Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

La cura definitiva para el cáncer no se ha encontrado todavía. Pero todos los días hay personas que, gracias a nuevas medicinas y protocolos de tratamiento de avanzada,  logran vencer o  controlar  la enfermedad. 

Así lo afirma la renombrada  hematóloga oncóloga  puertorriqueña Edith Pérez, directora del programa de cáncer de mama y de la Unidad de Estudios Clínicos de Cáncer de la Clínica Mayo, en  Jacksonville, Florida.

Es la misma investigadora que en el 2005 revolucionó el tratamiento de cáncer de seno al  demostrar que una droga, trastuzumab (Herceptin),  reducía en un 52% el riesgo de recurrencia  en pacientes con cáncer que tenían una proteína conocida  como HER-2 positivo.

 Pérez, quien conversó en exclusiva con El Nuevo Día durante una visita reciente a Puerto Rico, explica que más del 20% de las mujeres que han tenido cáncer y que han sido operadas presenta la proteína HER-2, que puede provocar que el tumor reaparezca y crezca. Por lo tanto, el riego de recaída y muerte es más alto.

 “Con el estudio cambiamos la historia de la enfermedad. En lugar de administrar una terapia que ataca a todos los órganos -como solía hacerse- este medicamento solo combate el HER-2. Es el concepto de la bala mágica;  encontramos lo que funciona mal, lo que ocasiona el cáncer, y arremetimos contra él”, explica la oncóloga, quien se ha convertido  en una reconocida  líder mundial en la investigación del cáncer de mama. 

“En los  últimos años, esta medicina se ha estado usando por todo el mundo y para mí ha sido un gran  honor participar en su desarrollo y que haya ayudado a miles de mujeres”, sostiene Pérez, quien  resalta que su lucha contra el cáncer continúa con nuevas investigaciones.

Tratamiento esperanzador

  De hecho, ahora Pérez  está en la búsqueda de nuevos tratamientos que ayuden a que la recurrencia de cáncer sea aún menor y la sobrevivencia  sea más alta. Y entre los muchos estudios que lleva a cabo, la investigadora está muy entusiasmada con los resultados de uno en el que se combinan dos poderosos medicamentos en una sola molécula.

Por ahora se conoce como  T-DM1 y es  la combinación en un mismo fármaco de trastuzumab (Herceptin) y el agente de quimioterapia DM1. Según Pérez,  representa una de las estrategias que más expectativas está despertando en la actual investigación contra el cáncer de mama HER-2 positivo.

Y es que la nueva terapia experimental está diseñada para  administrar una quimioterapia más potente que va directa a las  células tumorales, lo que  minimiza la exposición  a las células sanas. Por lo tanto, indica la oncóloga, es una terapia más personalizada y puede ser más eficaz a la hora de detener la enfermedad y, además, hacerlo de forma más segura.  

 “Hice un estudio pequeño con 137 mujeres que tomaron esta nueva medicina y otro grupo que tomó trastuzumab y quimioterapia separada (terapia estándar). Los resultados son muy alentadores. Encontramos que la combinación de la nueva medicina es más efectiva   y tiene muchos menos efectos secundarios”, indica  Pérez.

Por ahora, T-DM1  no ha sido aprobada por Administración Federal de Alimentos y Drogas (FDA). Pero Pérez indica que, debido a que los resultados fueron “tan impresionantes”, ahora está realizando un  estudio global para el que ya han reclutado sobre 1,000 personas.

“En este estudio estamos averiguando tres posibilidades. Una es el estudio del grupo control con Herceptin, en el segundo brazo estamos evaluando T-DM1 y en el tercero, tenemos una combinación de T-DM1 con otra nueva medicina que también ataca la proteína HER-2”, explica Pérez.

 Pero no es la única esperanza. La investigadora también está involucrada en innumerables estudios que exploran el uso de nuevos agentes terapéuticos para el tratamiento y prevención del cáncer de mama. Además de  desarrollar investigaciones para evaluar el rol de marcadores genéticos en el desarrollo y agresividad del cáncer de mama. 

Una de esas investigaciones es la que se conoce como  ALTTO, con la  que se está estudiando a ocho mil mujeres a nivel mundial que padecen de cáncer en etapa temprana.  Los primeros resultados se esperan para 2014.

Según explica Pérez, una de las ventajas de participar en estos estudios es que  las pacientes   tienen accesible las nuevas medicinas. En ese sentido, afirma que le gustaría  aumentar la posibilidad de que las pacientes de Puerto Rico puedan participar en los estudios en los que está trabajando

“Yo quiero que los pacientes de aquí tengan el beneficio de las nuevas medicinas y no tengan que esperar a que se desarrollen. Hace falta que comencemos a trabajar juntos y crear una infraestructura para que se pueda expandir y que más personas puedan participar”, sostiene Pérez.

 A entender el ADN

En los últimos cinco años, en el mundo entero, se han hecho más descubrimientos, creado más terapias y realizado más estudios que en ninguna otra década anterior, afirma  Pérez, mientras destaca  la importancia de los estudios genéticos que permiten elegir  qué medicamentos usar y cuáles  no, haciendo avanzadas combinaciones según el  tipo de cáncer  y grado de avance.

Sin embargo, todavía quedan varios desafíos, como el estudio del mapa genético detrás del cáncer. Y debido a que se sabe que el cáncer de mama se debe a cambios genéticos, Pérez señala que las investigaciones que realiza están tratando de entender lo que pasa a nivel del ADN de ese tumor “para poder desarrollar medicinas nuevas”.

