La puertorriqueña Yashira Cruz Rodríguez participó anteayer en una teleconferencia con estudiantes en el Centro Criollo de Ciencia y Tecnología del Caribe (C3Tec), en Caguas. (Suministrada)

En medio del océano Pacífico, una joven boricua, de 26 años, conecta al mundo con el buque de investigación marina Nautilus, de la prestigiosa organización Ocean Exploration Trust (OET).

Con su trabajo como comunicadora del barco, Yashira Cruz Rodríguez, natural de Juncos, es la responsable de exponer ante la comunidad científica, estudiantes y seguidores de la embarcación las exploraciones que realiza la tripulación de 17 personas.

La educadora en Ciencias Marinas llegó hasta el reconocido buque tras ganar, este año, la competitiva beca de comunicación científica de la OET, teniendo como bandera sus trabajos en la Oficina de Emergencias Ambientales de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, en inglés), la Sociedad Ecológica de las Américas y la exposición Smithsonian de Ecosistemas Marinos en Florida.

“Toda mi experiencia me ha traído al océano Pacífico en el Nautilus, que comenzó su investigación de la temporada en mayo cerca de la costa de California. De inmediato, comenzamos a crear mapas del suelo marino hasta aventurarnos a las primeras tres unidades que exploramos”, explicó Cruz Rodríguez, quien obtuvo su bachillerato en Biología Mariana de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Humacao, en 2017.

La misión de 2019 del Nautilus es la exploración de los ecosistemas marinos y la creación de mapas del suelo oceánico en el Monumento Nacional de las Islas Remotas del Pacífico, conformado por 14 islas y cayos pertenecientes a Estados Unidos.

Cruz Rodríguez se integró, en agosto, por tres semanas a la exploración de las islas de Howland, Baker y el Antolón de Johnston tras un largo viaje que la conectó a la isla Samoa Americana desde Florida.

“En ese tiempo que estuvimos navegando entre American Samoa y Baker Island no vimos a ningún otro barco, así que estamos descubriendo y estudiando áreas completamente remotas, no solamente desde las profundidades del océano, sino desde la superficie también”, indicó.

Según la educadora, estas aguas, en su mayoría, tienen miles de metros de profundidad –que pueden equivaler a más de 12,000 pies–, pero los científicos tienen visibilidad gracias a la tecnología de los robots “Hercules” y “Argus”, que pueden sumergirse hasta 6,000 y 4,000 metros, respectivamente.

Con estos vehículos de operación remota, los científicos captan imágenes y recolectan muestras de aguas de diferentes densidades y animales, como los corales y esponjas marinas.

Ante eso, la comunicadora puntualizó en que en esta misión se concentran en explorar en las áreas más altas de la superficie marina, pues es donde más se encuentran estos seres vivos.

Sondas náuticas

Cruz Rodríguez señaló que,aunque la toma de las muestras constituye una parte importante de la misión, el trabajo más trascendental que realizan es la creación de mapas de las áreas sumergidas en jurisdicción estadounidense, utilizando un sistema de sondas náuticas capaz de rastrear el fondo marino en aguas que van desde 10 hasta 7,00 metros.

“Eso quiere decir que, a través de nuestro tránsito, aunque no tengamos nuestros robots debajo del agua, estamos utilizando este sistema de sondas para crear los mapas más precisos del fondo oceánico”, describió en una teleconferencia con estudiantes en el Centro Criollo de Ciencia y Tecnología del Caribe (C3Tec) en Caguas.

Explicó que esta tecnología ayudará a que los científicos tengan una mejor idea de las condiciones en el fondo del mar, el tipo de geología que existe y los organismos que los habitan.

La expectativa de la OET es que los mapas estén listos en 2030, lo que proveerá mayor exactitud al estudio de la vida marina, ya que los existentes son captados por satélites y contienen errores.

Importante labor

La labor de comunicación de Cruz Rodríguez cobra relevancia en el buque, ya que la embarcación transmite en tiempo real, a través de nautiluslive.org, las exploraciones de los robots y mantiene contacto directo a través de la plataforma con los usuarios que se conectan para aclarar dudas.

La transmisión es posible gracias a un cable de miles de metros de fibra óptica que está conectado a los robots.

“La razón por la que nosotros estamos aquí es para llevar la narrativa de la importancia de la exploración del océano. Me fascina poder conectarme con la comunidad, con escuelas alrededor del mundo y las personas en sus casas y hacer el proceso de exploración accesible a todas las personas”, señaló.

Cruz Rodríguez es la única puertorriqueña en esta misión del Nautilus, aunque anteriormente otros boricuas han trabajado en exploraciones del buque, uno de los tres en el mundo que se dedican a este tipo de exploraciones.

“Es posible salir de Puerto Rico, de un pueblo pequeño, ver el mundo y seguir sus sueños”, acotó sobre su empeño por salir hacia adelante.


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