Moritz Erhardt, de 21 años, era un estudiante de la Universidad de Michigan y estaba de intercambio en el banco. Falleció siete días antes de que se terminara su periodo en la entidad financiera y volviera a los Estados Unidos.

Según el diario ‘The Independent’, Erhardt trabajó 72 horas seguidas y, según fuentes citadas por el periódico, el estudiante sufrió una convulsión y cayó cuando se estaba bañando en su residencia, en Bethnal Green, en Londres.

Así mismo, empleados del sector afirmaron que, normalmente, estos estudiantes trabajan un promedio de 14 horas al día, es decir más de 110 horas a la semana.

“Las personas saben que en el sector financiero se trabaja muy duro y las compañías advierten de la necesidad de manejar el tiempo para que no se ‘queme’”, señaló un directivo de un banco a ese diario.

El Banco confirmó la muerte de Erhardt y dijo que era una persona “muy diligente” y que lamentan el fallecimiento del joven.