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Los entierros descubiertos se habrían realizado incluso en años en los que los chimús ya habían sido conquistados por los incas. (National Geographic)

Un grupo de arqueólogos que se encuentran trabajando en la ciudad de Huanchaco, al norte de Perú, descubrió los restos de 132 niños y 260 llamas pertenecientes a una antigua tribu llamada Chimú, los cuales habrían sido sacrificados entre los años 1200 y 1520 d.C.

Este hallazgo se suma al que realizaron en abril de 2018 a pocas millas de ese lugar, donde encontraron 137 niños y 206 llamas en las mismas condiciones, lo que representaría el mayor sacrificio ritual de menores en la historia, al contabilizar un total de 269 infantes que fueron víctimas de estos rituales.

El equipo liderado por el arqueólogo Gabriel Prieto y financiado por National Geographic, comenzó las excavaciones en esa zona el año pasado y continuará sus investigaciones después de este descubrimiento.

Según reveló Prieto, un detalle que sorprendió a los especialistas fue la presencia de ropajes con representaciones de dioses y adornos en buen estado de conservación.

"Lo extraordinario es que hemos encontrado un conjunto de 10 tumbas y aparentemente de niños de la élite Chimú porque fueron enterrados con artefactos y vestidos pintados. Incluso hemos encontrado tocados con plumas de aves exóticas de la selva, en excelente estado de conservación", precisó.

Asimismo, detalló que las edades de los menores varían entre los 6 y los 14 años, y según las épocas en las que se estima que se realizaron los sacrificios, la cultura Chimú hizo uso de sacrificios humanos no sólo para eventos como el fenómeno El Niño, en donde se pedía "clemencia" a la naturaleza, sino para ocasiones cíclicas que aún están pendientes de investigación.

Por último, refirió que los entierros descubiertos se habrían realizado incluso en años en los que los chimús ya habían sido conquistados por los incas, con quienes compartían la práctica del sacrificio infantil como un ordenado acto ritual.


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