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El papa Francisco asumió el cargo en 2013 y anunció una política de tolerancia cero contra los abusos sexuales. (EFE)

El diario Tagesspiegel, de Berlín, dedica una de sus columnas de opinión a la carta del papa Francisco en referencia a los abusos sexuales: “Escribió de las heridas que nunca desaparecen. También de la vergüenza y el remordimiento, de que la Iglesia no estuvo allí, donde debería haber estado. Descuidó a las personas y las abandonó. En principio, la carta de Francisco tiene casi todo lo que hay que decir, incluyendo la solicitud de perdón y la llamada a la renovación. Incluso desiste de las apaciguadoras expresiones como 'casos individuales' o 'erráticos'”.

Hora de consecuencias

El Rheinpfalz, de la ciudad alemana de Ludwigshafen, dedica su columna a la reacción del Papa frente a los abusos de la Iglesia católica, hablando de que es necesario algo más que una misiva: "La carta no está solo dirigida a obispos y a dignatarios, está simplemente dirigida a todos. Incluso las palabras que Francisco utiliza son únicas. El Papa ya hizo comentarios claros y certeros sobre casos de abuso anteriormente, pero el idioma usado en esta carta grita la vergüenza y la profunda repugnancia que siente el serhumano Jorge Mario Bergoglio por los crímenes cometidos y por su encubrimiento. Muchos creyentes podrían sentirse identificados en lo referente a su rabia y su incomprensión, pero para transformar las estructuras eclesiásticas a largo plazo es necesario algo más que una sentida carta". 

El diario General-Anzeiger, de Bonn, también habla sobre la carta del Papa y los escándalos de abusos en seno de la Iglesia, y coincide en pedir algo más que una carta: “Las palabras de advertencia no sirven de nada por sí solas. Es hora de sacar consecuencias. Igual que los obispos chilenos ofrecieron su renuncia al Papa, también deberían hacerlo los pastores de Estados Unidos. Y también otros altos cargos del Vaticano, como el Cardenal Pell, deberían ser destituidos rápidamente. En la Iglesia ya no debe haber sitio para ningún tipo de abusadores.” 

Un puño sin fuerza

Más allá de las fronteras alemanas, el periódico holandés De Volkskrant, de Amsterdan, analiza también esta iniciativa del Papa sobre los casos de abuso: "Este es un pozo de estiércol que amenaza con salpicar también el blanco papal. Al papa Francisco, que asumió el cargo en 2013 y anunció una política de tolerancia cero contra los abusos sexuales, se le acusa con cada vez más frecuencia de reaccionar sin determinación ante los nuevos escándalos que surgen. Está claro que, después de cuatro años de pontificado, no ha podido terminar con la cultura del encubrimiento y el silencio. Parece que el puño que dirige Francisco hacia sacerdotes pedófilos y obispos que ocultan todo no tiene fuerza, al igual que el de sus predecesores."


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