De hecho, también se está desarrollando otra clase de medicamento que actúa sobre el ADN de las células malignas, impidiendo que estas se vuelvan a regenerar. Esta terapia, dice Pérez, será una posible solución para un tipo de cáncer de seno, el triple negativo, que hasta ahora no respondía a ningún medicamento existente y que ataca principalmente a las mujeres jóvenes.

Con eso en mente, Pérez señala  que en el 2009 se creó el Breast Cancer Translation and Genome Program, que ha permitido armar un equipo de investigadores para desarrollar terapias utilizando la tecnología genómica.

“La idea con este programa es utilizar la tecnología para definir todas las mutaciones que ocurren en los genes de cáncer y poder desarrollar otras pruebas para determinar si alguien va a tener cáncer y si va a ser agresivo o no”, explica la investigadora, quien insiste  en la importancia de individualizar las  terapias para que actúen directamente en el tumor de cada paciente.

  Asociado con toda esa investigación, la oncóloga resalta que ya han identificado unos cambios que hasta ahora no se habían descubierto. 

“Esos cambios están relacionados con la fusión de genes,  una nueva clase de mutación en cáncer. Ahora necesitamos averiguar  cuál es la función de esas mutaciones y su impacto para poder desarrollar otras terapias para otros tipos de cáncer de mama”, agrega Pérez, una investigadora incansable que también viaja por el mundo dando a conocer los descubrimientos y  motivando a que más especialistas se sumen a la causa.

Según dice, la época en que se trataba el cáncer de una forma general se acabó. Esto es así porque  con  los nuevos estudios y la promesa genómica se ha demostrado que se puede  hacer una terapia individualizada. 

“La comprensión de la base molecular del cáncer de mama ha posibilitado dilucidar nuevos blancos para atacar la enfermedad y esto permite aplicar estrategias de tratamiento mejoradas. Además, con la identificación de biomarcadores de la enfermedad se puede seleccionar el tratamiento más apropiado para cada paciente”, explica la especialista.

Oncóloga maratonista

La doctora Pérez organiza, junto a la conductora de NBC, Donna Hicken, una maratón contra el cáncer de mama que se corre todo los años a mediados de febrero para crear consciencia y reunir fondos para las mujeres que no pueden costear un tratamiento.

Donna, quien es paciente de Pérez, creó una fundación y ha donado a la investigación que hace la oncóloga más de un millón de dólares.  

“Estoy muy involucrada con este maratón, me encanta correr, hacer ejercicios y ayudar a la gente”, dice con una amplia sonrisa, al tiempo que invita a los corredores puertorriqueños a matriculare para el próximo maratón que se correrá el año que viene.

“Quiero ver más puertorriqueños allá corriendo este maratón. El 70% de los fondos que se recogen van directo a la investigación que hago”, agrega Pérez, mientras resalta su satisfacción por ayudar a miles de personas a través de sus investigaciones.

“Es un honor y una gran satisfacción. Yo sé que no hay muchos doctores en el mundo que tienen esa oportunidad que he tenido de ayudar que se cambien los estándares de tratamiento. Y cada día me siento más entusiasmada para hacer más, porque veo las posibilidades y siempre pienso que el futuro va a ser mejor. Pero tenemos que planearlo  ahora”, sostiene Pérez, mientras destaca que está segura que todos los días “aplicamos una medicina que ayuda a curar a una paciente en particular”. 

Pero dice que es consciente de  que se tiene que   aumentar el porcentaje de cura. Aunque asegura “que estamos haciendo progreso cada día y cada día estamos curando gente”.

Pérez, quien  nació en Humacao y se crió en Naguabo, estudió medicina en la Universidad de Puerto Rico y  a los 23 años partió a  California para hacer la práctica. La especialista, que por más de 30 años ha vivido en Estados Unidos dedicada a la investigación de cáncer de mama, enfatiza en la importancia de la prevención de cáncer de mama. Para ello, destaca la necesidad de hacer ejercicios, mantenerse en buen peso y llevar una dieta balanceada.

“También es muy importante que las mujeres se hagan las pruebas de cernimientos disponible, como la mamografía. La mujer debe conocer su cuerpo y estar pendiente de cualquier cambios para buscar ayuda lo más temprano posible”, aconseja Pérez.

El cáncer en cifras

• Cada año, aproximadamente 1,540 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama en Puerto Rico.

• Aproximadamente 363 mujeres mueren por esta causa anualmente.

• El tipo de cáncer de mama más común es el carcinoma ductal, con cerca del 70% de los casos cáncer de mama invasivo.

• Se estima que, en general, una de cada 13 (7.7%) mujeres 

que nazcan en la actualidad en Puerto Rico serán diagnosticadas con cáncer de mama invasivo en algún momento de sus vidas.

• El cáncer de mama es el tipo de cáncer más diagnosticado en las mujeres y representa el 33% de todos los tipos de cáncer diagnosticados en las mujeres.

• A nivel mundial el cáncer de mama es  de mayor incidencia y mortalidad entre las mujeres, representando aproximadamente una cuarta parte de todos los tipos de cáncer diagnosticados en las mujeres.

Fuente: Registro Central de Cáncer de Puerto Rico.

Más información

Dra. Edith A. Pérez

Centro Comprensivo de Cáncer de la Clínica Mayo

Jacksonville, Florida

www.mayoclinic.org

Email:[email protected] mayo.edu

1(904) 953-2000


💬Ver 0 comentarios