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Javier Culson (horizontal-x3)
“Estoy destrozado. Nunca en mi carrera he dado una falsa salida y darla aquí, en las Olimpiadas, es demasiado frustrante", indicó un lloroso Culson. (André Kang)

Río de Janeiro - “Estoy destrozado”.

Esa fue la primera reacción hablada que pudo dar el vallista puertorriqueño Javier Culson al salir de la pista del Estadio Olímpico luego de no poder correr en la prueba, esto al quedar descalificado de la carrera por presentar una salida adelantada al disparo que ponía en marcha la prueba en la que buscaba convertirse en el primer atleta boricua en conquistar una segunda medalla para el olimpismo isleño.

Inmediatamente que se disparó para la salida, se dio un segundo disparo para detener a los corredores por la falsa salida. Culson, al parecer, sabía que era suya la falla porque se llevó las manos a la cabeza y se quedó unos segundos paralizado en la curva donde se detuvo.

“Estoy destrozado. Nunca en mi carrera he dado una falsa salida y darla aquí, en las Olimpiadas, es demasiado frustrante. Le fallé a mi familia y a mi hija que estaba viendo (la carrera en Puerto Rico)”, dijo Culson en medio del llanto al grupo de trabajo con derechos de televisión del Comité Olímpico de Puerto Rico y que le fueron suministradas a este medio ya que el corredor no se detuvo a conversar con el personal de prensa escrita dentro de su frustración.

Sin poder contener sus lágrimas, Culson destacó que ante su descalificación ni vio la carrera porque “no quería seguir sufriendo”.

“Me quiero ir para casa… me quiero ir para casa. Esto nunca me había pasado. Estaba bien concentrado, no sé si fue que los nervios me traicionaron o qué. Nunca en mi vida he dado una falsa salida. Ni siquiera en las prácticas”, agregó.

Culson buscaba en la prueba convertirse en el primer atleta del olimpismo boricua en lograr esa gesta– al no terminar entre las primeras tres posiciones en la final de los 400 metros con vallas en Río 2016.

La carrera la ganó el corredor estadounidense Kerron Clemente con un registro de 47.73 segundos, seguido por Boniface Tumuti de Kenya con un tiempo de 47.78, y Yasmani Copello de Turquía con 47.92.

El dos veces campeón del evento en la Liga Diamante y subcampeón del mundo en el 2009 y 2011, entró a la prueba con el cuarto mejor tiempo entre todos los finalistas según la acción de la semifinal del pasado martes con un registro de 48.46, detrás de los 48.26 del estadounidense Kerron Clement, el 48.32 del jamaiquino Annsert Whyte y los 48.39 del irlandés Thomas Barr.


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