Por décadas la familia Stephens se ha mantenido firme en su propósito de “dejar la tierra mejor de como la encontraron”. (horizontal-x3)
Por décadas la familia Stephens se ha mantenido firme en su propósito de “dejar la tierra mejor de como la encontraron”. (Archivo)

El principio de una alimentación orgánica está en las semillas y en el suelo donde se plantan. Por eso antes de comenzar tus cultivos orgánicos en casa, debes limpiar la tierra.

Por Dentro auscultó las experiencias de dos promotores de la alimentación orgánica con historias muy diferentes que aseguran lograrlo con sus estrategias. Incluso a pesar de la distancia entre los rincones del planeta donde trabajan, Arjan Stephens, vicepresidente ejecutivo de la empresa Nature's Path, y María Suárez, promotora del movimiento de agricultura realenga en Puerto Rico, chef crudista y escritora, coincidieron en prácticas esenciales. No fue difícil hallar similitudes en los procesos que siguen y que recomiendan.

Nature's Path

Por décadas la familia Stephens se ha mantenido firme en su propósito de cultivar alimentos limpios y “dejar la tierra mejor de como la encontraron”. Esa tradición comenzó en la década de 1930, cuando Rupert Stephens la transmitió a la segunda generación y luego su hijo, Arrans Stephens, cofundador de Nature’s Path junto a su esposa Ratana, hizo lo propio con su descendencia, incluído Arjan.

“Mi abuelo fue un granjero orgánico antes de que el movimiento orgánico siquiera existiera como el movimiento de comida que conocemos hoy. Tenía un letrero en su granja que leía: 'Aquí no se usan químicos ni tóxicos venenosos'”, apunta. En entrevista telefónica desde Canadá, relata que el abuelo iba con su padre a las playas de la isla de Vacouver a colectar material vegetal para llevar a la finca, un arma que había sumado al recurso principal con el que había empezado a resguardar sus cultivos desde antes: serrín.

Arrans creció, se marchó a experimentar con la vida y luego de establecer una familia propia regresó al cultivo de la tierra. Con una inversión de $7 más un préstamo de $17,000, él y su esposa comenzaron a recorrer su propio camino empresarial, que les ha llevado a proveer empleo a unas 600 personas en todo el mundo realizando tareas relacionadas con el manejo de los recursos, los cultivos y el procesamiento de alimentos que luego son distribuidos a más de 50 países, incluido Puerto Rico, donde desde el año pasado los distribuye Caribbean Produce Exchange.

“En Nature's Path tenemos casi 9,000 acres de terreno orgánico cultivable y hemos establecido alianza con familias de granjeros para que crezcan nuestros cultivos. Además, apoyamos sobre 120,000 acres de producción orgánica, lo que elimina millones de libras de químicos tóxicos evitando que lleguen al ambiente, al suelo y a nuestros cuerpos. Es tremendo porque los agricultores han podido traer a sus hijos de vuelta a trabajar la tierra de forma orgánica”, destaca Stephens.

Reconoce, sin embargo, que ese no fue siempre el panorama. “Habíamos encontrado un tipo de crisis porque la próxima generación de agricultores no estaba realmente muy entusiasmada de continuar la tradición familiar, así que esto es una manera de estimular a la próxima generación a involucrarse en la agricultura”, afirma el empresario, que de vez en cuando ofrece clases de siembra orgánica en su comunidad. Recalca que la meta de Nature's Path es poder suplir alimento orgánico a cada hogar, perfeccionando procesos para eliminar la generación de basura y logrando crear compostas que puedan a su vez nutrir nuevamente los suelos. Stephens admite que adoptar prácticas de cultivo orgánico toma mucho tiempo, pero asegura que vale la pena.

“Convertirse a orgánico es un proceso de tres a cuatro años en los que no puedes utilizar ningún químico como fertilizante o pesticida y en cambio utilizar composta y rotación de cultivos. Pero puedo decirte que es bien gratificante. Hay una recompensa desde el punto de vista económico al poder vender tus cultivos como 'premium' sobre los no orgánicos, pero también ha habido estudios que muestran que el rendimiento del suelo con los años mejora porque le estás poniendo material orgánico de vuelta al terreno”, destaca.

Pionera allá y acá

En el caso de María Suárez la alimentación y agricultura orgánica llegaron en parte por el deseo de gozar de mejor salud, pero terminaron convirtiéndose en motor de su vida. El efecto tan dramático que experimentó la llevó de promover el movimiento orgánico en Estados Unidos a gestar luego un fenómeno social que desde el corazón de Santurce se unió a otras iniciativas y avanzó al resto de Puerto Rico provocando incluso el surgimiento de mercados orgánicos en múltiples rincones del país.

“Yo fui parte de ese movimiento en Estados Unidos, y el USDA Organic reclamó un 'copyright' de la palabra por lo que no podías decir que eras certificado orgánico si no pagabas por esta certificación. Hay que pagar regalías a USDA Organic según el volumen de ventas”, indica en entrevista separada desde su finca en la Cordillera Central de Puerto Rico.

