Según las investigaciones, Kosminski tenía alrededor de 23 años cuando asesinó a sus víctimas. (Ilustrated London News) (semisquare-x3)
Según las investigaciones, Kosminski tenía alrededor de 23 años cuando asesinó a sus víctimas. (Ilustrated London News)

Durante el siglo XIX las calles Whitechapel, dentro de un barrio londinense, y otras zonas del Reino Unido, fueron aterrorizadas por la presencia y crímenes de Jack el Destripador, un asesino en serie que se hizo muy famoso, pero del que nunca se supo su identidad. 

Sin embargo, un grupo de científicos de la Universidad John Moores parece haber dado con el verdadero nombre de este sujeto que cometió tantos asesinatos, y todo gracias a una prenda que llevaba puesta una de sus víctimas. 

Los especialistas realizaron pruebas de ADN a la prenda que perteneció a Catherine Eddowes, una mujer que fue asesinada por Jack el destripador y los resultados fueron corroborados con los de un polaco judío llamado Aaron Kosminski, que unos años antes había emigrado a Londres para dedicarse al oficio de barbero.

El estudio, publicado en la revista Journal of Forensic Sciences, señala que en esta prenda fueron halladas manchas de sangre y de esperma, de las cuales se extrajo el ADN mitocondrial para hacer el análisis, y el material genético concuerda con los descendientes vivos tanto de la mujer como del barbero. 

Sin embargo, en 2014 el nombre de Kosminski ya había sido señalado como sospechoso de estos crímenes, aunque esta es la primera vez que los detalles de este estudio son publicados en una revista científica, además de tener los resultados de las pruebas de ADN. 

“Describimos por primera vez a nivel molecular y sistemático el análisis de la única prueba física relacionada con los asesinatos de Jack el Destripador (…) Se trata del análisis genético más avanzado de sus crímenes hasta la fecha", señala el estudio de la Universidad John Moores.

A pesar del avance en el caso, hay quienes no creen del todo en este estudio, que desató el escepticismo entre la comunidad científica, en especial del genetista Adam Rutherford, quien ya había rebatido el estudio original en 2014, además de explicar que en ningún momento se ha respetado un proceso que evite la presencia de contaminación a través de la simple manipulación de las pruebas.

Mientras que la arqueóloga genetista Turi King (famosa por haber logrado identificar los restos del rey Richard III) califica el estudio de “inpublicable”. “¿Cómo es posible que esto haya pasado el filtro?” se pregunta. “No presentan datos, no se realizó en un laboratorio forense de ADN como es debido... El propietario no solo sostiene la prenda con las manos desnudas en fotografías, sino que aparentemente lo han tocado descendientes para comparar el ADN. Es increíble”.

Según las investigaciones, Kosminski tenía alrededor de 23 años cuando asesinó a sus víctimas: Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly, quienes murieron entre el 31 de agosto y el 9 de noviembre de 1888, presumiblemente mientras dormían.

El modo despiadado de operar de este asesino de Whitechapel era mutilarlas y luego extraer varios de sus órganos, motivo que le valió el sobrenombre de “destripador”.


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