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Opinión

Graves fallas diagnósticas en la educación especial

Editorial de El Nuevo Día

Las gravísimas fallas en el diagnóstico de estudiantes identificados por los grupos de sicólogos es un grito de alerta que debe atenderse con seriedad en cualquier reforma que se proponga al programa de educación especial, bajo el cual ahora estudia más de un tercio de la matrícula del sistema público.

La eficiencia, clave de una reforma contributiva

Editorial de El Nuevo Día

La nueva estructura contributiva que propone el Gobierno, con un Impuesto al Valor Agregado (IVA), tiene que concebirse como un instrumento simple en su ejecución y vigoroso en su tarea de rehabilitar las finanzas públicas y estimular el desarrollo económico del País.

Coto al acto delictivo de las carreras clandestinas

Editorial de El Nuevo Día

Los argumentos que esgrimió la Policía para explicar el hecho de que no hayan podido detener unas carreras clandestinas que se celebraron la noche del pasado domingo y hasta la madrugada del lunes, en los municipios de Bayamón y Dorado, evidencian debilidad y falta de control, y obligan a replantear las estrategias para combatir tales delitos.

Freno a la tragedia ocupacional en la AEE

Editorial de El Nuevo Día

La alta gerencia de la Autoridad de Energía Eléctrica tiene la obligación ministerial y moral de dirigir la presente investigación sobre las muertes por negligencia en una explosión en su central de San Juan hacia la definitiva y total transformación de la seguridad ocupacional en la corporación.

Hora de una radical reforma electoral

Editorial de El Nuevo Día

Ya es hora de que el sistema electoral de Puerto Rico sea sometido a una reforma profunda e integral, que extirpe de la dirección de la Comisión Estatal de Elecciones el tumor de la partidocracia, que vacune contra la corrupción el financiamiento político y que adecente las campañas, incluso reduciéndolas, para que no sean procesos tan onerosos.

A democratizar las corporaciones

Isander Santiago Rivera/ Analista Financiero

Existen dos formas principales sobre cómo los ciudadanos pueden recibir los beneficios de las corporaciones estatales. La primera es donde la corporación estatal genera beneficios

Imaginándonos como nos vieron

Jon Borschow/ Presidente Junta de Directores Foundation for Puerto Rico

En Japón, la tradición de las artes y la cultura es tan importante que las figuras artísticas y literarias de más distinción se elevan al nivel de “tesoro nacional”, una designaci

Octubre, el IVA y los cuentos de terror

Nery Adames/ Secretario del Departamento de Asuntos del Consumidor –DACO-

La discusión sobre la gestión gubernamental muestra extrema dependencia por el lenguaje típico de octubre, concebido como mes de cuentos de terror. La hipérbole, utilizada sobre l

Senilidad

Mari Mari Narváez/ Periodista

Tiene que haber sido el hombre más solo del mundo. No dudo que tuviera aprensión de su rol. No debe ser fácil ser el mensajero del absurdo. Aún así, el exembajador de EE.UU., se pa

Plan de salud alterno

Enrique Vázquez Quintana/ Médico

El plan de Reforma de Salud de Puerto Rico lleva 20 años de establecido. Para entonces, no había una base científica para justificar la privatización de los servicios médicos de l

Cartas

 

Durante todos estos días se ha estado hablando mucho sobre un nuevo impuesto al petróleo. Pregunto, ¿pero qué petróleo? Si aquí en Puerto Rico no se utiliza petróleo para nada. Las pocas refinerías que procesaban petróleo en la Isla desaparecieron hace años, como la Sun Oil, en Yabucoa, y Corco en Guayanilla.

La Sun Oil la vendieron como chatarra, al igual que Chevron/Phillips, en Guayama, que también vendieron como chatarra. Además de que esta era una petroquímica, no refinaban crudo. A fin de cuentas lo que se va a tributar sera los destilados de petróleo tales como gasolina, diesel y queroseno. Pero como siempre petróleo o no petróleo la soga partirá por lo más fino.

 

A veces el teléfono en lugar de ayudar, perturba, a los que abusan de su uso.

Por ejemplo, una tarde alguien me venía a recoger en la esquina de la calle Condado y la esquina de la Ave. Ashford. Yo estaba situada justamente en el lugar acordado. La persona, no me veía y me llamaba una y otra vez, completando hasta más de diez veces.

Yo, por el ruido de la calle, y las dificultades en mi audición, no le contestaba.

Me pregunto, ¿estamos dando demasiada importancia al uso de ese artefacto que es el teléfono?

Creo que ni siquiera nos miramos a la cara, y mucho menos, nos sonreímos con el otro.

Gisela Barzaga Jendi,

 

Creo que los problemas de Puerto Rico no van a tener solución. No es cuestión de administraciones pasadas que hicieron las cosas mal, o si el actual gobierno trata y no puede. El problema de esta isla es la gente, los puertorriqueños que con esa actitud nefasta que nos viene caracterizando hace bastante tiempo, hemos decidido criticar y no hacer nada o, peor aún, huir y dejar el barco hundiéndose.

Acostumbrados al mantengo, los cupones, a los muchos días de fiesta, a la buena vida en la playa y darnos las cervecitas, hemos olvidado que la patria se hace con esfuerzo y cada cual poniendo su granito. Queremos que todo se nos resuelva, pero que sean otros los que lo hacen. Queremos cambiar el status pero no se encuentra la forma de lograrlo.

Queremos resolverlo todo protestando o haciendo manifestaciones sin presentar soluciones viables o haciendo criticas constructivas. Hay miles evadiendo los impuestos contributivos, el IVU, etc.

En Estados Unidos pasaron por una recesión que casi se convierte en la gran depresión de nuestros tiempos, pero se unieron, lucharon, se las inventaron y juntos han sacado la nación a flote.

Aquí son pocos los orgullosos de lo que hacen. Permea un aire de “que el barco ya se hundió” y sálvese quien pueda. Si no cambiamos nuestras actitudes hacia un camino de unión y de verdadero compromiso, aunque esto consista en darle paso a alguien cuando cambia la luz del semáforo, entonces, hasta luego Puerto Rico.

 

Aquí hay algo mal… Usted se faja trabajando por décadas y paga sus contribuciones. Para colmo usted es empleado, y no tiene mucho espacio para reclamar deducciones como hacen los dueños de sus empresas. Luego de tributar, con lo que le sobra paga una hipoteca para llegar a tener su casa soñada. Y entonces le llega la factura del CRIM para que pague contribuciones sobre su casa. Una residencia que compró o construyó con ingresos que ya habían tributado. ¿No es esto una doble tributación?

Los ladrillos de esa casa se compraron con dólares que ya habían tributado, y entonces esos ladrillos siguen tributando ad infinitum. Finalmente, con 65 o 66 años a cuesta, usted se retira y pide Seguro Social. Y entonces el equivalente de par de meses de esos chavitos los tiene que reservar para el CRIM, para seguir tributando sobre lo ya sobretributado. Algo aquí suena mal; como que no cuadra…

Como mínimo, el pago de contribuciones sobre la propiedad debe eliminarse luego de haberlas pagado por toda una vida productiva. ¡Dejen que los viejos vivamos nuestra casa en paz! ¿Queda algún legislador con sentido de justicia social?

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