Cuando hablamos de experiencia, hablamos de conocimiento culinario en todos los sentidos. Y eso es precisamente lo que ofrece Texas de Brazil, una churrasquería que combina el estilo tejano y brasileño desde hace ocho años en la isla.
“El concepto es a modo de Rodízio, característico de Brasil, donde los meseros llevan diversos trozos de carne a la mesa, combinado con el estilo fine dining de los steak houses en Texas. Tenemos también una estación de ensalada gourmet con una selección de más de 50 opciones, entre las que se destacan los cortes fríos, sushi, ensalada de camarones, arroz y las famosas habichuelas negras brasileñas Feijoada”, describió Joshua Álvarez, gerente general del restaurante.
Una vez el cliente se sienta en su mesa, los meseros vestidos de gauchos —personaje típico del sur de Brasil— les ofrecen los diversos cortes de carnes disponibles. Entre estos se destaca la Picanha, plato tradicional brasileño, el churrasco, el filete miñón, las costillas de res, el cordero y el lomo de cerdo, entre otros. Todas las carnes salen con papas majadas con ajo, guineos fritos caramelizados con azúcar y canela, y pan sin gluten”, explicó Álvarez.
Una de las ventajas que tiene Texas de Brazil, apuntó Álvarez, es que, si no te gustó un corte, de camino vienen más, a diferencia de otros comedores en los que debes conformarte con tu orden. Todas las carnes son preparadas en un horno de carbón, dándole un sabor peculiar que lo convierte en el sello distintivo de Texas de Brazil.
Como parte de la experiencia y el proceso de degustación, en cada mesa se coloca una chapa con dos lados, uno rojo y uno verde. El rojo significa “pare”, mientras que el verde abre las puertas para que los pintorescos meseros ofrezcan los ricos cortes disponibles para la degustación.
Otra de las ventajas es que los niños hasta los dos años comen gratis, de tres a cinco años el costo es cinco dólares y de seis a 12 años el servicio sale a mitad de precio.
Si bien el restaurante sienta a 250 personas y cuenta con dos salones de actividades privadas, el área de la barra es un espacio con un ambiente más relajado.
“En la barra tenemos happy hour todos los días, a todas horas, en los que el cliente puede, a modo de tapas, degustar un poco de nuestro menú, ya sea ordenando un meat sampler, ensalada de camarones o sushi, por mencionar algunos”, añadió Álvarez.
La barra posee una amplia selección de licores, en la que se destacan más de 40 variedades de whisky, 20 tipos de vodka, más de 300 etiquetas de vino y un menú de martini que incluye martini de chocolate, café y Godiva. Sin embargo, su trago estrella es la Caipirinha.
“Tenemos Caipirinha de fresa, parcha, mango y coco, y están todos los días en happy hour a solo cinco dólares”, compartió Álvarez.
Texas de Brazil tiene el récord de participación en su apertura comparado con los otros restaurantes de la marca en Estados Unidos. Asimismo, ha ganado el premio de restaurante favorito en los SAL! Awards para los años 2013, 2015 y 2016.
Una de las claves del buen servicio en Texas de Brazil es el trabajo en equipo. “Todos los empleados siempre están en la mejor disposición de servirles para que la visita sea toda una experiencia”, describió Álvarez.
El restaurante cuenta con estacionamiento y valet parking, además de dos salones de actividades donde solo se cobra el consumo.
Texas de Brazil está ubicado en el hotel Sheraton del Centro de Convenciones, al lado del casino. Recibe a sus clientes de lunes a miércoles, de 5:00 p.m. a 10:00 p.m.; de jueves a sábado, de 11:30 a.m. a 3:00 p.m. para almuerzo y de 3:00 p.m. a 11:00 p.m. para cena; y domingo de 11:00 a.m. a 3:00 p.m. para brunch y de 3:00 p.m. a 10:00 p.m. para cena. Para más información, puede llamar al 787-998-5000.