El senador federal ofreció un mensaje en las instalaciones de una empresa familiar que es dueña de una cadena de ferreterías llamada ACE. (semisquare-x3)
El senador federal ofreció un mensaje en las instalaciones de una empresa familiar que es dueña de una cadena de ferreterías llamada ACE. (Carla D. Martínez / Especial para El Nuevo Día)

Oviedo – Durante su último cuatrienio como gobernador de Florida, Rick Scott tuvo que lidiar con algo que nunca estuvo en su agenda: cuatro poderosos huracanes que tocaron suelo floridano, dos de ellos durante su último año de administración.

Causaron estragos, muertes, la mayor evacuación de residentes, como fue el caso de los 6 millones de personas en este estado que tuvieron que dejar sus casas temporeramente cuando el huracán Irma se asomó por estas planicies, y la mudanza temporera de cerca de 100,000 personas que llegaron aquí desde Puerto Rico, muchos de ellos buscando refugio temporero y otros decididos a quedarse permanentemente.

Esta mañana y ahora como senador federal, Scott rogó a los más de 20 millones de residentes de Florida que tomen en serio las alertas, se preparen y se mantengan informados de cara a la temporada de huracanes que inicia el sábado.

Hizo su anuncio en las instalaciones de una empresa familiar que es dueña de una cadena de ferreterías llamada ACE y utilizó la ocasión para exhortar a los ciudadanos a aprovechar la semana en la que los artículos de primera necesidad relacionados con los preparativos para la temporada de huracanes estarán exentos del pago de impuestos. Este período es del 31 de mayo al 6 de junio.

“Hemos aprendido que, ante un huracán, hay que preparase y trabajar juntos, las agencias estatales y las federales. Hubo gente que no lo hizo. Recuerdo una mujer cuya madre no evacuó a tiempo y murió. Por favor, escuche las noticias y siga las instrucciones”, dijo Scott en su típica voz baja pero casi en ruego. “Cuando se pierde una vida, es duro”, agregó.

Fue María la que puso a prueba la capacidad administrativa de Scott cuando fue gobernador. Se trató de un fenómeno histórico, que causó una migración de golpe y sin precedente de puertorriqueños e, igualmente, requirió acciones nunca vista en este estado como fue el establecimiento de un Centro de Ayuda en el Aeropuerto Internacional de Orlando, así como la implementación de órdenes ejecutivas para ayudar al desplazamiento e integración de esa población que en cosa de días se desbordó en el centro floridano.

“Aún Puerto Rico necesita mucha ayuda para ponerse sobre sus pies”, dijo el senador, quien en un aparte expresó que confía que la semana que viene la Cámara de Representantes federal dé el visto bueno a las medidas de alivio de emergencia que ayudarán a Puerto Rico.

La experiencia ciclónica tatuó sus lecciones en los planes de emergencia de este estado, o al menos eso espera el licenciado puertorriqueño Anthony Suárez, quien presiden la Clínica de Asistencia Legal de la Comunidad Puertorriqueña.

“Me invitaron a esta conferencia de prensa del Senador Scott reconociendo que la comunidad boricua es importante y debe ser incluida en los planes de preparación por si se repite lo que ocurrió con María”, dijo.

En un aparte con El Nuevo Día, Suárez expresó que las pasadas temporadas de huracanes enseñaron al estado de Florida y también a Puerto Rico a conocer que en caso de un evento natural extremo -como un huracán- miles de puertorriqueños inundarán este estado sureño de forma repentina, como un golpe de agua tras un fuerte aguacero.

“Pero, si algo así vuelve a suceder, en esta ocasión ya tenemos lista una oficina de abogados puertorriqueños y completamente bilingües listos para ayudar pues serán miles de boricuas que llegarán con situaciones legales como divorcios, manutención de menores, entre otras cosas”, dijo el abogado quien adelantó que pronto se integrará a esa clínica un trabajador social para así ofrecer un servicio integral a los ciudadanos. “Esto es una ayuda que antes no estaba”, agregó.

“Luego de María, llegaron como 100,000 puertorriqueños, muchos regresaron a la Isla, pero se dice que se quedaron a vivir aquí como 50,000”, dijo el letrado.

En la rueda de prensa estuvo Denise Cleveland-Legget, de la Administración Federal de Vivienda y quien representa estados del sur de Estados Unidos, incluyendo Puerto Rico e Islas Vírgenes, quien dijo que esa agencia se prepara para que sus recursos estén disponibles desde antes de un desastre. No obstante, reiteró la importancia de que, como parte de los preparativos, se aseguren de tener listos documentos vitales.

“Son documentos que va a necesitar para trámites en FEMA o en la Administración de Pequeños Negocios”, dijo la funcionaria.


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