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Manifestantes queman bandera de Estados Unidos. (André Kang)

Con los estribillos que caracterizan su lucha, cientos de manifestantes se concentraron en el ala sur del Capitolio a la vez que el gobernador Ricardo Rosselló presentó su primer mensaje de situación al País.

Aunque inició como una protesta ordenada, los ánimos escalaron rápidamente cuando durante la actividad, que duró poco más de dos horas, jóvenes enmascarados, al son de plena y gritos de resistencia, quemaron banderas de Estados Unidos y un muñeco que representaba a José Carrión, presidente de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), para hacer sentir sus reclamos ante el plan fiscal presentado por el gobernador.

José Carrión
Los manifestantes quemaron un muñeco del presidente de la Junta de Supervisión Fiscal, José Carrión.

Parte de los manifestantes, quienes se cubrían con escudos de madera y plástico, lanzaron huevos a los más de 50 agentes de la Policía de Puerto Rico, quienes se encontraban custodiando la Casa de las Leyes desde las escalinatas.

Dentro de los símbolos de protestas que se llevaron a cabo en el lugar, la frase “Puerto Rico Libre” fue pintada sobre la placa de la estatua del presidente John F. Kennedy, pintura que fue removida por empleados de custodia del Capitolio.

A la protesta se sumaron unas 300 personas, entre ellas afiliados a la Federación de Maestros, estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, miembros del colectivo Jornada Se Acabaron las Promesas y la Unión de Trabajadores de la Industria de Energía y Riego (Utier), quienes ofrecieron discursos en señal de rechazo a medidas presentadas y aprobadas por los cuerpos legislativos. 

 “Con marchas pacíficas no vamos a lograr revertir las leyes injustas”, exaltó Ángel Figueroa Jaramillo, presidente de la Utier, a la vez que afirmó que el Gobierno no debe felicitar a los trabajadores durante las manifestaciones.

“Si aprueban una ley mañana, nos vamos a levantar pasado mañana con más fuerza para derogar y revertir esa ley. Cuando el gobierno te felicita, es porque estas actuando inconscientemente hacia los intereses que tiene. El gobierno nunca va a felicitar las luchas de los trabajadores”, añadió el líder sindical, quien a sus espaldas tenía alrededor de 50 agentes de la Policía de Puerto Rico.

A su vez, exhortó a quienes tienen que marchar pacíficamente, que lo hagan, pero destacó que van a “hacer lo que tienen que hacer”.

El discurso de Figueroa Jaramillo dio el pie forzado a una serie de mensajes que reclamaban el respeto de los derechos de “todos los ciudadanos” y cuyo discurso se centraba en la petición de auditar la deuda de la Isla.

Por su parte, el vicepresidente de la Federación de Maestros, Edwin Morales, denunció la importancia de presentarle a Rosselló las preocupaciones del pueblo, pues “las medidas del gobernador lo que hacen es continuar con políticas que se vienen implementando desde años pasados, políticas de austeridad”. 

“Nuestro pueblo no va a seguir sufriendo las decisiones de los grandes intereses. Hoy se presenta un plan fiscal que no es en pro del pueblo. Estamos en pie de lucha y vamos a defender lo que es del pueblo”, afirmó, por otro lado, Suailine Vázquez, estudiante de la UPR y miembro de la Jornada Se Acabaron las Promesas.

Mientas, en el lado norte del Capitolio, hombres y mujeres presenciaban el mensaje de Rosselló Nevares en un ambiente que contrastaba completamente el ala sur del lugar.

La manifestación concluyó con la mayoría de los presentes formando una barricada frente a los oficiales que se encontraban en las escalinatas y elevando, puño al aire, La Boriqueña Revolucionaria.

De otro lado, endi.com supo que dos jóvenes fueron arrestados en Rio Piedras por bajar y quemar banderas de Estados Unidos en una protesta relacionada a la que se llevaba a cabo en la Casa de las Leyes. 


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