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Gustavo Sorgente, director de Cisco para las regiones andina, caribeña y centroamericana, aseguró que es el momento para que reeducar a la población de modo que más personas se inserten en la tecnología. (GFR Media) (vertical-x1)
Gustavo Sorgente, director de Cisco para las regiones andina, caribeña y centroamericana, aseguró que es el momento para que reeducar a la población de modo que más personas se inserten en la tecnología. (GFR Media)

“Vemos una oportunidad de comenzar de cero el diseño de la infraestructura tecnológica. Las cosas se han degradado tanto que en vez de arreglarlas, hay que rediseñarlas”.

Para Gustavo Sorgente, director de Cisco para las regiones andina, caribeña y centroamericana, esta debe ser la visión para que Puerto Rico levante redes más resistentes y fáciles de recuperar de cara al próximo desastre.

Tal rediseño debe incluir el soterrado de líneas y el uso de tecnologías basadas en la nube que permitan establecer conexiones inalámbricas, así como monitorear el estatus del tráfico y la conectividad, incluso desde lugares distantes.

También se debería contar con mayor inventario de generadores, piezas y equipos listos para reemplazar lo que quede fuera de servicio, y dotar con equipos solares a estructuras que sin servicio eléctrico hoy dependen de generadores de diésel.

“Hay espacio también para trabajar en procesos, como son las interacciones entre las distintas organizaciones que colaboran para resolver un problema o atender una emergencia”, planteó Sorgente.

“Lo que vemos es que en todos los desastres todo el mundo quiere ayudar. A veces se generan crisis porque sobran los recursos, pero no se hablan”, subrayó.

“Creo que el gobierno está capitalizando para tener mejores respuestas a estos desastres”, reconoció, destacando que ha estado dialogando con el actual jefe de Informática del gobierno, Luis Arocho, quien está pendiente a adelantar precisamente ese tipo de mejoras.

La evaluación -aún preliminar- que Sorgente compartió con Negocios se deriva de meses de estar involucrado de cerca en las labores de respuesta a desastres que Cisco emprendió con su brazo de responsabilidad social y con la entidad filantrópica NetHope, tan pronto pasó el huracán María en septiembre de 2017.

“Nosotros tenemos un equipo interno de responsabilidad social y es un grupo central que generalmente está presente en los lugares donde hay desastres naturales”, contextualizó Sorgente.

Al conocer que el ciclón sería inevitable, Sorgente recordó que la oficina local de Cisco, donde trabajan 24 personas, se habilitó como albergue y punto de encuentro para personal de NetHope y de los equipos tácticos de Cisco.

El foco inicial fue restablecer conexiones críticas para la Policía, hospitales y otras agencias de respuesta incomunicadas.

“Se instalaron 37 a 40 puntos clave, en la montaña, en ciudades inundadas”, recordó.

“Después empezamos a trabajar con clientes y organizaciones de gobierno para tratar de armar los planes de recuperación de comunicaciones e informática”, agregó. Entre estos figuran proveedores de telecomunicaciones como AT&T, Claro y Liberty.

“Instalamos wifi para lugares públicos y así bajar las presiones sobre las comunicaciones”, precisó sobre el servicio que por semanas fue la única vía que muchas personas tuvieron para establecer contacto con sus seres queridos dentro y fuera de la isla.

Sorgente reconoció que María dejó una devastación “de las más graves que hemos pasado”.

“El equipo que estuvo al principio dio informes bastante alarmantes”, señaló, aun cuando en el mismo periodo de alguna forma u otra estuvieron respondiendo a huracanes e inundaciones en Florida y Texas, incendios en California y el terremoto en México.

Sin embargo, pasados seis meses del azote, admitió que el proceso de recuperación “lo vemos más lento de lo que quisiéramos”.

Tales demoras, en particular con la red eléctrica que aún no está restaurada, perjudican no solo la agenda que Cisco busca adelantar en Puerto Rico, sino también la capacidad de sus clientes en el sector público y privado para invertir en soluciones que ellos ofrecen, planteó Sorgente.

El ejecutivo urgió a dedicar recursos también para “reeducar a la población” en las destrezas necesarias en la actualidad, que más personas puedan insertarse en trabajos ligados a la tecnología.

“Es una buena oportunidad para crear una agenda digital, que la estructura moderna –con ‘backup’, conexiones inalámbricas– sirva de alguna manera para generar nuevos servicios locales y regionales, que nos permitan generar algún nivel de empleo”, insistió.

NetHope es una entidad sin fines de lucro que Cisco ayudó a fundar en 2001. Recibe donaciones y colaboración de gigantes de la tecnología como Microsoft y Google, así como de otras fundaciones. Con estas aportaciones, es capaz de ayudar a restaurar conectividad en lugares asolados por desastres, toda vez que la comunicación a tiempo es vital para evitar más pérdidas de vidas, incluso para viabilizar rescates, se detalló en la información provista por la empresa.


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