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La edición 38 del Festival del Caribe, conocido también como “Fiesta del Fuego”, del 3 al 9 de julio, será dedicada a Puerto Rico, cuyo vínculo con Cuba acumula más de un siglo de historia. (horizontal-x3)
La edición 38 del Festival del Caribe, conocido también como “Fiesta del Fuego”, del 3 al 9 de julio, será dedicada a Puerto Rico, cuyo vínculo con Cuba acumula más de un siglo de historia. (Miguel Rubiera Justiz / Especial El Nuevo Día)

Por Leydis Tassé Magaña / Especial para El Nuevo Día

Santiago de Cuba - Ya julio se asomó en el calendario y en la ciudad de Santiago de Cuba se siente mayor ajetreo del habitual; por estos días esta oriental urbe de la mayor de las Antillas hace gala de su sobrenombre de “ciudad caliente”, con unas temperaturas que parecen hacer honor al calor humano y hospitalidad que se percibe al recorrer sus empinadas calles.

Comienza el séptimo mes del año y la apertura oficial del verano, que en la ciudad santiaguera no se concibe sin el Festival del Caribe, que desde 1981 reverencia la cultura popular y tradicional de la región; esa cultura que, aunque construida por la gente común, es enclaustrada en “paquetes turísticos”, que promueven la imagen de exóticas playas y mujeres.

Esa imagen reduccionista de esta área geográfica queda desterrada en el festival, también llamado “Fiesta del Fuego” y que bajo la convocatoria de la santiaguera Casa del Caribe, se ha celebrado la primera semana de julio por 37 años ininterrumpidamente, y en cada ocasión con un país invitado de honor.

Dicen muchos que Santiago es la ciudad más caribeña de Cuba y no se equivocan: quien tenga dudas de ello solo debe recorrer una calle y ver la sonrisa y el caminar rítmico de “una mulata por cuyas venas parece que no corre sangre, sino ron”, como apuntara el Acuarelista de la Poesía Antillana, Luis Carbonell, en uno de sus performances líricos.

Se recorre Santiago y todo es puro mestizaje, alegría en un entramado urbanístico abrazado por el mar y las montañas, y donde el folclor sale hasta por los poros; solo hay que abrir la boca y lo caribeño se asuma en la primera palabra.

No hay entonces mejor lugar en Cuba para festejar la Fiesta del Fuego.

La edición 38, desde hoy 3 hasta el 9 de julio, estará consagrada a Puerto Rico, vecina isla con una rica cultura y cuyo vínculo con Cuba -que acumula más de un siglo de historia-, inmortalizó Lola Rodríguez de Tió en sentidos versos, tal vez de ellos los más recordados: “Cuba y Puerto Rico son/ de un pájaro las dos alas”.

Por estos días se ultiman detalles para el festival, y con expectativa han acogido los santiagueros el tributo a la cultura boricua, a la cual estuvo dedicada también el jolgorio en 1989, refirió Víctor Manuel Sigué Castellanos, especialista en comunicación de la Casa del Caribe y miembro del Comité Organizador del festejo.

Explicó que han confirmado su asistencia más de 700 artistas de 26 países, entre los que sobresale Puerto Rico con unos 240 participantes, entre los que se incluyen destacados artistas de la plástica, músicos, agrupaciones danzarias y cultoras de ritmos típicos y tradicionales, poetas, cineastas, artesanos y académicos.

Sigué Castellanos destacó la participación del reconocido salsero Andy Montañez, quien el 8 de julio ofrecerá un concierto en el coloso cultural de Santiago de Cuba, el Teatro Heredia, donde se espera tendrá como invitada a la popular orquesta santiaguera Los Karachi.

Esperadas también son las actuaciones de grupos musicales puertorriqueños, entre ellos Plena Combativa y Asuba, y agrupaciones del calibre de Mapeyé, Las Atípicas y Majestad Negra, que interpreta ritmos de bomba como sicá, yubá y holandés.

El festival celebrará también el aniversario 15 de la fundación del Taller Tambuyé, resaltó Sigué Castellanos, al tiempo que ponderó la asistencia de prestigiosos intelectuales, entre los que sobresale el profesor Lester Nurse Allende, psicólogo y catedrático asociado de la boricua Universidad Interamericana. Él presentará la ponencia “Africanía y caribeñidad de la bomba puertorriqueña”, detalló Sigué Castellanos, a la vez que subrayó también la presencia de Dominga Flores Anaya, presidenta del Centro Cultural de Vega Baja, y quien disertará sobre el origen de la bandera de la nación boricua.

Con entusiasmo se aguarda también la presencia de Milagros Rivera Pérez, presidenta del Comité de Solidaridad de Puerto Rico con Cuba, así como de once estudiantes de artes plásticas boricuas que intercambiarán experiencias con sus homólogos en la urbe santiaguera.

Sobre ese encuentro, Israel Tamayo Zamora, artista de la plástica y director del Taller Cultural Luis Díaz Oduardo, donde se celebrará el encuentro, comentó que será una oportunidad para esos jóvenes de crear, intercambiar conceptos estéticos, promover su obra y relacionarse no solo con artistas cubanos, sino también de México y Argentina.

La música, esa expresión cultural de la cual Cuba y Puerto Rico son referentes internacionales, tendrá protagonismo en el festival, y de ello darán testimonio el septeto Ecos del Tivolí, de la provincia sede, que en concierto especial, y en la sala Dolores, presentará su disco “Tributo a Rafael Hernández”.

En Santiago resonarán los temas de El Jibarito, también en la voz de su hijo Alejandro “Chali” Hernández; así como de otros de sus compatriotas que coincidieron en el disco homenaje: María Isabel Rodríguez (Chabela), Rafael “Pole” Ortiz y el virtuoso intérprete de cuatro, José Antonio Rivera (Tony Mapeyé).

Con vistas a los cercanos festejos, a la localidad más caribeña de la Antilla Mayor han llegado algunos hermanos puertorriqueños, que ya recorren esta urbe de encanto donde, más allá del sudor que motivan las elevadas temperaturas, se suda de tanto bailar y reír con sus hombres y mujeres que ante todo, llevan la calidez en el corazón.


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