Testigo dice que advirtió a Héctor Martínez (horizontal-x3)
El exsenador Héctor Martínez escuchó ayer en corte abierta a su amigo Víctor Rivera Torres testificar en su contra. (Archivo/GFR Media)

En una jornada judicial matizada por ataques a su credibilidad, Víctor Rivera Torres, ex asesor legislativo, insistió ayer en que su amigo y exsenador novoprogresista Héctor Martínez le admitió que el empresario Juan Bravo le pagó un pasaje a Las Vegas, Nevadas, para presenciar una pelea de boxeo en 2005.

Al igual que en su testimonio del viernes, Rivera Torres testificó que recomendó a Martínez que no aceptara la invitación de Bravo, pues no se veía bien que viajara en compañía de la persona que le había sometido dos proyectos, los cuales se encontraban, en esos momentos, pendientes en la Comisión de Seguridad Pública, que presidía el entonces senador.

Martínez y Bravo enfrentan, en este segundo juicio, cargos de soborno. En un primer juicio por estos mismos hechos, ambos enfrentaron además cargos de conspiración, pero el Primer Circuito de Apelaciones de Boston anuló el veredicto de culpabilidad en su contra porque el juez Francisco Besosa erró al impartir las instrucciones al jurado.

De acuerdo con el testimonio y documentos presentados ayer en el cuarto día de desfile de prueba, el Proyecto 471, para regular las compañías de seguridad privada, y el 410, para establecer un código de conducta en los centros comerciales, fueron aprobadas en la comisión senatorial el 12 de mayo de 2005, un día antes de que Martínez viajara a Las Vegas.

Según la teoría del Ministerio Público, Bravo pagó a Martínez sus gastos para viajar a Las Vegas y presenciar la pelea de boxeo entre Félix “Tito” Trinidad y Ronald “Winky” Wright a cambio de que el entonces legislador aprobara ambas medidas que beneficiaban a su empresa de seguridad privada.

Como parte del contrainterrogatorio, Rivera Torres –única persona en ocupar la silla de los testigos ayer- señaló que se ha reunido con las autoridades federales casi una veintena de ocasiones. No obstante, al ser abordado sobre este dato por la fiscal Abrishami, el ex asesor legislativo dijo que también se ha reunido en múltiples ocasiones con los abogados de defensa.

“Le dije la última vez (a Weingarten): ‘cuantas veces se quieran reunir conmigo, me llaman’”, dijo al afirmar que respondió todas las interrogantes de los representantes legales de los acusados.

Asimismo, el abogado de Martínez realizó preguntas con las que sugirió que el exsenador visitó al testigo el 3 de noviembre de 2009 pues estaba interesado en los honorarios de un caso que ambos habían compartido. Sin embargo, a preguntas de la fiscal, Rivera Torres aclaró que no fue hasta el 28 de noviembre de 2009 que se notificó la determinación del Tribunal Apelativo en ese caso.

“Para el 3 de noviembre de 2009, ¿usted pensaba que iba a recibir los honorarios de ese caso?”, preguntó Abrishami. “No”, respondió el testigo. Antes de ocupar una silla legislativa, Martínez compartió su práctica legal con Rivera Torres.

Según el testimonio, Rivera Torres le contó a Martínez, el  3 de noviembre  de 2009, que agentes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) lo habían entrevistado. 

Ese día, según el testigo, el exsenador le admitió que Bravo fue quien le pagó el pasaje a Las Vegas. Martínez le dijo, además, que José Torres le había regalado sus puntos de viajero para convertir su pasaje en primera clase.

“¿Sabe si alguna de las cosas que le dijo Héctor Martínez en el 2009 es verdad?”, le preguntó la fiscal Monique Abrishami. “No lo sé”, dijo Rivera Torres.

Por otra parte, el exasesor –quien se ha identificado con el Partido Popular Democrático (PPD)- mencionó que, además de laborar con Martínez, obtuvo un contrato con la exsenadora Lornna Soto. Gracias a su acuerdo contractual con el hoy acusado, el testigo dijo que llegó a generar hasta $6,666 al mes.


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