Combatir el tráfico de drogas, armas, migrantes ilegales, así como el lavado de dinero y otros delitos supone una tarea monumental para un área como el Caribe, que cuenta con decenas de naciones y territorios, cada cual con su soberanía y problemas particulares.

William R. Brownfield, subsecretario del Departamento de Estado a cargo del Negociado de Drogas y Aplicación de la Ley (INL, en inglés), cree que la clave del éxito será el trabajo conjunto de todas las naciones del Caribe, del hemisferio occidental e incluso de las naciones europeas con intereses en el área. Y en ese esquema de lucha contra la delincuencia organizada, Puerto Rico podría y debería jugar un papel importante, opinó Brownfield.

El  exembajador de Estados Unidos en Chile, Venezuela y Colombia conversó el martes en la tarde con El Nuevo Día sobre la labor de la agencia que dirige y el propósito de su actual visita a la Isla.

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