En el pasado, el gobierno de China ha estado en la mira por la implementación de reconocimiento facial en dispositivos policiales que recorren las calles. (semisquare-x3)
En el pasado, el gobierno de China ha estado en la mira por la implementación de reconocimiento facial en dispositivos policiales que recorren las calles. (AP)

La regulación de la tecnología y su desarrollo ha tomado diversos planos de la industria, desde los intentos de control en la inteligencia artificial, hasta los límites impuestos en la seguridad digital. 

Entre ellos, se encuentra una herramienta muy importante: El reconocimiento facial, que ahora está en la polémica tras las declaraciones emitidas por Microsoft. 

En una publicación en su blog, la compañía hizo un llamado a las autoridades, principalmente a las de Estados Unidos, a regular el uso de esta tecnología. 

En el comentario, Brad Smith, presidente de Microsoft, escribe que "todas las herramientas se pueden usar para el bien o para el mal. Incluso una escoba puede usarse para barrer el piso o golpear a alguien en la cabeza".

Ante esto, Ricardo Navarro, el CEO de TOC, una compañía enfocada en el desarrollo de reconocimiento, detalló que la importancia de esto radica en "diferenciar dos usos fundamentales". 

De acuerdo a las palabras de Navarro, existe la posibilidad de identificar "uno a uno", que consiste en una suerte de llave biométrica para que las personas tengan acceso a lugares o archivos, siempre con el consentimiento de los usuarios. Mientras que por otra parte está el "uno a N", donde -según detalla- "se utilizan cámaras u otros sistemas para identificar personas sin su consentimiento con fines de seguridad". 

Es precisamente en este aspecto en que los dichos de Smith comienzan a causar ruido en algunos sectores. 

Para Navarro “lo importante es regular el cómo se usa la tecnología, pero no poner trabas al desarrollo tecnológico. Hoy el reconocimiento facial es uno de los procesos más seguros y eficaces para verificar la identidad de una persona. Y no sólo se usa en control de seguridad, sino en la industria de servicios".

Sin embargo, este tema genera un dilema similar al que ocurre en torno a la inteligencia artificial y que diversos entes se han alzado para evitar su uso en tecnología bélica, ya que a pesar de las bondades o facilidades que entrega alguna herramienta, tal como dice Smith, puede ser utilizada para el bien o para el mal. 

Ya en el pasado, el gobierno de China ha estado en la mira por la implementación de reconocimiento facial en dispositivos policiales que recorren las calles, mientras que el proyecto que suma la tecnología al metro de la ciudad ha sido aplaudido.


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