Jorge Iván Vélez Arocho

Punto de vista

Por Jorge Iván Vélez Arocho
💬 0

El voto electrónico: cuando hablan los que saben

En las últimas semanas en Puerto Rico se ha estado debatiendo una legislación dirigida, sin consenso de los partidos como se acostumbra, a modificar la manera de ejercer el derecho al voto. Son muchas las personas de todo el espectro político y social del país que se han manifestado en contra de este proyecto de ley. El proyecto causó suspicacia desde sus inicios, pues uno sus componentes principales era que el proceso de votación se realizaría por internet. No existen salvaguardas para ejercer el sagrado derecho al voto mediante internet. Los que proponían la legislación deberían saber esto. Y si lo sabían ¿qué razones tenían para proponerlo? Surgieron, y con razón, serias dudas sobre la legislación y sus propósitos.

¿Y qué dicen los que de verdad saben sobre el voto electrónico? Veamos lo que dice el National Institute of Standards and Technology (NIST), una de las organizaciones federales más prestigiosas a nivel mundial en este tema. En su página de internet aparece que el NIST es “una agencia federal no reguladora, dentro del Departamento de Comercio, con la misión de promover la innovación y la competitividad de los Estados Unidos adelantando la ciencia de las medidas, los estándares y la tecnología de maneras que mejoren la seguridad económica y nuestra calidad de vida”. 

En un informe recientemente publicado concluye que existe un alto riesgo cuando se vota por correo electrónico o por internet en términos de la pérdida de integridad en el voto, en la pérdida del voto secreto y en el riesgo de que personas no autorizadas voten. ¿Y si esto es un hecho reconocido por qué se incluyó en la legislación? Destacan en su informe “asegurar que el voto ejercido por internet mantenga su integridad y que se proteja la privacidad del votante es difícil, sino imposible en este momento”. 

Reconocen la importancia de otro importante informe del 2018 de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos titulado “Asegurar el voto: proteger la democracia americana”. Aquí se concluye que “no tenemos, en el presente, la tecnología para ofrecer un método que apoye el voto por internet. Es ciertamente posible que los individuos sean capaces de votar por internet en el futuro, pero preocupaciones técnicas previenen la posibilidad de hacerlo de forma segura en el presente”.

Otro ángulo importante destacado en el informe del NIST tiene que ver con la capacidad de auditar los votos si existen dudas sobre su integridad. Enfatizan “el voto electrónico permite a los votantes marcar sus papeletas fuera de un centro físico de votación. Típicamente, esto describe la marca electrónica de una copia digital de la papeleta utilizando un mecanismo electrónico. La papeleta así marcada se le enviaría a un oficial de votación. Los riesgos de este proceso electrónico se manejan mejor a través de la producción de un récord auditable, esto es, que la papeleta votada se imprima y sea verificada por el votante antes de ser enviada al oficial. El récord auditable es un control compensatorio importante para detectar un fallo en la seguridad al votar remotamente”. Sin un récord auditable, en caso de un recuento, el proceso es altamente arriesgado.

Claramente vemos que hacemos lo correcto cuando escuchamos a los que de verdad saben sobre los asuntos. Proteger nuestra democracia y el valor sagrado del voto no solo es justo… es necesario… es nuestro deber. 

Otras columnas de Jorge Iván Vélez Arocho

💬Ver 0 comentarios