedra, que se ubica a 100 metros sobre el río Chavón. Construida sobre el río Chavón, en La Romana, República Dominicana, cuenta con un anfiteatro al aire libre de estilo griego con capacidad para 5,000 personas,  tiendas, restaurantes, bares y artesanías. También es  sede de un Centro Cultural, el Museo Arqueológico Nacional, y la llamada Ciudad de los Artistas, que alberga una de las colecciones más completas sobre cultura indígena.



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