Sandra Maldonado Ramírez

Tribuna Invitada

Por Sandra Maldonado Ramírez
💬 0

La vida oculta de los hongos endófitos

Existe mucha evidencia sobre la relevancia de los hongos endófitos y las micorrizas, en la vida y sobrevivencia de las plantas, sugiriendo que estos han tenido un papel importante en la evolución de las plantas y su posterior diversificación.  A diferencia de las micorrizas, restringidas a las raíces, los hongos endófitos colonizan internamente cualquier tejido vegetal aéreo (semillas, frutos, flores, ramas y tallos) sin causar síntomas de enfermedad en el hospedero. 

Los hongos endófitos pueden estar localizados extracelular o intracelularmente y algunos pudieran presentar especificidad por ciertos tejidos vegetales.  También se han observado diferencias entre comunidades de hongos endófitos asociadas a plantas con amplia distribución como el café, donde estudios recientes documentaron que plantas de café en Colombia, Hawái, México y Puerto Rico presentan diferencias en riqueza y diversidad de hongos endófitos.   Otros estudios han señalado esta misma tendencia en coníferas, cacao y otras plantas de importancia económica.

Sin embargo, la relación entre los hongos endófitos y la planta hospedera pasa desapercibida generalmente ya que estos hongos solamente esporulan cuando el tejido vegetal envejece o son obligados a salir del tejido hospedero.  El hongo endófito puede afectar a la planta hospedera de diversas formas.  Por ejemplo, se les ha adjudicado un rol protector hacia la planta hospedera bajo condiciones ambientales adversas.  Esta protección incluye, salvaguardar a la planta del ataque de bacterias, insectos, herbívoros y hongos patógenos y por esto han sido utilizados como biocontrol contra diversas plagas.  Los hongos endófitos también pueden producir fitohormonas como las giberilinas que estimulan el crecimiento de la planta hospedera y le brindan resistencia a la sequía.  También se ha documentado que la presencia de hongos endófitos promueve la producción de sustancias que desalientan el consumo de la planta hospedera por herbívoros e insectos, asegurando la supervivencia de la planta.

Interesantemente muchos de las sustancias que producen los hongos endófitos, son responsables de los beneficios medicinales que se atribuyen a muchas plantas.  Un caso muy particular es el del paclitaxel o taxol, un compuesto antitumoral utilizado para combatir varios tipos de cáncer, que anualmente genera en ventas más de 1.6 billones de dólares. En 1968, científicos del Research Triangle Institute aíslan este compuesto de la corteza de un árbol llamado Taxus brevifolia, en las cercanías del Monte Santa Helena.  Durante décadas, la única forma de obtener este compuesto era mediante la deforestación de áreas donde crecía el árbol, poniendo en riesgo el ecosistema.  Sin embargo, la historia cambio en 1993, cuando Gary Strobel y sus colaboradores descubren que un hongo aislado de la corteza interna del árbol producía el paclitaxel.  El descubrimiento de este hongo endofito, Taxomyces andreanae, cambio el curso de la historia, evitando la extinción del árbol y haciendo disponible el compuesto para más pacientes, a un costo mucho más bajo.

Así que posiblemente los alcances de los hongos endófitos sobrepasan las barreras físicas que impone el hospedero vegetal y puede influir en otros organismos como los insectos o los humanos para transformar procesos naturales, combatir enfermedades o evitar catástrofes ambientales.

💬Ver 0 comentarios