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Imagen artística de una galaxia gigante de disco giratorio de gas, que reta la teoría de que galaxias así podían alcanzar un tamaño tan grande tan temprano. (NRAO/AUI/NSF, S. Dagnello)
Imagen artística de una galaxia gigante de disco giratorio de gas, que reta la teoría de que galaxias así podían alcanzar un tamaño tan grande tan temprano. (NRAO/AUI/NSF, S. Dagnello)

En los primeros días del telescopio espacial Hubble, los astrónomos, ansiosos por ver qué tan lejos en el espacio y qué tan atrás en el tiempo podía mirar su nuevo instrumento, lo apuntaron a un tramo de cielo vacío. Lo que regresó fue una imagen del espacio plagado de lo que el astrónomo Alan Dressler, de los Observatorios Carnegie, llamó “colisiones de miedo”: nubes irregulares y fragmentadas de estrellas conocidas como protogalaxias.