Capsula k-107 (horizontal-x3)
Este invento destaca por su fuerza de resistencia y la probabilidad de supervivencia. (YouTube/ Capsula k-107)

Escuchar en sus clases sobre terremotos que podrían generar consecuencias catastróficas, llevó al Ingeniero mexicano Reynaldo Vela a construir un aparato que aumente la posibilidad de sobrevivir a un sismo, la cápsula K 107.

El creador de este dispositivo dijo en entrevista con El Universal que la energía que se libere puede ser mayor a los 9 grados, por lo que inmuebles previos a 1985 correrían riesgo.

Luego del sismo del 19 de septiembre pasado ocurrido en México, cuyo epicentro estuvo en los límites de los estados de Morelos y Puebla, la posibilidad de un terremoto proveniente del Océano Pacífico se transformó en una realidad, y esta cápsula se convierte en una posibilidad de resguardo.

De acuerdo con el Ingeniero Vela, la herramienta que lleva casi 8 años, con una inversión de $608,000 en su desarrollo ha causado mucho interés en la población, aunque hasta ahora no se ha empleado en una situación real o un caso de colapso, sino solo en proyecciones.

El estudio del diseño de la cápsula y sus materiales duró dos años. Como producto de esta investigación resultó que la herramienta era óptima con la forma de un huevo de velociraptor.

Al respecto el Ingeniero sostiene que es la figura geométrica más estable y que más puede resistir impactos, pues un paralelepípedo o una pirámide cuentan con aristas que quedan expuestas a los impactos.

Reynaldo Vela asegura que la cápsula K 107 es accesible para cualquier persona, pues su costo es de $2,190. Además, por cada 10 piezas que son vendidas se dona una cápsula a personas con menos recursos.

En este tenor se benefició a unos adultos de la tercera edad que habitan en el piso 17 de la torre Cuahtémoc, en Tlatelolco. La elección se tomó tras la realización de un sondeo de personas en mayor vulnerabilidad.

La idea de esta donación surgió a partir de la comunidad internacional. Atendiendo un llamado de Naciones Unidas el Ingeniero Vela presentó en la Unión Europea la cápsula. Allí el Centro de Estudios Económicos del Tercer Mundo comentó que era primordial la donación de algunas piezas, por lo que se determinó que era viable por cada 10 que se vendieran.

Por ahora están a punto de entregar ocho y hay otras 370 en pedido. La entrega es lenta por el tiempo que se invierte en la producción y diseño de cada pieza.

El sismo del 19-S también permitió el desarrollo de nuevos tipos de prueba, pues también se dieron cuenta de la gran cantidad de mascotas, sobre todo perros, que hay en la Ciudad de México y cuya vida es necesario poner en seguridad.

Dentro del invento hay provisiones de alimento y bebida para sobrevivir un derrumbe. Tiene porciones hasta por 30 días más otros 10 de factor de seguridad, en cumplimiento con la Organización Mundial de Salud.

Reynaldo Vela confía en que en un futuro la cápsula K 107 esté en todas las casas a nivel mundial. En octubre fue presentado en Villano, Italia, donde tuvo buena aceptación luego que en la región padecieron una serie de sismos. Asegura también que han contado con una invitación de Japón para presentar la cápsula, lugar al que esperan llegar a corto plazo.

Frente a otros inventos de esta naturaleza, como una esfera y un closet, el ingeniero mexicano asegura que la K 107 destaca por su fuerza de resistencia y la probabilidad de supervivencia.


💬Ver 0 comentarios