Los daños que el huracán María causó en miles de residencias ha desatado una lluvia de reclamaciones a las aseguradoras. (semisquare-x3)
Los daños que el huracán María causó en miles de residencias ha desatado una lluvia de reclamaciones a las aseguradoras. (GFR Media)

Cansada de batallar con su compañía de seguros, y sintiendo que le violaban los derechos como asegurada, Annie Mustafá Ramos radicó una querella ante la Oficina del Comisionado de Seguros (OCS) a fines del mes de marzo, en la que denunció más de una decena de violaciones a la Carta de Derechos del Consumidor presuntamente cometidas por la aseguradora, así como por la agencia de seguros. Pero a casi dos meses de esa querella, tampoco ha logrado resolver su caso.

“En la oficina del Comisionado de Seguros también están arrastrando los pies. Es ‘delay, delay’ (retraso, retraso)”, expresó, frustrada, Mustafá Ramos, quien señaló que el huracán María causó daños a su residencia. Explicó que el viento voló las tormenteras e hizo fisuras por donde se coló el agua, los gabinetes de cocina se esponjaron, las ventanas se rompieron y la verja se dañó al caerle un árbol.

Sometió la reclamación al seguro el 24 de octubre por un total de $84,071 en daños estimados que le preparó un perito. La cotización era por 30 días y venció sin que nadie le contestara. Visitó entonces al agente de seguros, quien le informó que cuando firmó los papeles de la hipoteca, les autorizó a ellos a ser su representante ante la compañía de seguros.

“Uno firma un montón de documentos… No me orientaron que yo podía seleccionar la aseguradora. Me violaron mi derecho a escoger”, dijo la entrevistada.

A mediados de noviembre, la compañía de seguros envió un ingeniero a inspeccionar su residencia. Dos meses después, recibió un cheque por $4,087. “¿Cómo es posible que me envíen un cheque sin hablar conmigo, sin explicarme lo que me están pagando, sin yo firmar nada?”, cuestionó la asegurada, razón por la que devolvió el cheque.

Mustafá Ramos relató que, tras indagar, averiguó que por las siete u ocho ventanas dañadas le pagaron un total de $112. No le cubrieron la verja, ni los gabinetes, pero sí le incluyeron $3,120 por dos acondicionadores de aire que ella no reclamó, pues aún no tenía electricidad y desconocía si funcionaban o no.

Por eso, radicó en marzo la querella ante la OCS en la que enumeró varias violaciones al Código de Seguros cometidas por ambas entidades. La intervención de la OCS provocó que la aseguradora accediera a pagarle $8,900, equivalente al 10% de lo reclamado. No obstante, le descontaron depreciación de materiales, penalidad de coaseguro y 2% de deducible. La entrevistada no está conforme con el nuevo monto y sigue a la espera de que la OCS resuelva las violaciones que denunció.

El caso de Mustafá Ramos no es uno aislado. Hay otras 1,498 personas que se han querellado a la OCS en los pasados tres meses por problemas con sus aseguradoras. De esos, la Oficina ha resuelto 463 casos (31%), según el comisionado Javier Rivera Ríos, quien dijo estar conforme con ese resultado. “En la etapa que estamos y con los recursos que tenemos, estoy satisfecho”.

Indicó que cuenta con seis o siete personas en Puerto Rico para atender el centro de llamadas de la OCS, que opera de lunes a viernes, entre 8:00 a.m. y 4:00 p.m. Otras cuatro personas están desde Kansas City apoyando también con las llamadas, como parte del apoyo de la Asociación Nacional de Comisionados de Seguros (NAICS por sus siglas en inglés). Rivera Ríos recomendó hacer la querella por teléfono, en vez de por internet, pues hay cierta información que el asegurado debe ofrecer.


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