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La operación de instalar el sistema de purificación de agua y servirla, se convirtió en ocasión para compartir, además, manifestaciones culturales, desde las culinarias que tanto identifican a Piñones, hasta las de la música tradicional de Loíza. (Vanessa Serra Díaz)

Desde el pasado sábado y gracias a la colaboración de varias organizaciones dedicadas a la promoción de las artes y la cultura, vecinos de las comunidades de Piñones, en Loíza, cuentan con un oasis de agua purificada a través de un sistema traído a Puerto Rico por Veterans 4 Puerto Rico y el veterano de guerra de padres boricuas Ray Guasp.

Habían transcurrido cinco días del azote del huracán María sobre Puerto Rico, cuando el soldado retirado nacido en Connecticut logró escuchar la voz de su padre por vez primera desde el siniestro. El huracán lo sorprendió mientras estaba de visita y le pedía ayuda para marcharse. Conversó también con su prima Maritza González, educadora ambiental y promotora de las artes a través de la entidad “Creando conciencia mi tierra grita”, organización dedicada a la educación y la preservación de la naturaleza y los derechos humanos utilizando las artes. Habían comenzado a reportarse casos mortales de leptospirosis, infección causada por una bacteria presente en el orín de ratas, y González compartió con él su mayor preocupación sobre la falta de acceso a agua potable. 

“Como ecologista, educadora en cuanto a la preservación de la naturaleza y las consecuencias del mal manejo de la fuente acuífera, me preocupaba que hay gente en Puerto Rico que no sabe realmente lo que está pasando y cree que mientras tengan agua se la pueden tomar. Le comento del problema del agua pues, mucha gente envió hasta plantas eléctricas, pero no le daban importancia al agua (contaminada)”, planteó. 

De inmediato, el exintegrante del Cuerpo de Marina de Estados Unidos que acababa de completar una misión humanitaria en Houston, Texas, tras la devastación causada allí por el huracán Harvey, convocó a sus colegas para buscar formas de ayudar al país en el que comenzó a crear memorias desde antes de aprender a caminar.

“Estaba buscado sistemas, hablando con compañías para ver si me podían dar sorbetos (con filtro) o botellas de agua como donativo o a descuento. Hice un GoFoundMe y el CEO de la compañía Aquamira (sistema DIVVY) me envió un email ofreciendo traer el sistema con precio humanitario”, recordó.

Mientras tanto, en la isla González organizaba una red de voluntarios para identificar comunidades con necesidad urgente de agua potable a las cuales llegar primero. “Hice un listado de las organizaciones y de los líderes serios que podían recorrer una ruta por todo el país. La mayoría de las organizaciones estaban vinculadas al arte”, apuntó la también integrante de la Asociación de Artistas Plásticos de Puerto Rico, que es parte del esfuerzo.

El 19 de octubre llegaron los veteranos con tres sistemas de purificación capaces de producir desde 500 hasta 1,500 galones de agua potable en un período de ocho horas. “Empezamos en Cidra, Comerío, Salinas, Guayanilla, Utuado, Las Marías, Salinas, Piñones… y seguimos”, detalló Guasp, quien reconoce que también tiene algo de artista. “Me gusta pintar un poco, hacer ‘sketches’ y puedo tocar una musiquita, las congas, percusión”, dijo.

El sábado en Piñones estuvo a punto de mostrar sus talentos musicales y “amenazó” con hacerlo en los vídeos que compartió por Facebook. Fueron precisamente sus vídeos mostrando el esfuerzo los que motivaron a la madre del principal oficial ejecutivo de Aquamira a donar un sistema, y a ejecutivos de la empresa Wheelen a donar otro. Sin embargo, debido a la merma en los viajes humanitarios, al costo de los sistemas -que supera los $10,000- ahora se suma el costo del transporte, que supera los $2,000. “Harían falta mínimo 100 por toda la isla y que la gente llegue hasta ellos”, estimó.

González informó que el sistema instalado en Piñones se dejará allí para que supla a la comunidad. La líder comunitaria que acogió al grupo de artistas el sábado en sector El Terraplén, Marta Mojica Romero, dio fe de ello. “Es bueno (que tengamos el sistema) porque nosotros nunca tenemos agua y la que  sale ahora de la pluma es pesada y nos cae mal. Llevamos años  comprando agua”, indicó.

La operación de instalar el sistema de purificación de agua y servirla, se convirtió en ocasión para compartir, además, manifestaciones culturales, desde las culinarias que tanto identifican a Piñones, hasta las de la música tradicional de Loíza.

“Los derechos no son solo el derecho al acceso al agua o a la vivienda, los derechos humanos incluyen el acceso a la cultura y todo debe hacerse en conjunto. No podemos dejar que María nos quite también los derechos culturales”, planteó la licenciada Ana Irma Rivera Lassén, expresidenta del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico y especialista en derechos humanos. 


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