Astrid Díaz

Tribuna Invitada

Por Astrid Díaz
💬 0

Urge cultura de emergencia

La devastación causada por el huracán Harvey confirma el caos y dolor tras un fenómeno catastrófico, algo a lo que no estamos preparados en Puerto Rico.

El verdadero huracán es no tener cultura de prevención ni de reconstrucción. Se trata de carecer de organización multisectorial antes del ciclón y disponer de un plan de reconstrucción integrado, junto a una planificación de ciudades sustentables y redesarrollo de centros urbanos.

Nunca había visto un Puerto Rico tan débil para enfrentar un huracán como hoy: 400 mil personas viviendo en zonas vulnerables a inundación y derrumbes, 200 mil estructuras en peligro de colapso y más de la mitad de la población viviendo en zonas costeras, con casas propensas a marejadas ciclónicas. Estos fenómenos, por más débiles que sean, crean una reacción en cadena de caos, sufrimiento y suponen una recuperación de la infraestructura por años. Sin embargo, podemos tener un panorama diferente si desarrollamos una cultura de emergencias, que es un asunto de vida o muerte, de extrema necesidad.

Una cultura de emergencias es prevención, educación, civismo y sana construcción. Es lograr continuidad operativa, que el país siga funcionando luego de una emergencia. Es la autoprotección para reducir riesgos que amenazan la vida, los bienes y el entorno. La cultura de emergencias se logra desde el gobierno con su política pública, hasta en la responsabilidad que tiene cada ciudadano de prevenir, revisando y fortaleciendo sus casas y comunidades. También urge estar atentos a señales de posibles derrumbes, destape de alcantarillas o desagües y recoger escombros. Familiarizarse con los mapas de inundaciones de FEMA y de la Junta de Planificación, reparar roturas en las casas y conocer el uso correcto de generadores y cisternas.

La arquitectura y la construcción segura son una inversión de vida. Entramos en la temporada alta de huracanes con la posibilidad de que el ciclón Irma nos afecte. Es momento para poner en vigor la cultura de emergencias. El gobierno no lo puede hacer todo. La integración activa y educada de la gente es fundamental. Confío en la capacidad que tenemos para enfrentar grandes retos. Llegó el momento de demostrarlo.

Otras columnas de Astrid Díaz

martes, 3 de octubre de 2017

Nuestra casa, Puerto Rico

La arquitecta Astrid Díaz reflexiona sobre la devastación de una casa, la de todos, Puerto Rico

💬Ver 0 comentarios