Basura electrónica apilada en un mercado local de Calcuta (India) (semisquare-x3)
Basura electrónica apilada en un mercado local de Calcuta (India). (EFE)

En el marco del Foro Económico Mundial (FEM), que se lleva a cabo en Davos (Suiza), la ONU y otras organizaciones alertaron que en 2018 se generaron casi 50 millones de toneladas de basura electrónica (el equivalente a unas 4,500 torres Eiffel), cifra que aumentará a 120 millones para 2050.

En un informe publicado esta semana, en el que también participó el Consejo Mundial Empresarial de Desarrollo Sustentable, los distintos organismos cifraron en $62,500 millones el valor de dichos residuos generados el año pasado, “más que el producto interno bruto (PIB) de muchos países y tres veces la producción de las minas de plata del mundo”. Frente a esto, las organizaciones propusieron “una nueva visión circular para la electrónica”, resaltando que “hay 100 veces más oro en una tonelada de basura electrónica que en una tonelada de mineral de oro”.

El director del programa de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) para Ciclos Sostenibles, Ruediger Kuehr, declaró que mediante lo que llama “economía circular” hay una gran oportunidad para reducir los desechos electrónicos, pero que es necesario actuar de inmediato. “Necesitamos cambiar los hábitos cuando prevemos que en 2050 se generen 120 millones de toneladas de basura electrónica si no hacemos nada.

El informe demanda una nueva visión basada en la economía circular y la cooperación entre grandes empresas, pymes, consumidores, instituciones y el mundo académico”, anunció.

En la economía circular, explicó Kuehr, lo que las empresas venden no es el producto, sino el servicio, asegurando así la recolección de los residuos.

Según el estudio, prácticamente toda la basura electrónica puede reciclarse, y la extracción de recursos valiosos es más viable económicamente que la minería de esos minerales. La mitad de la basura electrónica que se produce proviene de dispositivos personales que van desde computadores, pantallas, celulares y tabletas hasta televisores. El resto son electrodomésticos como lavadoras, aires acondicionados y calefacciones. “La basura electrónica puede ser tóxica, no es biodegradable y se acumula en el medioambiente, en la tierra, el aire, el agua y los seres vivos”, advirtió Kuehr.

Hoy en día, menos del 20 por ciento de estos desechos se reciclan formalmente, y aunque informalmente el reciclado es mayor, las condiciones en que se realiza perjudican el medioambiente y a los trabajadores. Solo en China, 600,000 personas dependen del reciclaje de esos desechos.

“Es una enorme oportunidad porque la cuarta revolución industrial, en marcha, nos proporciona las herramientas para hacerlo”, indicó Antonia Gawel, directora de la Iniciativa de Economía Circular del Foro Económico Mundial.


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