La secretaria de Juan Bravo llamó a la agencia de pasajes Travel Boutique para realizar las reservaciones de avión del empresario y Héctor Martínez. (horizontal-x3)
La secretaria de Juan Bravo llamó a la agencia de pasajes Travel Boutique para realizar las reservaciones de avión del empresario y Héctor Martínez. (Gerald López Cepero)

Los exsenadores Héctor Martínez y Jorge de Castro Font viajaron a Las Vegas en primera clase junto al empresario Juan Bravo. El trío se hospedó en el Mandalay Bay. Hotel de Las Vegas y juntos -uno al lado del otro- vieron a Félix "Tito" Trinidad perder frente a Ronald "Winky" Wright aquella noche del 14 de mayo de 2005.

La secretaria de Bravo llamó a la agencia de pasajes Travel Boutique para realizar las reservaciones de avión de Bravo y Martínez, declaró esta mañana María del Carmen Ruiz Vázquez, dueña de la agencia de pasajes.

Pero  en el inicio del cuarto día del desfile de prueba en el nuevo juicio federal que se sigue contra Bravo y Martínez por un cargo de soborno, todavía no ha quedado claramente establecido quién pagó por esos boletos de avión y por esas reservaciones de hotel.

Dirigida por las preguntas del fiscal Peter Koski, Ruiz Vázquez identificó documentos de su agencia que consignaban la reservación de hotel a nombre de Bravo, Martínez y de Castro Font.

Con el testimonio de la sexta testigo de cargo, Koski, sin embargo, no logró atar directamente el costo de los boletos de avión o el costo de las habitaciones con los cargos que aparecían en la factura de la tarjeta de crédito de Bravo o con cinco cheques que la compañía de seguridad Ranger American realizó a Travel Boutique.

Los documentos que examinó Ruiz Vázquez, ante el juez federal Francisco Besosa, mostraban la reservación del Mandalay Bay a nombre de Juan Bravo con cargos para tres habitaciones distintas: 1004, 1006 y 1008. No identifico ningún documento que estableciera quién durmió en cada cuarto.

El ministerio fiscal tampoco mostró las facturas de cada habitación. Solo presentó al jurado el documento de la reservación, que indicaba que el trámite se había realizado el 9 de mayo.

“No (no fue un viaje de negocios”, respondió Ruiz Vázquez a preguntas del fiscal.

Durante el testimonio del primer testigo, Carlos Díaz de Hostos, la defensa de Bravo presentó copias de dos facturas con la firma de De Castro Font. Una de las facturas respondía a un cuarto en el Mandalay Bay a nombre de Bravo y otra estaba a nombre del otrora senador.

El amigo de Bravo y presidente de la compañía de seguros Westley & Company, Leonardo Campo, explicó que la idea de viajar a Las Vegas para ver la pelea surgió durante un almuerzo entre el empresario Bravo y otros amigos en el desaparecido restaurante Los Chavales en Hato Rey.

“(José) Pepe (Llama) llamó Ricardo Carrillo (otro amigo) desde el restaurante y Pepe dijo que se montaba con nosotros”, apuntó Campo.

No quedó claro, sin embargo, cómo llegaron los boletos para el combate, que se celebró el 14 de mayo de 2005, a manos de los exsenadores Martínez y de De Castro Font.

Ante un jurado compuesto por siete hombre y cinco mujeres, Campo relató que  compró 7 boletos al entonces promotor de Don King en la Isla, José “Pantalones” Santiago.

Cuatro boletos eran para Bravo y tres para Campo. Cada boleto costó $1,000, que el dúo pagó con cheques de cajero con fecha del 2 de marzo de 2005, día en que Martínez sometió un proyecto -que favorecía Bravo- para establecer un código de conducta en los centros comerciales.

Campo narró que Bravo inicialmente comentó que compartiría los boletos con su hijo y otros amigos. Por eso se sorprendió cuando se encontró con Bravo en Las Vegas en compañía de Martínez,  de Castro Font y José Torres.

“¿Sabía usted que José Torres terminó con el boleto de Juani (hijo de Bravo) y Héctor Martínez y Jorge De Castro con los boletos de Ricardo Carrillo y Pepe Llama?”, preguntó el abogado de Bravo,  Jason Weinstein.

“No lo sabía respondió”, el testigo quien dijo que no escuchó al trío hablando de legislación o de trabajo.

Indicó también que no sabía cuándo Bravo había invitado a Martínez al viaje y afirmó desconocer el contenido de las llamadas entre Bravo, De Castro Font y Martínez la tarde de 2 de marzo de 2005.

Según la teoría del Ministerio Público, Martínez y de Castro Font favorecieron legislación que favorecía a Bravo a cambio de un viaje a Las Vegas para ver la pelea como soborno. La defensa insiste en que se trató de una regalía luego de que los senadores expresaron su apoyo a dos medidas.

Pero al revocar la convicción del dúo, el Primer Circuito de Apelaciones de Boston señaló que el estatuto que el Estado imputa a Martínez y de Castro no criminaliza la regalía.  

El juicio continúa el próximo lunes.


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