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Pese a que han aumentado los reclutamientos en el Ejército, en la Guardia Nacional los números han bajado. (Wanda Liz Vega Dávila)

Los esfuerzos de reclutamiento en Puerto Rico del Ejército de Estados Unidos y la Guardia Nacional de Puerto Rico (GNPR) se mueven en direcciones contrarias, y ahora el Ejército tendrá más dinero para enlistar, entre febrero y septiembre, hasta 100 nuevos reclutas solamente en la Isla.

La asignación de dinero al Batallón del Ejército con sede en Miami, y al cual pertenecen las dos compañías de Puerto Rico (San Juan y Miami), fue divulgada ayer, jueves, al anunciarse igualmente que la intención del Ejército estadounidense es aumentar de 62,500 a 68,500 su meta de nuevos reclutas para el año fiscal que finaliza el 30 de septiembre.

Con la nueva asignación de fondos, el Army podrá otorgar bonos de hasta $40,000 a ser distribuidos en dos pagos durante un espacio de dos años a partir de la firma del contrato, dijo Abel Ortolaza, especialista de asuntos públicos del Ejército en Puerto Rico.

Cifras provistas por el Ejército estadounidense reflejan un aumento en el número de reclutas que firman contrato en Puerto Rico cada año fiscal del 2014 al 2016. De 679 nuevos reclutas, el número aumentó a 869 en el 2015 hasta 1,036 en el 2016. El reglón de la Reserva también creció, de 969 en el 2014 a 991 en el 2016.

Mientras, los números de la GNPR van en caída, de 636 nuevos soldados en el 2014 a 586 en el 2015 y 441 el año pasado.

Aunque no es secreto para nadie la crisis económica que vive el país y la salida del país de miles de puertorriqueños en búsqueda de trabajo o mejor paga, a juicio del capitán John Rivera, comandante de la Compañía de San Juan del Army, el aumento en los números de reclutamiento no se debe necesariamente a que se vea la milicia como una alternativa de empleo.

Hay de todo. Gente buscando aventura, gente buscando dinero y estabilidad para la familia. También hay jóvenes que quieren independizarse de mami y papi. La mayoría son jóvenes hambrientos de perseverar”, expresó en entrevista con endi.com en las oficinas de reclutamiento del Army en Guaynabo.

John Rivera, comandante de la Compañía de San Juan del Army. (Wanda Liz Vega / Staff)

Para entrar a cualquiera de las ramas del Ejército, todo interesado tiene que tomar el examen Asvab diseñado, en teoría, para determinar la aptitud del interesado en entrar en las Fuerzas Armadas y su posible Destreza Ocupacional Militar (MOS, en inglés) como lo puede ser ingeniería.

“Debe existir alguna frustración de que estudié y no conseguí nada (trabajo)”, agregó al precisar que la vigencia de un conflicto bélico como lo fueron las invasiones a Irak o Afganistán no tienden a influir en los números de reclutamiento.

Son elegibles para entrar al Ejército hombres y mujeres de 17 a 34 años.

”Cada historia es única”, dijo Rivera. “Hay gente que quiere estudiar ingeniería y hay gente que no quiere estudiar. Muchos jóvenes quieren terminar los estudios y la Reserva les da una flexibilidad”.

¿Perciben un mayor interés de profesionales en entrar al Ejército?

“Diría que hay un porcentaje, pero no tan alto. Son profesionales que entran al Ejército y saben lo que quieren hacer y tienen la meta de ser oficiales”, sostuvo Rivera.

Ese puede ser el caso de reclutas que entran a la Reserva del Ejército, donde también se enlistan jóvenes que quieren continuar sus estudios.

Por su parte, Sonia Santiago, portavoz de la organización Madres contra la Guerra, mencionó el otro lado de la moneda del proceso de reclutamiento. 

“Solo te hablan de que si vas a estudiar, que vas a viajar pero no te hablan de PTSD (Síndrome de Estrés Post-traumático, por sus siglas en inglés). Es una forma de manipular la mente inocente”, aseguró.

“El caldo de cultivo del reclutamiento militar es la pobreza y la desesperanza”, insitió.

Pese a esa visión de la sicóloca clínica, hay profesionales que ven una opción en el cuerpo militar. 

“En la Reserva tienes muchas personas que tienen su trabajo establecido, como policías", dijo Rivera.

Según el comandante, una entrevista típica con un joven o adulto interesado en entrar en el Ejército incluye trazar las metas del prospecto, como pueden ser académicas, si interesa vivir en Puerto Rico o fuera. También toman en consideración la composición familiar del potencial recluta, quien pudiera tener pareja o hijos.

Hay mucho puertorriqueño que no quiere dejar la Isla. Se quieren quedar aquí y están buscando esas oportunidades, ese impulso para mejorar su condición de vida

Capitán John Rivera

Las dudas principales pueden variar, desde si el interesado tiene que recortarse y si el Ejército les consumirá cada segundo de sus vidas hasta salario, beneficios y acomodos para su familia.

Baja en la Guardia Nacional

A juicio del teniente coronel Julio Tirado, comandante del batallón de reclutamiento de la Guardia Nacional, la baja en el reclutamiento forma parte de una “tendencia a nivel nacional” y así lo comprobó en una visita reciente al buró de la Guardia Nacional en el estado de Virginia.

“La Guardia Nacional ha bajado en su fuerza total y se han disminuido los beneficios de entrada. Los bonos por enlistarse han bajado”, precisó.

Esos bonos están sujetos típicamente a la especialidad o MOS que escoja el recluta.

“Pueden llegar a los $5,000”, explicó.

Tirado contó que al tratarse de una fuerza militar a tiempo parcial, el blanco de sus esfuerzos de reclutamiento se concentra en jóvenes que buscan oportunidades de estudios y necesitan ayuda económica.

“Proveemos el GI Bill. Un semestre en una universidad privada puede salir en sobre $7,000 al semestre la GNPR provee ayuda”, indicó al explicar que aquellos soldados que se enlistan pasados sus años universitarios lo hacen para tener un ingreso adicional.

La GNPR, que se promociona en parte como el único trabajo a tiempo parcial que te garantiza una pensión, es dirigida por la ayudante especial, coronel Marta Carcana. Parte de las responsabilidades de un integrante de la GNPR, que goza de una licencia militar de 30 días establecida por ley, incluyen participar en entrenamientos un fin de semana al mes  (pagados a razón de $212) y otro de dos semanas de duración en el verano. Naturalmente, también está expuesto a ser activado en conflictos bélicos.

La inmensa mayoría del presupuesto de la GNPR proviene de fondos federales, excepto por los salarios de los empleados civiles, que sale del Fondo General.

Soldados de la GNPR fueron enviados a mediados de este mes a Honduras como parte del Programa Países Amigos. Allí darán seguridad a la base aérea Soto Cano y la misión se realiza hace más de una década.

Hasta la fecha, unos 16,500 soldados de la GNPR han sido movilizados desde los ataques del 11 de septiembre.

A mediados de mes, aviadores de este ente militar comenzaron un entrenamiento para combatir fuegos forestales utilizando helicópteros.


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