La escuela Nemesio R. Canales. (GFR Media) (semisquare-x3)
La escuela Nemesio R. Canales. (GFR Media)

La escuela Nemesio R. Canales, en San Juan, experimenta desde hace dos semanas una crisis de seguridad luego que cuatro miembros de la facultad del plantel fueron amenazados por varios padres de estudiantes y las peleas entre alumnos incrementaron. 

Según una portavoz del grupo magisterial del plantel, que no quiso ser identificada por temor a represalias, el ambiente violento en la escuela elemental se recrudeció hace 14 días y comenzó desde que cerraron una de las dos escuelas que atendía a la matrícula que proviene del residencial Nemesio R. Canales.

Ahora todos los estudiantes, de preescolar a octavo grado, permanecen en una sola escuela que se encuentra dentro del complejo de vivienda pública que atraviesa una racha de violencia por las pasadas semanas.

“Las amenazas son producto de correcciones que se le hacen a los estudiantes ya sea porque llegan tarde o porque llegan con celulares”, dijo.

Aunque una maestra se querelló ante la Policía, los demás que fueron amenazados se inhibieron de recurrir a las autoridades por sentirse amedrentados.

“Yo lo único que tengo que hacer es llamar a los del punto porque son amigos míos”, dijo sobre el contenido de las amenazas.

El plantel cuenta con un guardia de seguridad que no permanece en las instalaciones hasta que las clases terminan y que “no lo ven como una persona de autoridad”.

“La situación es tan grave que hasta en un momento vi a una madre intentando cruzar unos bloques ornamentales para entrar a la escuela porque quería hablar con una maestra”, relató.

Asimismo, aseguró que el olor a marihuana y cigarrillo es constante en algunos salones que colindan con los edificios del residencial, lo que provoca que el proceso de enseñanza se afecte.

Una maestra fue removida del plantel al confrontar problemas de salud por la situación de seguridad y otros cuatro docentes desean abandonar la escuela.

Mientras que otros tres maestros se encuentran buscando otras oportunidades de empleo y 14 han requerido ayuda psicológica a la dirección de la escuela.

“No tenemos una comunidad receptiva que quiera hacer las cosas correctas como exigen los protocolos del departamento. Estamos en la negatividad de toda una comunidad que emocionalmente está enferma y su salud mental afectada”, estableció la fuente.

Este medio supo que la directora de la escuela dio conocimiento al Departamento de Educación sobre la crisis de seguridad en la escuela y recibió como respuesta la invitación a un taller con el Programa de Ayuda al Empleado (PAE) para escuchar sus preocupaciones.

Sin embargo, no hubo presencia de un representante de la agencia para tomar acción inmediata.

La portavoz dijo que el deseo de la facultad es ser removidos de la instalación en la que permanecen por razones de seguridad.

“Esa escuela tiene una sola entrada y salida, los papás conocen los carros y tienen hasta grabaciones de los maestros dando clases de tan cerca que están los edificios”, describió.

De igual forma, dijo que los maestros consideran no asistir a clases en modo de protesta.

Educación reacciona

Ante este panorama, la secretaria de Educación, Julia Keleher, aseguró que tenía conocimiento de la situación y que apoyará la decisión de los docentes de no asistir a clases hasta que se solucione la crisis de seguridad que atraviesan.

“Lo que los maestros decidan, yo voy a esta apoyándolos para que puedan trabajar en un ambiente tranquilo y seguro”, estableció.

Por su parte, Eleuterio Álamo, director de la Oficina Regional Educativa de San Juan, indicó que la agencia activó el protocolo para atender al personal y que próximamente serán devueltos temporeramente a la escuela que cerraron en mayo y que queda a las afueras del residencial “en lo que se calman las aguas”.

Álamo describió la situación en el plantel como “lamentable”, pero rechazó que involucre a los estudiantes.

“Hay una situación lamentable entre ellos y otras comunidades adyacentes y pues, lamentablemente, también afectando al personal escolar. Realmente, no hay situaciones con los estudiantes, es un asunto externo que se está trayendo de la comunidad y obviamente les afecta indirectamente porque la escuela está en el corazón de la comunidad. Pero no se ha dado ninguna situación dentro de la escuela con este asunto”, estableció.

Según el funcionario, los estudiantes y maestros deben estar en el antiguo plantel el martes.

El director regional precisó que también se reforzará la seguridad de la escuela asignando más personal de seguridad.

“Dentro de los acuerdos, vamos a tener un horario especial hasta que se calmen las aguas. Estarán en horario alterno hasta las 12:30 p.m. Lo que pasa es que en la tarde es que empieza la situación más difícil. Hasta ahora han respetado las mañanas, pero después de mediodía, por la tarde, es que empiezan los movimientos”, reconoció.


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