El Cuartel de Ballajá contó con un montaje en el que se ofreció música en vivo, comida típica, artesanías y otras sorpresas.

El calor que se sentía el domingo en el Cuartel de Ballajá y en la Plaza del Quinto Centenario era en extremo intenso. Esto quizás provocó que fuera modesto el número de personas que se dio cita al cierre del primer fin de semana de celebración del quinto centenario de la ciudad capital de San Juan.

No obstante, ese público que asistió disfrutó de la música folclórica, los bailes típicos, así como del repertorio de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico. La noche anterior, la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico había deleitado a quienes se dieron cita en el festejo. 

Los amantes de la buena música al igual que jóvenes, algunos resguardados bajó árboles, presenciaron a la Orquesta de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Arecibo, dirigida por el profesor Ángel Bonet con un repertorio que incluyó canciones de películas famosas en los 80 y 90. Además, de las plenas, salsa y bomba interpretados por 50 músicos, todos estudiantes de la UPRA.  Frente a la orquesta se podían apreciar algunos mensajes escritos que leían “El arte $ cuesta” y “Mi arte no es gratis”. 

Igual de aclamados estuvieron en la mañana el grupo de Bomba Jarana Jaguar de la Universidad de Puerto Rico recinto de Carolina, y el ballet Folklórico Guateque de Joaquín Nieves, director del grupo, quienes llegaron a la tarima halando una carroza jíbara para presentar “La boda jíbara” con diferentes estampas puertorriqueñas.

Aixa Ruiz Ellis, del programa de arte escénico musicales compartió que “el objetivo  es de celebrar los 500 años de la isleta del Viejo San Juan en todas las charlas y talleres es enfocarse  a concienciación  en todos los talleres que se ofrece al público puertorriqueño”.

“En lo que vale esta zona cultural que es la primera en Estados Unidos, la más hermosa diría yo y de las mejores conservadas. Nosotros necesitamos crear esa conciencia para que la gente entienda, colabore y proteja lo que es nuestro patrimonio cultural porque este es patrimonio del mundo y nuestro, y a través de las ponencias estamos orientando a las personas de como se van a conservar y preservar. Pretendemos arreglar las cosas a como se hacían antes junto a todas las agencias gubernamentales y universidades”, expuso Ruíz Ellis.

Recorriendo el interior de Ballajá encontramos a Lourdes Baladó, que exhibe una muestra de aromas de todo tipo para el cuerpo con esencia de flores. Los favoritos son los jabones pero también tenía disponible cremas para el cuerpo. Lo importante es que son hechos en Puerto Rico. 

Después de la presentación de la Tuna de la Universidad Interamericana el cierre de la jornada dominical estaría a cargo de Pirulo y La Tribu.


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