Rubén Berríos Martínez

Tribuna Invitada

Por Rubén Berríos Martínez
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Partido y franquicia electoral

Un partido político es una institución creada para el logro de un ideal o un objetivo común. Una franquicia electoral es un instrumento jurídico que le permite a un partido participar en las elecciones, alcanzar tribunas y abrir espacios para adelantar sus objetivos. Un partido se fundamenta en sus ideales, su perseverancia, su membresía y su gravitación e influencia en la vida política del país. En Puerto Rico la franquicia electoral depende de un requisito arbitrario de votos dispuesto por la ley o de un determinado número de endosos.

El PIP es un partido fundado con el objetivo de luchar por la independencia de Puerto Rico que durante 70 años se ha mantenido constante y persistente en esa lucha.

Limitándonos solo a las décadas recientes, el PIP ha logrado elegir a senadores, representantes y legisladores municipales, ha sido partícipe de innumerables luchas por la justicia social y económica y factor imprescindible, junto a otros independentistas, en cruciales iniciativas para adelantar la independencia. Baste mencionar la gesta de Vieques; nuestro papel fundamental en la estrategia que llevó a la derrota del colonialismo estadolibrista en el plebiscito del 2012 y la ampliación del respaldo internacional a nuestra causa en la IS, la COPPPAL, la CELAC y la ONU.

Estos avances –nunca suficientes– se aprecian justamente al considerar que el independentismo se enfrenta al imperio más poderoso del mundo en un país agobiado por la dependencia extrema. Como me comentó un compañero en la reunión de nuestro Comité Central el 20 del corriente: “No es fácil quitarle el cuchillo a Rambo”.

En estas elecciones el PIP, por medio de su franquicia, logró elegir a los compañeros Juan Dalmau al Senado con 130 mil votos (8.90%) y Denis Márquez a la Cámara con 120 mil votos (8.33%), además de 73 legisladores municipales. A su vez nuestros candidatos a representantes y senadores por distrito registraron un aumento dramático en su votación; en la Cámara un promedio de 4.78% y en el Senado 5.3% (más de 71,000 votos por cada representante y senador) en contraste con el 2.70% y 2.71% en el 2012. Nuestros candidatos a alcalde, por su parte, aumentaron su voto en más del 50%. Más aún, el PIP logró destacar a un liderato joven y respetado.

De otro lado, aún con la amplia difusión y ejemplar campaña de orientación sobre la independencia de nuestra candidata María de Lourdes Santiago, respaldada por numerosos líderes y personalidades independentistas, los 33 mil votos obtenidos no alcanzaron nuestras expectativas y no se retuvo la franquicia. Sin duda, el voto útil y la canalización del voto protesta a los candidatos independientes incidieron en ese resultado. No obstante, la dedicación y el trabajo de nuestra candidata constituyen una preciada aportación al fortalecimiento y la vigencia de la identidad propia del independentismo ahora y en el futuro.

La evaluación del partido, ya en marcha, es una obligación permanente y habría que hacerla aunque hubiéramos sobrepasado el requisito de votos del 3% a la gobernación.

En cuanto a la estrategia la ruta es clara; hay que dirigirse a la suprema definición. Pero antes era necesario que se desechara como alternativa de futuro al colonialismo estadolibrista ahora bajo la dictadura de la Junta. Nuestro pueblo lo desechó en el Plebiscito del 2012 y el gobierno norteamericano en el 2016 mediante decisiones judiciales y legislación. Al fin las alternativas son claras y Estados Unidos le huye a la estadidad como el diablo a la cruz por ser contraria a sus intereses.

En adelante, al tiempo que recuperamos nuestra franquicia, dedicaremos los esfuerzos necesarios al objetivo de agrupar –sin perder nuestras respectivas identidades– a los que creemos en la soberanía nacional o propia, a través de la independencia o de la libre asociación, para enfrentar a los que promueven la culminación de la dependencia y el colonialismo que es la estadidad. El resultado será inexorable. Ya lo dijo Bolívar: “Dios concede la victoria a la constancia”.

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