Helga García

Tribuna Invitada

Por Helga García
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Seguimos luchando a oscuras

Ya no recuerdo la última vez que estuvimos trabajando desde mi oficina, en el edificio Roosevelt 1252, frente a la emblemática panadería La Ceiba y una de las arterias comerciales de mayor impacto en el sector, a dos cuadras del cuartel general de la Policía y a tres o cuatro cuadras de Plaza Las Américas.

Sé que salí de allí junto con mi equipo de trabajo para prepararnos para el paso del huracán Irma, y desde entonces no hemos podido regresar.

Con el paso de Irma, la energía eléctrica en el sector sufrió daños. Pero con el paso de María colapsó dejando fuera de servicio a decenas de pequeñas y medianas empresas en el área.

Todos los días llamo y todos los días la excusa es diferente, que llega en una semana, que el transformador se envió a buscar porque es viejo, que faltan piezas, en fin, que ya no llamo porque ya las excusas me las sé de memoria.

Y como pasa en este tramo de la avenida Roosevelt pasa en muchos sectores a través de Puerto Rico. Desde hace más de tres meses muchos pequeños empresarios han dejado de operar tentativamente y en algunos casos para siempre; otras empresas, como la mía -Perfect Partners- sobrevivimos y como en una cuerda floja hacemos malabares para mantener la operación desde la casa, la calle o donde haya la mejor comunicación, y así tratar de sostener nuestra empleomanía para que no se sume a las escalofriantes cifras de desempleo que han causado estos fenómenos naturales.

Cada día veo una “preocupación” del gobierno y de la Autoridad de Energía Eléctrica de “comunicar” el por ciento de generación, pero cada día son más las quejas de ciudadanos y empresarios.

No vemos ninguna acción estratégica ni comprometida para ayudar a las pequeñas y medianas empresas a salir de la oscuridad absoluta en la que nos tienen. Ellos saben los sectores afectados y saben cuántas empresas agrupan estos sectores, pero siguen dejándonos en la oscuridad.

Esa oscuridad no es solo la que tenemos en nuestros negocios, es también la oscuridad económica, porque los servicios y suplidores continúan cobrando como si el país estuviera en un 100% de capacidad. Y pobre de aquel que tiene planta imprescindible para mantener su negocio a flote. Pero hasta cuándo podrá absorber los costos, eso al gobierno parece que no le interesa. Los esfuerzos se ponen en los grandes, las farmacéuticas, los centros comerciales, los edificios que albergan los intereses económicos de los bancos y el gobierno. Mientras los pequeños comerciantes seguimos luchando a oscuras.

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viernes, 5 de enero de 2018

Seguimos luchando a oscuras

La relacionista profesional Helga García expresa que no ve ninguna acción estratégica ni comprometida para ayudar a las pequeñas y medianas empresas de Puerto Rico a salir de la oscuridad absoluta.

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