(horizontal-x3)
Para elaborar este mapa se tomaron imágenes antes y después del paso de la tormenta. (NASA)

Tras el paso del huracán María y los daños causados como inundaciones, árboles derribados y fallas en la energía eléctrica y de telecomunicaciones, científicos de la NASA se han dado a la tarea de ayudar a grupos de rescate como la Guardia Nacional y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).

Para ello, recientemente enviaron imágenes capturadas por el satélite NPN de Suomi que muestran los cortes de energía en Puerto Rico, lo que permite responder de manera más eficaz en aquellas zonas donde se necesita reestablecer los servicios y desplegar los equipos.

Las imágenes muestran un antes y un después de las luces nocturnas, y los datos fueron adquiridos por la banda infrarroja Visible Infrared Imaging Radiometer Suite (VIIRS), que detecta la luz en una gama de longitudes de onda desde el verde al infrarrojo cercano, incluyendo la luz de la luna reflejada, la luz de los incendios y pozos de petróleo, emisiones de las ciudades u otras actividades humanas.

Un equipo de científicos del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y el Centro de Vuelo Espacial Marshall, procesaron y corrigieron los datos sin procesar para filtrar la luz extraviada de la Luna, los incendios, el brillo del aire y otras fuentes que no son luces eléctricas.

Sus técnicas de procesamiento también eliminan tantas otras interferencias atmosféricas como polvo, niebla y nubes delgadas, como sea posible.

Días antes, el Programa de Desastres de la NASA entregó a  FEMA un mapa de áreas en el este de Puerto Rico que probablemente fueron dañadas como resultado del impacto del huracán María.

El mapa fue elaborado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, y Caltech, operado por la Agencia Espacial Europea.

Las imágenes se obtuvieron mediante el radar de apertura sintética de los satélites Sentinel-1A y Sentinel-1B, y fueron tomadas antes y después del paso de la tormenta.

La información fue enviada a los equipos de búsqueda y rescate urbano de FEMA, y cubre un área de 105 por 60 millas, con un recuadro que muestra la extensión del daño alrededor de la ciudad capital de San Juan.

La variación de color del amarillo al rojo indica un cambio cada vez más significativo de la superficie del suelo y puede usarse como guía para identificar áreas dañadas.

El Programa de Desastres de la NASA, trabaja con agencias internacionales, regionales y locales de manejo de desastres, para proveer información crítica usando datos ambientales globales de la flota de satélites de la NASA y otros sistemas espaciales. 


💬Ver 0 comentarios