Jon Borschow

Punto de vista

Por Jon Borschow
💬 0

La diáspora que nos ampara

En Miramar, hay una ingeniosa joven llamada Lucía que tiene una repostería, una “pâtisserie”, al estilo europeo. Tan exquisitas son sus confecciones, que se ha ido corriendo la voz por las redes sociales   —el canal “de boca en boca” del siglo XXI—  y todos los “cognoscenti”, los entendidos, hacen fila en la acera de la Ponce de León, los sábados, desde las 8:00 am, para deleitarse con sus ricas creaciones. Lucía Merino es una “chef de partie”, de repostería, con bachillerato en preparación culinaria especializada y vasta experiencia en los mejores hoteles y restaurantes de Europa y Estados Unidos. Lucía es una artista profesional de categoría mundial. Es puertorriqueña y decidió que tenía que regresar a su isla para aportar a lo suyo. 

Ric Elías es probablemente el emprendedor puertorriqueño más exitoso —y posiblemente menos conocido— de su generación, con una empresa tecnológica de clase mundial y miles de empleados. Ha reaccionado al embate del huracán María buscando cómo ayudar a la isla con sus redes de contactos, recursos y capacidades. Aparte de construir decenas de casas para los afectados, está montando un fondo de inversiones de $100 millones con el que pretende acelerar empresas locales y aportar al desarrollo de nuestro capital humano, infundiendo destrezas tecnológicas indispensables en la economía actual.

Lin Manuel Miranda no necesita presentación. Este talentosísimo boricua ha revolucionado a Broadway —y lo que no es Broadway—  obteniendo múltiples  reconocimientos como premios  Tonys, Grammys y ¡hasta un Pulitzer! Ahora trae “Hamilton” a Puerto Rico, primero, como acto de solidaridad para que los puertorriqueños puedan disfrutarla. Pero, sobre todo, quiere que el mundo entero sepa que este invierno puede visitar nuestra isla para ver la obra y aprovechar su estadía para descubrir las diversas experiencias únicas que ofrece nuestro Puerto Rico.

Así como Lucía, Ric y Lin Manuel, hay muchísimos puertorriqueños que son parte de la diáspora y se han ido para poder educarse, desarrollarse y hallar nuevas oportunidades. Se estima que el valor actuarial del capital humano que hemos exportado en la última generación asciende a más de $300 mil millones. Tras el paso del huracán María, esta diáspora ha sentido el llamado de sus raíces y de su herencia. A algunos de sus miembros se les imposibilita volver, pero colaboran con entusiasmo y bondad, allende los mares. Otros han podido regresar a Puerto Rico  preparados, comprometidos, y con redes, experiencias y destrezas invaluables. Montan empresas innovadoras, encaminan iniciativas importantes, aportan sus capacidades especializadas e ideas transformadoras. Los une a todos un compromiso con el futuro de Puerto Rico. 

Es un excelente momento para que reconozcamos el valor de nuestros activos - los tangibles y también los intangibles: nuestra cultura, nuestra historia, nuestro patrimonio. Es crucial que aprovechemos y valoremos la extraordinaria coyuntura que resulta de ese retorno de talento de nuestra diáspora. Debemos reconectarlo con la ebullición de iniciativas y proyectos que están surgiendo desde la base y de colaboraciones multisectoriales, para acelerar nuestra recuperación desde el aprecio.

Convirtamos en una prioridad el que se multipliquen los boricuas talentosos que regresen a aportar al nuevo futuro puertorriqueño. Escuchémosle, incorporémosle y aportemos para transformar juntos sus ideas. Abracemos esa diáspora para maximizar el impacto de sus aportaciones – sean de talento, de capital, de amor. Celebremos reconociendo públicamente sus iniciativas. Busquemos cómo insertarles en nuestras estrategias y planes; cómo conectarles a colaboradores. Todos tenemos un rol y una responsabilidad de ser el hilo que hilvana el tejido de un nuevo Puerto Rico. No perdamos este tesoro secreto: la diáspora que retorna y la que desde lejos nos ampara.

Otras columnas de Jon Borschow

viernes, 17 de enero de 2020

El tsunami turístico que no se dio

Necesitamos contrarrestar la noción allá afuera de que la isla completa se ha convertido nuevamente en una zona de desastre y no está preparada para recibir visitantes, escribe Jon Borschow

viernes, 20 de diciembre de 2019

Las narrativas sobre el DMO

Jon Borschow señala que El DMO no es un premio que le toca a nadie sino un activo de todo Puerto Rico

domingo, 1 de diciembre de 2019

La verdad sobre los cruceros

Si restauramos el presupuesto del DMO y con el plan de desarrollo, las líneas de cruceros no van a dejar de visitar el puerto de San Juan, plantea Jon Borschow

viernes, 15 de noviembre de 2019

La verdad sobre el DMO

Cada dólar que invierte Discover Puerto Rico tieen un retorno de inversión de $22 y $4 en contribuciones

💬Ver 0 comentarios