Museo digital en Japón (semisquare-x3)
En esta obra de arte, tú determinas el flujo de la cascada. (Mori Building Digital Art Museum)

Imagina que entras a un cuarto, cuyo entorno es totalmente generado por una computadora. No puedes distinguir paredes o techo. En su lugar observas campos de flores, lámparas de colores o formas abstractas sin límite. Y aunque sabes que tu panorama es virtual, es inevitable estirar la mano para querer tocarlo.

Esa es la experiencia que viven los visitantes del Mori Building Digital Art Museum. Es un espacio que alberga unas 50 obras, pero ninguna de ellas es tangible.

Se ubica en la isla de Odaiba, en Tokio. Fue creado por el colectivo de arte TeamLab, en colaboración con la empresa Epson. Abrió sus puertas en junio de este año.

El museo está conformado por instalaciones artísticas digitales que se proyectan en el piso, en el techo y en las paredes de cada sala de exhibición. Las imágenes en movimiento interactúan con el espectador: cualquier acción tuya tiene repercusión en el escenario.

Las imágenes son proyectadas en tiempo real. Es decir, puedes presumir que el material multimedia que estás viendo es irrepetible, porque está influido por tu posición exacta y la de los otros visitantes.

Maravillas que no están ahí

Entre las obras más espectaculares del Mori Building, están las siguientes...

1. Universe of Water Particles on a Rock where People Gather. En un colorido escenario tridimensional hay una cascada. Cuando te acercas a un montículo donde se proyecta la figura de una roca, las gotas de “agua” que conforman el torrente cambian de dirección.

2. The Way of the Sea, Floating Nest. Para disfrutarla, debes recostarte sobre una red. Al hacerlo, aparece un enorme banco de peces diminutos de color amarillo, los cuales dejan una huella de figuras luminosas.

3. Wander through the Crystal World. Cuando entras, descubres un cuarto lleno de cristales resplandecientes. Si quieres formar figuras con la luz que irradian, basta con abrir la app del museo y dibujar con tu dedo.

4. Memory of Topography. Simula un paisaje de montaña que varía conforme aumenta su elevación. Su vegetación se proyecta sobre lienzos que te llegan casi a la cintura, y parece que puedes tocar las flores. Además, cambia de color para reflejar las estaciones del año.

5. Animals of Flowers, Symbiotic. Aparecen siluetas de animales hechas de flores. Cuando intentas tocarlos, los pétalos caen. Si un animal pierde todos sus pétalos, “muere”.

6. Forest of Lamps. Es un cuarto lleno de lámparas, muy parecido a los “infinity rooms” de Yayoi Kusama. La diferencia es que, en estas piezas, hechas con cristal de Murano, la luz cambia cuando se detecta tu presencia. La trayectoria que la luz seguirá no se puede predecir.

7. Multi Jumping Universe. El museo tiene un área enfocada al aprendizaje por medio del movimiento del cuerpo. En una de sus salas, que proyecta un escenario espacial, el piso es un trampolín. Cada vez que saltas, aparece una nueva estrella.

8. Tea House. Incluso el restaurante del museo es sorprendente. Mientras haya té en tu taza transparente, en el recipiente aparecerán hermosas flores digitales.


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