La olímpica excolocadora de la selección de los Estados Unidos entregó un donativo de $10,000 a varias familias de Cataño que lo perdieron todo tras el paso del huracán María por Puerto Rico

Cataño - Courtney Lynn Thompson enfrentó situaciones de muchísima presión a lo largo de su excepcional carrera en el voleibol profesional.

Luego de cuatro exitosos años en la Universidad de Washington, a la que ayudó a ganar el título nacional del voleibol División I de la NCAA en el 2005, Thompson se abrió paso en el programa nacional de los Estados Unidos y conquistó medalla de plata en las Olimpiadas de 2012 y bronce en los Juegos de 2016 en Río de Janeiro, Brasil.

Como si fuera poco, la fogosa atleta, natural de Bellevue, Washington, ganó la presa de oro en el Campeonato Mundial 2014 de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), al igual que el cetro de la liga brasileña en el 2015-2016 con el club Rexona Ades Río.

Sin embargo, Thompson admitió hoy, martes, que el acto más cool de su vida lo experimentó al entrar al salón de conferencias de la Casa Alcaldía de Cataño para entregar un donativo de $10,000 de su fundación, Give It Back, a 10 familias que lo perdieron todo tras el paso del huracán María el 20 de septiembre de 2017.

“Definitivamente es lo más cool que he hecho en mi vida. Soy afortunada de ser la persona que está aquí para ver los rostros de todas estas familias. Esta experiencia me impulsará a ayudar más en el futuro y estoy agradecida”, dijo Thompson a endi.com.

Amor profundo por Puerto Rico

La conexión de Thompson con la isla, y en especial con Cataño, es profunda; aunque dio su primer paso en el Voleibol Superior Femenino (LVSF) con las Gigantes de Carolina en el 2008, fue con las Lancheras (a quienes reforzó en el 2010 y 2012) y, en especial, con su fanaticada, con quien la ahora retirada voleibolista forjó un amor inquebrantable.

Hard to find the right words to express how grateful we are @giveitbackfdn to spread the love today here in Puerto Rico. It was the coolest thing I have ever been a part of. These incredibly resilient friends of ours who all lost their homes in Hurricane Maria remain spirited and tough in the face of this adversity. It was an emotional time together to hear what they have been through as we passed along all of the donations we received from our community. We shared with them that people from all over the world have contributed solely because they wanted to help them. Neighbors helping neighbors, and friends helping friends. More donations have rolled in today and we will continue to pass whatever we get on to this community. From all of us @giveitbackfdn Thank You. Your contributions have made a difference in someone’s life today! @aforsett @tamamiyashiro

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Al ver las imágenes de la destrucción que María dejó a su paso, Thompson activó la fundación que ayudó a crear y a las jugadoras estadounidenses e internacionales que, en algún momento dado, pasaron por la LVSF, para ayudar a su pueblo adoptivo.

“Recuerdo que estaba en mi casa, viendo las imágenes en la televisión y piensas que todo esto ocurrió en un sitio lejano. Angie Forsett (Pressey, su apellido de soltera al momento de reforzar a Cataño en el 2012) y yo comenzamos a ver lugares y personas de Puerto Rico que reconocimos y eso aceró la tragedia a nosotros. Fue muy triste para nosotras y por eso estamos aquí, ayudando en lo que podamos”, sostuvo Thompson.

La Fundación Give It Back, después de todo, la componen jugadoras que han visto acción en la LVSF, como Nicole Fawcett, Jordan Larson y Alisha Glass. La fundación también recibió donativos de otras estrellas que brillaron en la isla como Kelly Murphy, Micha Hancock y Danielle Scott-Arruda, entre muchas otras.

Como jugadora, los nervios nunca traicionaron a Thompson, pero al cruzar la puerta y ver a las personas reunidas sus ojos se aguaron prácticamente de inmediato. Las lágrimas fluyeron libremente cuando el alcalde, Félix Delgado, le obsequió un cuadro con imágenes del pueblo y con mensajes individuales de cada familia a la que la fundación ayudó.

“Desde que la creamos en el 2015, hemos otorgado otros donativos a través de la fundación, pero nunca en una situación de emergencia como la que vive Puerto Rico. Creo que eso fue lo que traicionó mis emociones, pues es muy triste. No puedo comenzar a imaginar por lo que los puertorriqueños están pasando, y lo que les resta por recorrer, pero si podemos darle al pueblo un poco de alegría, pues estaremos contentas”, enfatizó Thompson.

“He tenido la dicha de jugar en muchos países… tuvimos buenas temporadas y ganamos, pero Cataño tiene algo que es muy especial para mí y es la gente, el espíritu de lucha y lo que valoran de la vida. Las relaciones son importantes y el deporte tiene la peculiaridad de hacer que te olvides de todo y vivas esos momentos especiales”, añadió la excolocadora de la selección de los Estados Unidos.

Además de entregar el donativo de $10,000, Thompson se unió a una de sus compañeras de equipo en Cataño, la exlíbero nacional Debora Seilhamer, para ofrecer una clínica de voleibol para las niñas y niños en el lugar donde le dieron al pueblo su único campeonato nacional y donde Thompson ganó el premio a la Jugadora Más Valiosa (JMV) de la serie final, la cancha Cosme Beitía Sálamo.

Y aunque regresará a Washington mañana, miércoles, Thompson se mantendrá a la expectativa de poder ayudar nuevamente a Puerto Rico y a su gente.


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