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The Blue Marble es la imagen más descargada de todos los archivos de la NASA. (NASA)

A pesar de la gran cantidad de estudios e investigaciones que existen sobre el espacio y el universo, la exploración más allá de nuestra atmosfera guarda misterios que aún siguen sin resolver.

Uno de estos casos enigmáticos sucedió hace 45 años, cuando la misión Apollo 17 partió de la Tierra hacia el espacio un 7 de diciembre.

Fue cerca de las 5 de la mañana de aquella noche durante el trayecto de la nave espacial, cuando uno de los tripulantes decidió tomar una cámara para tomar la fotografía más emblemática que existe del planeta Tierra, y que hasta la fecha se desconoce quién fue el autor de esta maravillosa toma.

Se trata de la fotografía nombrada The Blue Marble (La Canica Azul) una imagen que logró retratar casi a la perfección por medio de una toma panorámica a nuestro planeta vista desde el espacio.

Aunado a esto, la NASA, por razones desconocidas y para acrecentar este misterio, decidió publicar la fotografía hasta el día 23, para que de esta manera los periódicos pudieran publicarla en sus tabloides el 24 de diciembre. Los ojos del mundo tuvieron la oportunidad de apreciar la belleza de aquella imagen en fechas tan significativas que, dicho sea de paso, Blue Marble sigue siendo la foto más descargada de los archivos de la NASA.

Hasta la fecha, ni la NASA y en realidad nadie, ha logrado explicar quién fue exactamente el astronauta que tomó la fotografía. Apollo 17 era tripulado por Eugene Cernan, Ron Evans y Harrison Schmitt. Cernan y Evans ya fallecieron, mientras que Schmitt, de 82 años, suele comentar que él fue el autor de la icónica foto.

Sin embargo, es conveniente decir que tanto Cernan como Evans decían exactamente lo mismo cuando eran cuestionados al respecto, así es que los tres viajeros espaciales confirmaron en algún momento ser los creadores de Blue Marble.

En realidad, lo único que se sabe es que aquella imagen fue tomada por una cámara Hasselblad con objetivo de 70 milímetros. Pero lo curioso es que la propia cámara no pertenecía a ninguno de los tres astronautas, ya que fue puesta a bordo para que todos la pudieran utilizar.

Por si esto fuera poco, diferentes investigaciones se han realizado desde aquel mítico suceso, donde destacan las transcripciones detallas de las conversaciones dentro de la cápsula espacial, y lo único que se sabe a la fecha es que en esos 7 minutos los tres viajeros estaban pasándose la cámara para poder encontrar el encuadre perfecto.

Tanta ha sido la expectación entre la gente para descubrir quién fue el verdadero autor de la fotografía, que hasta la revista Time llegó a citar que la placa era de Evans, pero la NASA nunca confirmó oficialmente dicha afirmación.


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