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El primer restaurante de Taller de Tapas, en Guaynabo, lleva casi dos años de operación. (GFR Media)

A casi dos años de haber abierto su primer restaurante en Guaynabo, los socios de Taller de Tapas están próximos a inaugurar el segundo establecimiento, esta vez en el área de la isleta del Viejo San Juan y con el doble del espacio del local original.

Así lo confirmó a El Nuevo Día, Rafael Menéndez, quien está a cargo de la administración. El nuevo local estará en el complejo turístico residencial Paseo Caribe, en el antiguo espacio que ocupó el restaurante Touro.

El segundo Taller de Tapas tendrá 3,600 pies cuadrados aproximadamente y generará medio centenar de empleos directos. La inversión ronda los $250,000, e incluye mejoras y remodelación al local. Esta es una cifra menor a la que hubiesen tenido que hacer si hubiesen empezado de cero. “Como en ese espacio ya había habido un restaurante, la inversión inicial no es tan alta”, comentó.

Los trabajos de remodelación ya comenzaron y, aunque aún no hay una fecha cierta para la apertura, los planes son iniciar operaciones en junio. La artista Susana Cacho trabaja en el mural que predominará en el salón principal.

Cuestionado sobre la motivación de expandir el negocio en estos momentos, manifestó que desde el comienzo aspiraban a crecer. “Siempre la ambición era el tener más locales. Estábamos observando oportunidades de negocio, hasta que surgió esta y se logró un buen ‘deal’ (trato) con los dueños de la propiedad”, dijo Menéndez.

En cuanto al mercado meta, manifestó que en Guaynabo están más dirigidos a la gente que vive y trabaja en dicho municipio, aunque reciben clientes de áreas aledañas como San Juan y Bayamón. Sin embargo, para el segundo restaurante querían ampliar la clientela y apelar también al turismo. Por eso, les atrajo el área, donde esperan atraer regularmente a la gente de Miramar, Condado y San Juan, en general, y eventualmente a los turistas, una vez se recupere esa industria.

El nuevo espacio acomodará a un total de 160 comensales, distribuidos entre el salón principal (80), la terraza (60) y el área de la barra (20). Esto es más del doble de los 72 asientos que tienen en Guaynabo.

Taller de Tapas, como su nombre lo dice, es un concepto de comida para tapear o compartir, en este caso platos de la cocina catalana, ya que la socia principal Ingrid Xaubet es oriunda de San Pol de Mar en Cataluña. Cuando llegó a Puerto Rico, Xaubet se interesó por establecer un restaurante español donde se pudieran saborear platillos tradicionales de la gastronomía española.

El menú incluye una amplia variedad de tapas y de pintxos (pinchos o montaditos), fríos y calientes -entre ellos croquetas de serrano, papas bravas, pulpo a la gallega o buñuelos de bacalao-, así como vinos españoles tradicionales.

Los socios contrataron como asesora de la cocina a la chef puertorriqueña Natalia Vallejo, quien vivió en Barcelona, y ayudará a lograr la incorporación de productos frescos del país en la confección del menú, pero sin perder la esencia de la cocina catalana.


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