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Desconcertados y tristes dijeron estar ayer los visitantes asiduos de la librería Borders, en Plaza Las Américas, al enterarse del cierre inminente de todas las tiendas de la cadena estadounidense, que dejará en la calle a más de un centenar de empleados en la Isla.

“Nos acabamos de enterar. Malísima noticia, especialmente para nosotros, los ajedrecistas, que algunos venimos todos los días”, expresó un hombre que prefirió no identificarse y que anoche observaba una partida de ajedrez en la cafetería de la concurrida librería.

El ambiente en Borders fluía como de costumbre, con decenas de personas leyendo libros y revistas sentados en butacas alrededor de la tienda.

Por ratos se escuchaba a algún cliente preguntar sobre los detalles del cierre que trascendió ayer por un comunicado que envió la empresa.

Borders Group Inc., la segunda cadena de librerías más grande en Estados Unidos, se dirige a la liquidación, pese a las objeciones levantadas por sus acreedores, arrendadores y el fabricante del lector electrónico Kobo.

Borders comenzará la liquidación de las 399 tiendas que le quedan abiertas a partir del 22 de julio, luego de que no lograra alcanzar un acuerdo con Najafi Cos., para adquirir las operaciones y mantener abiertas las librerías. Se espera que para septiembre ya estén todas las tiendas cerradas.

“Es que no se puede comprar una sola tienda, el interesado tenía que comprarlas todas”, se escuchó responderle una de las empleadas a una joven madre con dos niñas que cuestionó el fracaso de la tienda ante lo concurrido que siempre se encuentra el local de Plaza Las Américas.

La cadena de librerías fundada hace 40 años en Ann Arbor, Michigan, se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebra por reorganización en febrero pasado, luego de registrar pérdidas ascendentes a más de $800 millones.

En ese momento, cerró 200 tiendas, entre ellas las que se ubicaban en Mayagüez y Carolina.

Según publicó el servicio de noticias Bloomberg, Borders no fue efectivo en adaptarse a las innovaciones de la industria del libro, y quedó rezagada ante sus competidoras Amazon.com y Barnes & Noble en las ventas de libros por internet y en formato digital.

En su punto máximo, Borders llegó a operar más de 1,200 locales, en sitios tan lejanos como Singapur, y obtuvo ventas anuales que superaron los $4,000 millones.

El cierre de Borders dejará sin empleo a 10,700 personas alrededor del mundo. Entre ellos están los 150 que por más de una década trabajaron en la librería de Plaza Las Américas.

Para el décimo aniversario de la tienda, que se conmemoró en febrero de 2010, trascendió que el local de Hato Rey es el que más vende en toda la cadena.

José Quevedo, gerente de Borders en Plaza Las Américas, dijo a El Nuevo Día que hasta ayer no había recibido información sobre los pasos a seguir durante la liquidación.

Ajedrez y tertulia

El éxito de la librería de dos pisos recayó en que se convirtió en un punto de encuentro para muchas personas, algunas de las cuales visitaban el local diariamente.

Entre tazas de café, se podían escuchar discusiones de política, filosofía, religión y hasta de negocios, que ocurrían en la cafetería del local.

“Lo más triste es que este es un lugar al que la gente viene a aprender y compartir información a través de la tertulia”, lamentó Wilfredo Ortiz, uno de los ajedrecistas que llevan más de cinco años reuniéndose en Borders.

El grupo de hombres de diferentes edades que se encontraba ayer observando las partidas de ajedrez indicó que, además de jugar, compran libros y música en el local, y toman café.

Mientras, Luis Pagán opinó que en el área metropolitana hay pocos lugares que le ofrezcan a los ciudadanos “esparcimiento, entretenimiento y conocimiento”.

Sobre la posibilidad de reunirse y comprar libros en otras librerías, como las del casco urbano de Río Piedras, Ortiz dijo que el acceso y el estacionamiento a dichos locales es complicado.

De la misma forma opinó una señora que no quiso identificarse y quien criticó el servicio en las librerías locales.

“Aquí (en Borders) uno puede escoger el libro, y leerlo antes de comprarlo. En las librerías locales te están ajorando para que avances a comprar y te vayas”, comentó la mujer.

Por su parte, Aissa Casillas, madre de tres niños que frecuentan la librería, también lamentó el cierre de Borders, aunque señaló que continuará fomentando el hábito de la lectura en sus hijos llevándolos a bibliotecas públicas, como la que se ubica en la base Buchanan.


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