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Nueva York - Un grupo de puertorriqueños protestó ayer en Nueva York contra el gobernador Luis Fortuño, quien asistió a un evento de recaudación de fondos en la Gran Manzana para su campaña electoral y el Partido Nuevo Progresista (PNP).

“Fortuño se tiene que ir”, “Puerto Rico se respeta” y “Puerto Rico no está a la venta” eran algunas de las consignas que gritaban frente al lujoso hotel Essex House, donde se realizó el evento que tuvo como anfitriones al exgobernador republicano de Nueva York, George Pataki, y su esposa, y al publicista puertorriqueño Eduardo Ballori y su esposa Conchita.

“La criminalidad ha alcanzado un nivel exorbitante en Puerto Rico, nuestra juventud tiene que irse fuera de la Isla en busca de futuro por el alto desempleo, y propone un gasoducto que hará daño al ambiente y a los puertorriqueños”, dijo David Galarza, portavoz del grupo New York contra el Gasoducto, al explicar las razones para la protesta.

El activista destacó que la invitación al evento -donde los comensales pagaron $1,000 por el almuerzo o $2,000 si asistían también a la recepción previa- señalaba que Fortuño debía ser reelecto para evitar que Puerto Rico pierda “su último tren y la última esperanza de los niños para tener un futuro en su Isla”.

“Es el último tren ¿de qué?, ¿del desempleo?, ¿de un futuro incierto para los jóvenes?, ¿de un gasoducto que pone en riesgo al ambiente y habitantes? Si es el último tren, tenemos que sacarlo de la vía”, argumentó.

“No sabemos cómo un puertorriqueño puede votar por alguien que está botando el futuro de Puerto Rico. No apoyamos a ningún candidato, pero esta persona no sirve”, afirmó Galarza durante la protesta, a la que asistieron alrededor de una docena de personas.

Los manifestantes vivieron momentos de tensión cuando una agente de policía intentó que trasladaran la protesta a otro lugar, de lo que también se hizo eco poco después un empleado del hotel.

Sin embargo, uno de los manifestantes les recordó a ambos que les amparaba la Primera Enmienda de la Constitución y que no estaban interfiriendo el paso de los transeúntes en la acera desde donde realizaban la manifestación.

Luego, otro oficial de policía les permitió continuar en el lugar, al que también acudió Pablo Benson, quien reside hace seis años en Nueva York.

“La situación económica en Puerto Rico está insostenible, creada por las dos últimas administraciones de gobierno”, dijo Benson.

Lamentó que Fortuño “no está obligado a publicar quiénes donaron a su campaña” en Nueva York.

El dinero recaudado ayer será dividido en partes iguales entre el comité “Fortuño Gobernador 2012” y el PNP.

El también puertorriqueño Víctor Vázquez, que trabaja como portero en otro hotel cercano al Essex House, dijo estar a favor de la protesta.

“Sé que en la Isla ha habido despidos en el Gobierno, sé del problema de los estudiantes universitarios, del abuso de la Policía, de los policías corruptos y del gasoducto, que pasa cerca de la casa de mi hermana. Le dijeron que se tiene que ir, pero no le quieren pagar lo que ella pide por su casa, sino lo que dice el Gobierno”, indicó.

“Si tuviera que decidir en las elecciones, no votaría por Fortuño”, aseguró Vázquez, que emigró de la sureña ciudad de Ponce y se estableció hace 30 años en Nueva York.


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