El ritmo circadiano determina los ciclos de estar despiertos o con sueño. (Shutterstock)
El ritmo circadiano determina los ciclos de estar despiertos o con sueño. (Shutterstock)

Durante el encierro por COVID-19 las rutinas se vieron afectadas, incluyendo las del sueño, y expertos aseguran que dormir bien es estos momentos es crítico.

Investigaciones publicadas por la Sociedad Americana de Fisiología en 2019 han demostrado que la inmunidad depende de la calidad del sueño. Incluso, indican que el insomnio suprime la función del sistema inmunológico tanto de la inmunidad innata como la adaptativa.

“El dormir bien es un proceso crítico en estos momentos, pues mientras se duerme se promueve la homeostasis de varios mediadores de inflamación: las citoquinas”, indica la doctora en naturopatía, Yaisanet Oyola Bonilla, quien trae a la conversación uno de los más recientes artículos de investigación publicados en la revista Nature Rev. Immunology (2020) en el que se ha demostrado que la inmunopatología del coronavirus SARSCoV2, observada en los pacientes con COVID-19 severo, presentan altos niveles en plasma de citoquinas proinflamatorias, causantes de la famosa “tormenta de citoquinas”.

Esto produce daño tisular en los sistemas cardiovascular, hepático y renal, aparte de las repercusiones más conocidas en el sistema respiratorio. También se están estudiando los factores patogénicos que envuelven los desórdenes inducidos por el estrés en la comunicación inmunológica neuroendocrina”, agrega.

Según explica, el ritmo circadiano determina los ciclos de estar despiertos o con sueño, ejecutado por el núcleo supraquiasmático (NSQ) -localizado en el hipotálamo-, que detiene la producción de melatonina en la glándula pineal mientras estamos despiertos.

“Las batallas en las interrupciones de los ritmos circadianos también son producidas por los efectos del insomnio, el estrés, la ansiedad y la depresión que están creando un desbalance mayor en la homeostasis de los neurotransmisores, afectando la segregación de acetilcolina, dopamina y serotonina. A su vez, se producirán una gran variedad de síntomas físicos que van desde dolor de cabeza, dolores musculares, fatiga (física y mental) y alteraciones en el apetito, agravando las patologías, que van desde insomnio hasta hipersomnia (somnolencia)”, señala Oyola Bonilla, quien además es profesora del programa doctoral en Medicina Naturopática de la Universidad Ana G. Méndez, Recinto de Gurabo.

Ahora que probablemente te enfrentas a regresar a tu lugar de trabajo, como parte de las fases de la reapertura económica ante la pandemia por COVID-19, ¿qué métodos naturales puedes hacer para dormir mejor y evitar las consecuencias del insomnio en el sistema inmunológico?

1.  Usa condimentos en la preparación de la cena: azafrán, romero, tomillo

2. Consume alimentos altos en antioxidantes, vitamina C, magnesio, carotenoides y flavonoides: kiwi, naranjas y almendras

3. Remueve las distracciones al menos una hora antes de dormir.

4. Date una ducha o baño con agua caliente por 15 minutos.

5. Utiliza la aromaterapia y los aceites esenciales colocados o colgados en la ducha para que el vapor libere su aroma: lavanda, camomila y hojas de eucalipto

6. Haz respiración profunda y pausada: ayudará a relajarte

7. Practica la meditación, espiritualidad u oración: ¡Confía! Esto no es perenne, todo pasará.

8. Toma infusiones: valeriana, tila, manzanilla, pasionaria, cúrcuma, lavanda y menta

9. Procura que tu rutina de sueño sea entre 7 a 9 horas.

10. Realiza ejercicio, al menos 30 minutos diarios.

Oyola Bonilla invita a seguir estas recomendaciones, además de resaltar que debes reconocer que la empatía de esta crisis comienza con la compasión hacia ti mismo.