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En conjunto con la dieta, las vitaminas pueden optimizar el sistema inmmune. (Pixabay)
En conjunto con la dieta, las vitaminas pueden optimizar el sistema inmmune. (Pixabay)

El correcto y frecuente lavado de manos y el distanciamiento social han sido algunas de las principales recomendaciones de las autoridades sanitarias mundiales para prevenir el contagio del coronavirus.

Sin embargo, un investigador de la Universidad Estatal de Oregón planteó que esos consejos deberían ser complementados con un conjunto claro de pautas nutricionales, tomando en cuenta que una buena nutrición es un apoyo al sistema inmunológico que combate a esa y otras enfermedades que afectan al tracto respiratorio.

"Hay una gran cantidad de datos que muestran el papel que juega una buena nutrición en el apoyo al sistema inmunológico. Como sociedad, debemos hacer un mejor trabajo para transmitir ese mensaje junto con otros mensajes importantes y más comunes", planteó Adrian Gombart, del Instituto Linus Pauling de esa casa de estudios superiores, según publicó el medio Oregon Live. El Instituto Linus Pauling es líder en el estudio de micronutrientes y su papel en la promoción de la salud óptima o la prevención y el tratamiento de enfermedades.

Gombart, junto a expertos británicos, neozelandeses y de los Países Bajos, analizaron ensayos clínicos, estudios en humanos y trabajos de investigación, antes de concluir que las personas deberían tomar no solo un multivitamínico diario, sino que también dosis extra de vitaminas C y D.

Pero, ¿por qué los investigadores ponen tanta atención a las vitaminas C y D?

"Los papeles que juegan las vitaminas C y D en la inmunidad son particularmente conocidos", sostuvo Gombart. Según explicó el investigador, mientras la primera influye en el crecimiento y la función de las células inmunes y la producción de anticuerpos, la segunda también juega un papel importante en la respuesta del cuerpo a las infecciones.

"El problema es que las personas simplemente no están comiendo suficientes nutrientes", enfatizó Gombart. "Esto podría destruir su resistencia a las infecciones. En consecuencia, veremos un aumento en la enfermedad y todas las cargas que acompañan eso", agregó.

Según el investigador, el coronavirus ha afectado de forma especial a las personas mayores, a quienes tienen enfermedades preexistentes y a los de tez más oscura porque -explicó- son poblaciones que tienden a tener niveles más bajos de vitamina D porque no la sintetizan de manera tan eficiente. De acuerdo con Gombart, agregar esos suplementos a la prevención no sería costoso. "Es una inversión que vale la pena", aseguró. Eso sí, el investigador aclaró que tomar estas vitaminas no es una "cura milagrosa".

"No vas a tomar un montón de vitamina D y de repente estás curado de algo cuando tienes una infección", afirmó. Según datos de la Clínica Mayo, la vitamina C no es producida ni almacenada por el cuerpo, por lo que es importante incluirla en la dieta por ejemplo a través del consumo diario de una china, una taza de fresas, de pimentón rojo o de brócoli.

"Para los adultos, la cantidad recomendada de vitamina C es de 65 a 90 mg por día y el límite máximo es de 2,000 mg diario", establece la prestigiosa entidad de salud.

Respecto a la vitamina D, la Clínica Mayo sostiene que se produce cuando la luz solar directa convierte una sustancia química de la piel en una forma activa de la vitamina (calciferol). Es por esto que la cantidad que produce una persona depende de varios factores, entre ellos el momento del día en que se expone a la luz solar, la estación del año, la latitud donde vive o la pigmentación de su piel.

"La cantidad diaria recomendada de vitamina D es de 600 unidades internacionales para las personas entre 1 y 70 años, y 800 unidades internacionales para las personas mayores de 70 años", dice la entidad.