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Denuncian abusos de aseguradora (horizontal-x3)
Jaime Rivera Dueño, encargado de asuntos médicos de HIMA San Pablo en Caguas fue uno de los que denunció los problemas con la aseguradora Molina Healthcare. (André Kang)

La administración y los médicos del Hospital HIMA San Pablo de Caguas denunciaron lo que describieron como continuas y severas fallas, así como persistentes violaciones de contrato por parte de la aseguradora Molina Healthcare, que tiene a su cargo los pacientes del programa de salud del gobierno en esa región.

A la denuncia se unieron pacientes que se quejan también de la tardanza en la aprobación de los medicamentos y tratamientos.

La situación en el hospital llegó a tal punto que el pasado 4 de agosto el vicepresidente ejecutivo, Armando J. Rodríguez, envió una carta al presidente de Molina Healthcare, Carlos Carrero, en la que le informa que la institución no seguirá comprando implantes, medicamentos de quimioterapia ni fármacos de alto costo para los asegurados con ese plan.

“El suplidor deberá hacer la gestión con ustedes y Molina Healthcare, a su vez, deberá pagarle estos servicios directamente al suplidor, de la misma forma que hace actualmente con los suplidores de bandejas ortopédicas”, reza la misiva. En la misma carta le advierten al asegurador que, “como les indiqué en la pasada reunión, HIMA San Pablo no puede seguir supliendo estos servicios sin que su compañía pague por ellos. HIMA San Pablo no seguirá financiando estos servicios”.

El vicepresidente senior a cargo de asuntos médicos, Jaime Rivera Dueño, explicó que esta aseguradora, que fue la última que llegó a Puerto Rico “de afuera”, desde sus inició ha creado una serie de problemas, no solamente al HIMA de Caguas, sino a todos los hospitales y a los médicos contratados por ellos.

Entre los problemas que mencionó está el atraso prolongado de pagos, la tardanza en las aprobaciones, la resistencia a reconocer las recomendaciones de los médicos y otras fallas que afectan adversamente a los pacientes.

Recordó que este hospital ofrece unos servicios únicos en Puerto Rico, como los especializados para los pacientes de derrames cerebrales, quemaduras, epilepsia, esclerosis múltiple. “Ya el Centro Médico no está ofreciendo estos servicios y como resultado, el Centro Médico nos está refiriendo los casos”, dijo.

La importancia de ese hecho, resaltó, es que por su especialización enfrenta mayores problemas para recibir las aprobaciones y respuestas del asegurador y, por consiguiente, mayor impacto tiene esa disfuncionalidad en el paciente.

Sobre el retraso en los pagos, afirmó que los hospitales afectados, así como HIMA San Pablo, están financiando lo que ellos ya cobraron, porque la Administración de Seguros de Salud de Puerto Rico (ASES), ya le pagó a la aseguradora. “Ellos retienen allá ese pago y no se mueven para ponerse al día o sustancialmente al día, y nosotros seguimos pagando por los servicios, los medicamentos, los médicos y el personal”, dijo.

El director del Centro Avanzado de Neurociencias, Ignacio Pita, subrayó que al final del día, lo que se afecta es la calidad del servicio que recibe el paciente. “Un paciente con un derrame cerebral es una emergencia, uno no puede esperar a que le den una autorización. Tienes tres horas para darle el medicamento. Ahí no hay tiempo para llamar a un plan médico para pedir autorización, se lo tienes que dar”, dijo.

Agregó que hay pacientes que llevan desde enero esperando autorización para realizarle unos exámenes y ciertos tratamientos, y la lista sigue creciendo. El director médico, Edgardo Rodríguez Monge. añadió que los servicios que se le brindan a los pacientes de cáncer se han afectado debido a los atrasos en los pagos de las quimioterapias.

Contrastó esta situación con la de otras aseguradoras. “Con los otros planes médicos tenemos el medicamento en ‘stock’ en la oficina y, tan pronto el médico decida administrarlo, se pide la autorización y en 24 horas se puede administrar”.

La paciente Samarys Pedraza es una de las afectadas por esta situación y, en su caso, esperó un tiempo excesivo para obtener autorización para su tratamiento de epilepsia.

Sostuvo que la aseguradora le limitó la duración del estudio médico que requería.

Pero a pesar de todos los señalamientos, Molina Healthcare negó -en declaraciones escritas y sin dar más detalles- que estuviese incumpliendo con los pagos de las reclamaciones.

“Molina no está autorizado a compartir públicamente detalles sobre reclamaciones de proveedores individuales”, puntualizó Carrero, en sus escuetas declaraciones.


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