La huelga estudiantil inició el pasado 6 de abril en ocho recintos de la UPR, aunque posteriormente se unieron otros dos. (horizontal-x3)
La huelga estudiantil inició el 6 de abril en ocho recintos de la UPR, aunque posteriormente se unieron otros dos. (Archivo / GFR Media)

A punto de que se cumpla un mes, este sábado, del inicio de la huelga estudiantil en  la Universidad de Puerto Rico (UPR), a la que  llegaron a unirse 10 de los 11 recintos,  líderes estudiantiles se preparan para revisar sus estrategias y plantearse nuevos cursos de acción ante los desarrollos recientes que impactan a  la institución. 

La semana pasada, la  Junta de Gobierno de la UPR no aprobó un plan fiscal a diez años para la institución universitaria, por lo que quedará en manos de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) diseñar el documento que guiará las finanzas de la universidad del Estado. Aún sin un plan aprobado, la UPR ya se enfrenta a un recorte de $149 millones para su presupuesto del próximo año fiscal.

Asimismo, el gobernador Ricardo Rosselló firmó  hace dos semanas una ley para derogar la Comisión  para la Auditoría Integral del Crédito Público. Uno de los reclamos estudiantiles es completar una auditoría de la deuda pública.  

En varios recintos, entre ellos Río Piedras, Ponce y Humacao, los consejos generales de estudiantes andan en busca de fechas para celebrar nuevas asambleas estudiantiles, en las cuales se les informará a los alumnos sobre los nuevos acontecimientos de manera formal. Mientras, el recinto de Cayey ya pautó su próxima asamblea para este viernes.

“Hay múltiples temas que se tienen que discutir. Tenemos las actualización de los acuerdos de la Asamblea Nacional estudiantil (que se llevó a cabo el 5 de abril), el plan fiscal de la universidad y el fortalecimiento de la lucha estudiantil”, señaló el presidente del Consejo General de Estudiantes (CGE) de Cayey, Danilo Pérez Rivera. El registro para esta asamblea arranca el viernes, a las 8:30 a.m.

En el caso de Río Piedras, el CGE decidió convocar  una asamblea extraordinaria próximamente, aunque aún no se decide la fecha oficial pues continúan en la búsqueda de un lugar fuera del recinto donde realizarla, indicó la presidenta de cuerpo estudiantil, Wilmarí de Jesús.

“Debería ser entre el 5 y el 15 de mayo, ese es el ‘timeline’  que hemos puesto”, expresó De Jesús. A pesar de que todavía no han completado la agenda de la asamblea, De Jesús precisó que los temas a discutirse serán en torno a “las situaciones de la universidad” y que no ha recibido una petición formal del estudiantado para abrir los portones del recinto.

Por su parte, el CGE de Bayamón está a la espera de recibir una petición del estudiantado para celebrar una asamblea extraordinaria, la cual debe estar firmada por 490 estudiantes, explicó la presidenta del consejo, Karla Padró.

“Sí hay algunos estudiantes que han pedido que se abran los portones, pero no hay nada formal. Todavía no tenemos ningún tipo de información sobre qué se haría en una asamblea”, sostuvo la vicepresidenta del grupo estudiantil bayamonés, Shellsea Negrón.

Mientras, el CGE de Ponce tendría una reunión anoche en la que se proponían discutir la posibilidad de celebrar una asamblea, informó el presidente de organismo, Juan J. de Jesús Oquendo. 

En los recintos de Carolina, Mayagüez y Utuado se celebraron asambleas la semana pasada. De estos, los estudiantes de Carolina avalaron poner fin a la huelga y abrir sus portones, una decisión que ha estado en controversia desde entonces. 

UPR en Utuado va al tribunal

En Utuado, también se avaló suspender la huelga, y ayer la administración del recinto utuadeño acudió a los tribunales para que expida una orden de de cese y desista contra varios líderes estudiantiles que presuntamente impiden la entrada libre al campus.  

