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"Cuba no tiene ningún bloqueo ni discrimina contra las empresas y los turistas de Estados Unidos", dijo Bruno Rodríguez. (AFP)

LA HABANA - Cuba denunció que el bloqueo o embargo económico por parte de Estados Unidos ha costado al país casi mil millones de dólares, por lo que pidió una vez más al gobierno estadounidense que ponga fin a esta política, que data de 1962.

El ministro de Relaciones Exteriores (MinRex) de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció hoy en una rueda de prensa a la cual El Nuevo Día tuvo acceso, que a pesar del acercamiento surgido entre ambos países, lo cierto es que el bloqueo o embargo sigue vigente y en plena aplicación.

"El bloqueo es omnipresente", dijo Rodríguez a sobre seis decenas de periodistas nacionales e internacionales en la sede del MinRex en La Habana. "El bloqueo es una violación flagrante de los derechos humanos", expresó el ministro, quien hizo una larga relación de hechos en los cuales del bloqueo ha impedido transacciones bancarias, intercambio de equipos médicos y de materia prima.

Rodríguez hizo público el reporte "Cuba vs. Bloqueo", un documento que el país presenta sistemáticamente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que sirve como base a las resoluciones que la Asamblea General de dicho organismo aprueba anualmente pidiendo el fin del embargo, pero de las cuales Estados Unidos ha hecho caso omiso.

En el informe, Cuba asegura que, tomando los precios corrientes de la economía, el bloqueo ha costado $121,192 millones, pero si a esa cifra se le aplica la depreciación del dólar frente al precio del oro, el impacto del embargo en el país ascendería a $833,755 millones.

"El bloqueo fue impuesto de manera unilateral y así debe acabar... Cuba no tiene ningún bloqueo ni discrimina contra las empresas y los turistas de Estados Unidos", dijo Rodríguez, quien fue enfático en que la reanudación de los canales diplomáticos entre su país y su viejo enemigo han abierto unos canales de cordialidad mutua que antes no existían.

"Es Estados Unidos el que debe acabar el bloqueo. No habrá negociación, Cuba no va a poner nada sobre la mesa", indicó.

Cuba prepara una ofensiva internacional para recabar apoyo en su cruzada de lograr que la ley del bloqueo, así como la Helms-Burton, sean eliminadas por Estados Unidos.

El país se dispone una vez más a presentar una resolución a esos fines ante la Asamblea General de la ONU, como lo ha hecho sistemáticamente por décadas, logrando su aprobación pero no la acción estadounidense.

Lo peculiar de esta nueva iniciativa es el contexto en que se da, pues surge a pocas semanas de que las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos se hayan restablecido con la apertura de ambas embajadas, un proceso histórico que fue ordenado por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro el 17 de diciembre del año pasado.

El pedido ocurre, igualmente, en momentos en que Cuba está a punto de cerrar un acuerdo de cooperación con la Unión Europea, lo cual dejaría a Estados Unidos básicamente como el único país del mundo que no puede comercializar libremente con la nación caribeña.

La resolución se verá el 27 de octubre en el pleno de la ONU, casi un mes después de que el presidente de Cuba, Raúl Castro, se dirija a la Asamblea General como parte del debate anual que allí ocurre. 

Castro hablará en la tarde del 28 de septiembre, unas horas después de que lo haga Obama. Rodríguez dijo que Obama y Castro no tienen pautada ninguna reunión de trabajo, pero que de seguro ocurrirán interacciones dentro del marco de las actividades de la ONU.

El llamado también ocurre a días de que el papa Francisco, gestor del diálogo entre Cuba y Estados Unidos, llegue a La Habana y luego vaya a suelo estadounidense.

"Estaremos muy atentos de todo lo que el papa Francisco pueda decir o lograr", dijo Rodríguez.