Lee Saunders, reclamó a Ricardo Rosselló que incluya a los sindicatos en la mesa de negociación sobre las medidas que se requieren para atender la grave crisis fiscal de Puerto Rico. (horizontal-x3)
Lee Saunders, reclamó a Ricardo Rosselló que incluya a los sindicatos en la mesa de negociación sobre las medidas que se requieren para atender la grave crisis fiscal de Puerto Rico. (AP)

WASHINGTON - Tras la reunión de la semana pasada con el gobernador, el presidente del sindicato estadounidense AFCSME, Lee Saunders, reclamó a Ricardo Rosselló que incluya a los sindicatos en la mesa de negociación sobre las medidas que se requieren para atender la grave crisis fiscal de Puerto Rico.

En una entrevista esta semana con El Nuevo Día, Saunders recordó que en la década de 1990 trabajó con el padre del inquilino de La Fortaleza, el exgobernador Pedro Rosselló, en favor de la sindicación de los empleados públicos. 

Pero, ahora ve a su hijo –en medio de una crisis fiscal que reconoce que es muy dura– poner una carga demasiado fuerte sobre los trabajadores, incluidos los empleados públicos.

AFCSME –la Federación de Empleados de Gobierno Estatales, de Condados y Municipales– reúne a 1.6 millones de trabajadores, lo que lo convierte en el sindicato con más empleados públicos en Estados Unidos.

En Puerto Rico, AFCSME tiene 13,000 miembros, reunidos en el sindicato Servidores Públicos Unidos (SPU).

Junto con el liderato del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU) y la  International Union, United Automobile, Aerospace and Agricultural Implement Workers of America (UAW), AFCSME ha presionado en el Congreso a favor de mejorar el acceso de la Isla a los programas federales de salud y también ha reclamado una auditoría abarcadora de la deuda pública de Puerto Rico.

Saunders conversó con El Nuevo Día  una semana después de su reunión con el mandatario y antes de la decisión de ayer de la Junta de Supervisión Fiscal de iniciar la reestructuración de la deuda pública de Puerto Rico por la vía judicial.

¿Cuál es su posición en general sobre la situación de Puerto Rico?

—Es una situación muy mala. Algunas de las propuestas que surgen de la Oficina del Gobernador, (de) los acreedores, no son una vía para fortalecer la Isla y, definitivamente, no ayudan a nuestros miembros, a nuestros trabajadores. 

Les quitan a nuestros miembros y a las familias trabajadoras de Puerto Rico la posibilidad de sostenerse a sí mismos. (Las propuestas presentadas) reducen pensiones, amenazan con despidos y, evidentemente, estamos en contra de eso. Pensamos que la forma de salir del problema es hacer que la economía de Puerto Rico crezca, y no darles mucho dinero a los acreedores, que quieren irse de la Isla y no dejar su dinero en la Isla para superar el problema. Poner la carga sobre la espalda de los trabajadores es equivocado.

El gobernador dice que la legislación que elimina beneficios a los trabajadores tiene el propósito de  evitar el despido de  45,000 empleados públicos. ¿Qué opina?

—Nos reunimos con el gobernador y su gente para reclamar que se cambie la legislación y no se afecten los beneficios de salud. Es un problema complicado, pero nosotros pensamos que debemos tener un espacio en la mesa. Nuestros miembros deben tener participación en las discusiones, especialmente las discusiones que tienen que ver con sus beneficios, (con su) retiro. Eso no se ha dado. Nosotros podemos tener ideas que deben escucharse. 

No somos ajenos a estos problemas. Aunque en el caso de Puerto Rico se trata de un problema enorme, estuvimos involucrados en la bancarrota de la ciudad de Detroit y fuimos socios responsables, pero con una silla en la mesa de discusión. Algunas de nuestras ideas fueron aceptadas; la unión demostró ser un socio responsable.

¿Qué le respondió el gobernador?

—Pienso que está abierto a eso. Por lo menos, nos dijo que quiere sentarse a conversar con los sindicatos, con nuestros miembros, y ver qué tipo de programas y sugerencias tenemos, reconociendo que es una situación muy difícil. Creo que está comprometido con eso. Veremos.

¿Quién pidió esa reunión?

—No habíamos podido coincidir. Ha estado antes en la ciudad, y yo he estado fuera. No recuerdo quién pidió qué, pero le había dicho o comunicado a su gente que, cuando estuviera en (Washington) D.C. o si yo  iba a Puerto Rico, que nos reuniéramos.

¿Qué puede hacer su sindicato? AFCSME, como la SEIU, ha estado  muy activo reclamando al Congreso que ofrezca una mayor asistencia a Puerto Rico.

—Hemos trabajado diligentemente en el Capitolio (federal) para respaldar a Puerto Rico. Creo que fuimos instrumentales en hablar con nuestra gente en el Capitolio en apoyo a los cerca de $300 millones en fondos de Medicaid (incluidos en el ómnibus presupuestario). Seguiremos activos, porque sabemos que eso tiene un impacto en nuestros unionados y en las familias trabajadoras de la Isla.

¿La administración de Donald Trump escucha sus reclamos?

—No tanto como los demócratas. Hemos trabajado de cerca con los demócratas, con los que tenemos relación.

¿Cuál fue el trabajo de AFCSME durante la crisis fiscal y de deuda de Detroit?

—Cuando la junta de control fue a atacar nuestras pensiones,  que eran un promedio de $19,000 anuales, no mucho dinero, reduciéndolas en un 40%, la forzamos a que nos escuchara. 

Demandamos un espacio en la mesa de negociación, por medio de diferentes acciones –demandas en los tribunales, manifestaciones en la ciudad, incluyendo los jubilados–, y la gente escuchó. También trabajamos de cerca con personas que podían tener interés en invertir en Detroit, como JP Morgan, que desarrolló un proyecto allí después de conversar con nosotros.

La junta pidió en Detroit un recorte de 40% en las pensiones. ¿De cuánto fue el recorte final de las pensiones?

—(De) 4.5%. No solo pusimos nuestras ideas, sino que se nos vio como una parte responsable, y los tribunales escucharon lo que teníamos que decir.

¿Intervendrá AFCSME en los casos judiciales de Puerto Rico?

—Haremos todo lo que podamos para representar los intereses de nuestros trabajadores y las familias trabajadoras en la Isla.

AFCSME tuvo una relación cercana con el padre del actual gobernador cuando el entonces primer ejecutivo Pedro Rosselló promovió la sindicación de los empleados públicos. Ahora, su hijo quita beneficios alcanzados por ese sector. ¿Habló de eso con el gobernador?

-Sabe de nuestra relación con su padre. Le pregunté cómo su padre estaba y le envié saludos, porque trabajé con su padre para diseñar esa legislación. Su padre entendió la importancia de dar participación a los trabajadores, y espero que el hijo lo entienda también.


💬Ver 0 comentarios