La exdirectora ejecutiva de ASES Ángela Ávila Marrero canceló tres contratos, a 10 días del cambio de administración, y viabilizó la entrada de la firma de contabilidad BDO Puerto Rico.

Tan pronto se produjo el cambio de administración, en enero de 2017, a la exdirectora ejecutiva de la Administración de Seguros de Salud (ASES) Ángela Ávila Marrero y al subcontratista Alberto Velázquez Piñol, les tomó apenas 10 días identificar y cancelar al menos tres contratos para facilitar la entrada de la firma de contabilidad BDO Puerto Rico a esa agencia.

Según el pliego acusatorio develado esta semana por la Fiscalía federal en el que se acusa a Ávila Marrero y a Velázquez Piñol, a principios o durante el mes de enero de 2017, Velázquez Piñol comenzó a asistir a las reuniones que convocaba ASES y el Departamento de Salud.

Según el pliego acusatorio, Velázquez Piñol se identificaba como “asesor en asuntos federales”, a pesar de que no era empleado o contratista de la agencia.

Ayer, desde Washington, el secretario de Salud, Rafael Rodríguez dijo a este diario que Velázquez Piñol “estaba en las reuniones, pero no fue contratado por el Departamento de Salud”.

Fuentes de este diario aseguran que Ávila Marrero describía al subcontratista de BDO como su “monitor federal”.

Ayer, Velázquez Piñol se declaró no culpable de los cargos en su contra, cosa que también hizo Ávila Marrero.

Según los alegatos de un Gran Jurado federal, alrededor del 16 de enero de 2017, Ávila Marrero comenzó a intercambiar correos electrónicos con Velázquez Piñol acerca de contratos vigentes y el balance de estos e instruyó a un empleado de la agencia a que compartiera el contrato, la propuesta y documentos internos acerca de una compañía identificada con la letra “A” a la que se le cancelaría el contrato.

Dos días más tarde, Velázquez Piñol habría enviado esa información al presidente de otra compañía identificada con la letra “C” e indicó a ese ejecutivo: “Este es el contrato que vamos a reemplazar. Cuando lo revises hablamos”. Cinco días después, Velázquez Piñol habría recibido $5,000 por una transferencia electrónica de la compañía “C”.

Partiendo del pliego acusatorio y del registro de contratos de la Oficina del Contralor, el 20 de enero de 2017, Ávila Marrero canceló dos contratos ascendentes a $325,000. Partiendo del pliego acusatorio y el registro de contratos del Contralor, ambos contratos fueron otorgados a la firma Versa LLC por servicios de auditoría.

El 25 de enero de 2017, de acuerdo al pliego acusatorio y el registro del Contralor, Ávila Marrero canceló el contrato de la compañía “A”. Dicho contrato sería el de JEL Consulting, una firma especializada en el nicho de inteligencia de salud, por $2.2 millones.

Ese mismo día, la junta de directores de ASES, encabezada por Rodríguez se reunió y allí, Ávila Marrero, informó la cancelación de los contratos al tiempo que indicó que proponía nuevos contratistas de confianza de “nuestra administración” y sometió la propuesta de BDO que ya había diligenciado Velázquez Piñol.

La junta de directores de ASES aprobó el primer contrato de BDO el 1 de marzo de 2017, así como aquel de la compañía C. El contrato de BDO fue por $828,000 o casi tres veces lo que ASES pagaba a Versa. Posteriormente, BDO pactó otros dos contratos en ASES ascendentes a $1.5 millones.

Fuentes de este diario aseguran que Velázquez Piñol era la figura líder de ASES y jugó un papel crítico en la solicitud de propuesta (RFP) del plan Vital, proceso que según reveló antes El Nuevo Día es objeto de una pesquisa federal.

“Andan detrás del RFP”, dijo una de las fuentes al reiterar que en dicho proceso se cometieron varias irregularidades, lo que provocó en parte el retraso en la implementación de Vital el año pasado.

Ávila Marrero procedió a cancelar los contratos de Versa y JEL Consulting mientras se desempeñaba como directora ejecutiva interina de ASES.

El pasado miércoles, el abogado de la funcionaria, Jason González, resaltó que su representada no se benefició de manera alguna de fondos públicos.

El gobernador Ricardo Rossello Nevares nombró a Ávila Marrero como directora ejecutiva de ASES en propiedad el 1 de febrero de 2017, o casi una semana después de cancelar los contratos de Versa y JEL Consulting y proponer los contratos de BDO y la compañía “C” que respaldaba Velázquez Piñol.

Marga Parés Arroyo colaboró con esta historia.


💬Ver 0 comentarios