Ella teme que “a medida que la demanda (por lo orgánico) ha aumentado, han bajado los estándares de la certificación”, por eso es muy cautelosa con lo que consume y prefiere sembrar. A su juicio, rehabilitar la tierra en Puerto Rico puede llegar a tomar hasta diez años, y no puede depender del trabajo individual, es preciso contagiar a vecinos y a agencias del Gobierno que utilizan productos tóxicos para tareas como exterminar mosquitos, plagas y desyerbar. “Tenemos que coger el reloj y echarlo para atrás como 100 años, cuando todo el mundo sembraba a pequeña escala y eso funcionaba, la gente vivía (más y con menos enfermedades)”, opina.

Suárez insiste en que “lo más sabroso y lo más exquisito está hecho a pequeña escala”.

“Mi propuesta está en el libro que escribí en el 2010, 'El arte y el éxtasis de germinar'. Si muchos de nosotros hacemos un poquito, podemos lograr muchísimo. No hay espacio para que muchos hagan muchísimo, porque aquí tiene que comer todo el mundo”, afirma.

Cabe mencionar que según Stephens su estrategia de negocio con los agricultores supone que cada familia pueda sostenerse de lo que produce su tierra. Explica que “los agricultores se quedan con dos terceras partes de lo que cultivan y nosotros (Nature's Path) con una tercera parte, y le compramos los granos al precio del mercado”.

“Es un escenario más rentable para que los agricultores traigan a la próxima generación a sembrar”, reitera. A continuación y en el marco del Día del Planeta Tierra, Por Dentro presenta las estrategias compartidas por estos dos promotores de cultivos orgánicos con el fin de que puedan ser aplicadas por todos en casa.

¡A limpiar la Tierra!

1- Comienza con poco. Stephens aconseja que consigas algunos triunfos y ganes algo de experiencia antes de expandir. “Mucha gente comienza con algo muy grande, luego se sobrecargan y se rinden”, advierte.

2- Cultiva cosas que te guste comer, que le gusten a tu familia. “No hay nada más emocionante que ir a tu huerto y recoger el primer guineo, el primer tomate y comértelo ahí mismo. Además, puedes enseñarle a tus niños. Muchos no saben de dónde sale la comida, creen que la comida vienen del supermercado, no se dan cuenta que vienen de una planta o del campo”, lamenta.

3- Trata de seguir la mayor cantidad de prácticas orgánicas posibles. “No manejes químicos tóxicos, de esa forma no contaminas tu hogar ni los cuerpos de tus niños y tu familia. Aprende sobre prácticas orgánicas”, insiste.

4- Crea un ecosistema. Stephens sugiere agregar al huerto animales como gallinas, que incluso se comen organismos antes de que se conviertan en plagas.

5- Combina cultivos. El empresario comenta que juntar flores con vegetales facilita la polinización de frutos al atraer mariposas y aves, que a su vez son depredadores naturales de plagas.

6- ¡Comparte! “Llegará el momento en que verás que tienes más de lo necesario para alimentar a tu familia y podrás compartir, eso te dará la oportunidad de conocer a tus vecinos y crear un sentido de comunidad porque no hay nada como compartir con tus vecinos ese guineo, ese tomate extra que produce tu huerto”, anticipa. “En la sociedad moderna hay personas tan obsesionadas con sus teléfonos celulares y con la tecnología, que se olvidan de los vecinos que viven junto a ellos y de su comunidad, así que esta es una forma extraordinaria para conectar con la comunidad y compartir ese lazo”, agrega.

7- Crea composta. Stephens sugiere buscar un balance entre el nitrógeno y el carbono combinando el tipo de residuos orgánicos en la composta. “Ni - trógeno es absorbido por los materiales verdes y carbono es más de los materiales color marrón como las hojas secas y la borra de café. No agregues carnes ni comida cocida porque puede crear malos olores y atraer roedores y sabandija”, detalla.

8- Usa 'mulch' como herramienta para retener humedad en la tierra. “Así no se necesita tanta agua, además de que mantiene un ambiente más fresco para los vegetales”, apunta.

9- Rota los cultivos. “Si siembran las mismas cosas año tras año causarán que se agoten los nutrientes del suelo. Cuando cultiven tomates en un lugar, el siguiente año siembre otro producto, y así por el estilo”, ilustra.

10- Busca siempre mejorar el suelo. “Cuídenlo creando un ecosistema que les ayude. Disfruten del proceso. Las personas que cultivan son mucho más felices que la gente que no”, dice.

11- Inspecciona los suelos a tu alr e d e d o r. Suárez aconseja mirar más allá de tu propiedad y promover prácticas orgánicas en sus alrededores para que eliminen el uso de tóxicos que lleguen a través del aire y las escorrentías.

12- Habla con tus vecinos. Además de la experiencia de intercambio, Suárez exhorta a promover que se unan al movimiento adoptando prácticas orgánicas que le beneficiarán a todos.

13- Crea huertos culinarios. Cuan - do no se tenga terreno cultivable o no sea posible controlar el efecto contaminante de los arededores, Suárez propone sembrar en interior. “La gente (con estos problemas) tiene que empezar con un huerto culinario, sembrar en bandejas, en tiestos, porque realmente habilitar una terreno demora diez años. En el huerto nuestro de Aguas Buenas se ha estado trabajando por ocho años con la composta vegetal”, revela.

14- Elige bien el tipo de fruto. Suá - rez sugiere comenzar por maximizar el cultivo de hierbas, viandas o frutos que no requieren trabajar tanto la tierra -incluso cocos donde se pueda- para fortalecer las condiciones del suelo, en lo que se logra la tarea urgente de rehabilitar la tierra.


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