Pese a que en asamblea estudiantil se aprobó un voto para levantar la huelga del Recinto de Carolina y la administración había pautado el inicio del trimestre ayer, los portones del centro educativo amanecieron cerrados y custodiados por integrantes del movimiento estudiantil.

“Se determinó que los portones de esta universidad iban a abrir hoy, 2 de mayo y le pedimos a la administración que haga valer nuestro voto”, expresó la estudiante Valerie Castro, como portavoz del Movimiento Pro-Acceso UPRCA.

Miembros del colectivo se plantaron ayer frente al portón principal del recinto para reclamar que se reinicien las clases, apoyando a su vez una especie de lucha con portones abiertos que presente propuestas para defender la universidad.

“Queremos mostrarnos a nosotros como un movimiento que no está en contra de la lucha. Al contrario, pensamos que abriendo esos portones van a tener más respaldo de estudiantes en sus horas libres; estudiantes que no vienen a las cosas porque no están aquí de por sí. Al tener estudiantes en la universidad, pueden haber más estudiantes en los portones, se pueden hacer foros de discusión sobre las posibles propuestas para echar hacia adelante nuestra institución. La UPR es de todos, no solamente del movimiento estudiantil que está detrás de esos portones”, sostuvo Castro.

En una asamblea de estudiantes celebrada en el Recinto el 24 de abril, se aprobó una moción para levantar la huelga, con 292 votos a favor, 12 en contra y 21 abstenidos. Desde las 11 de la mañana hasta cerca de las 9 de la noche, el estudiantado estuvo discutiendo las 18 mociones discutidas en la Asamblea Nacional celebrada el 5 de abril, en la que se aprobó el cierre de los portones para 9 recintos, incluyendo el de Carolina.

Por su parte, los integrantes del Movimiento Estudiantil -partidarios de la paralización como estrategia de lucha contra los recortes presupuestarios que proponen perpetrar al primer centro docente-, se mantenían ayer custodiando los portones. “No a la huelga, ¿cuál es tu propuesta?”, leía un cartel. “Pro-Acceso, únete, a la huelga, únete”, coreaban. 

Pese a que honran las 315 firmas que se recogieron para emitir la convocatoria de la asamblea, cuestionaron la legitimidad de las decisiones que finalmente se tomaron en esa jornada de discusión.

“Se envió una carta de impugnación porque hubo muchas irregularidades partiendo de las premisas de los procesos parlamentarios cómo deberían ser llevados y porque el movimiento estudiantil está claro que nuestro Consejo de Estudiantes no es imparcial y al nosotros tener unas personas que están presidiendo la mesa donde se lleva a cabo la asamblea que asumen postura se presta para mucho”, dijo Camila Medina, portavoz del Movimiento.

A su juicio, cuestiones de quórum, la manera irregular en que se contabilizaron los votos, así como el trato a los integrantes del Movimiento Estudiantil, impidieron que el voto de levantar la huelga fuera legítimo.

“Llegó un momento en que se puso un poco tenso. Hasta por recomendación de la decana de asuntos estudiantiles, nos dijo que nos retiráramos de la asamblea por nuestra seguridad. Se puso un poco tensa la cosa entre amenazas y gritos. No se le daba la misma participación democrática a estudiantes del movimiento estudiantil. En momentos que queríamos dar puntos de información no se nos permitía (…) muchas amenazas hasta que llegó un punto que nos retiramos porque no estábamos de acuerdo con cómo se estaba llevando a cabo la asamblea”, agregó Medina.

Sin embargo, Anirt Moquete, también del Movimiento Pro-Acceso, aseguró que la asamblea siempre contó con el quórum necesario para aprobar las mociones, pese a “estrategias del movimiento estudiantil” que incidieron en que muchos estudiante se retiraran. 

Su colectivo contaba con con sus propias pancartas, en las que cuestionaban “¿Luchas por mi educación negándomela?”, “Te quejas de que nos están quitando el derecho a estudiar, pero tú, estudiante, ¿me lo niegas?”


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