Donald Trump le ha atribuido diversos males a la energía eólica como parte de su cruzada para recuperar el uso del carbón y otros combustibles fósiles. (GFR Media) (semisquare-x3)
Donald Trump le ha atribuido diversos males a la energía eólica como parte de su cruzada para recuperar el uso del carbón y otros combustibles fósiles. (GFR Media)

Ni siquiera las turbinas de viento se salvan de los ataques del presidente Donald Trump.

A principios de mes, el primer mandatario de Estados Unidos criticó los parques eólicos durante una cena de recaudación de fondos para el Partido Republicano. En su discurso, habló sobre la energía renovable, e insinuó que el sonido de las turbinas tiene potencial cancerígeno.

“Dicen que el ruido causa cáncer”, aseveró.

“Con lo del cáncer botó la bola”, reaccionó, por su parte, el ingeniero eléctrico Agustín Irizarry Rivera, experto en sistemas de potencia eléctrica y profesor en la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez.

Irizarry Rivera aseguró que no está comprobado que el ruido que sale de los parques eólicos provoca cáncer.

“Es la primera vez en mi vida que escucho ‘cáncer’ y ‘turbinas de viento’ en la misma oración”, insistió.

El ataque de Trump es el más reciente en su batalla contra las turbinas de viento. Ha criticado la energía eólica desde 2012 por una propuesta para instalar varios aerogeneradores en el mar de Escocia, visibles desde un campo de golf que le pertenece cerca de Aberdeen.

Durante años, el presidente estadounidense le ha atribuido diversos males a la energía eólica como parte de su cruzada y compromiso para recuperar el uso del carbón y ampliar el desarrollo de otros combustibles fósiles en la generación de energía en Estados Unidos.

Aunque no hay ningún estudio que pruebe que las turbinas eólicas provoquen cáncer, Irrizary Rivera explicó los molinos de viento pueden causar un efecto estroboscópico cuando la luz pasa por las hélices, que puede provocar fatiga en los ojos. Esto, precisó, podría afectar a las personas que laboran en las turbinas, pero se puede solucionar mediante la coordinación en los horarios de los trabajos.

“Cementerio” para aves

Durante la cena, Trump también arguyó que las turbinas “aniquilan” aves como el águila calva, símbolo nacional de Estados Unidos, y expresó: “Si amas las aves, nunca querrás caminar bajo un molino de viento porque es una vista muy, muy triste. Es como un cementerio”.

Irizarry Rivera reconoció que la mortandad de las aves a raíz de las turbinas de viento ha sido una crítica que se ha hecho por décadas. No obstante, aseguró que el problema se ha reducido en los pasados años.

“En las consultas, se incorpora un análisis de las aves”, detalló Irizarry Rivera, quien mencionó que las turbinas no se pueden construir en áreas donde se encuentran aves migratorias.

Señaló, además, que las aves que planean –volar con las alas extendidas e inmóviles–, como las águilas y los guaraguaos, usualmente no chocan con los molinos. Mientras, las aves que baten sus alas son más susceptibles.

¿Afectan el valor de las residencias?

El presidente Trump manifestó, además, que los aerogeneradores afectan el valor de las residencias aledañas.

“Si tienes un molino cerca de tu casa, felicidades, tu casa ha perdido un 75% de su valor”, declaró.

Para el corredor de bienes raíces Eddie López, pasado presidente de la Puerto Rico Association of Realtors, el porcentaje expresado por el presidente, que catalogó como inmenso, “no me parece real”.

“Todo lo que esté cerca o lejos de una propiedad tiene influencia en el precio”, explicó López vía telefónica. Sin embargo, consideró que los aerogeneradores en Puerto Rico no han afectado de manera positiva ni negativa el valor de las residencias.

“(Los molinos) son puestos en áreas comerciales. No se han puesto cerca de áreas residenciales”, agregó López, al recalcar que los molinos en la isla no afectan a los residentes.

López teorizó, incluso, que la creación de un parque eólico que prometa mejorar un área y suplir energía a una comunidad podría aumentar el precio de la propiedad.

“Esto sucede con propiedades con placas solares instaladas”, sostuvo el corredor de bienes raíces, que señaló que los compradores ahora ven el valor de la energía renovable.

Indicó, además, que “no he oído a alguien que viva al lado (de una turbina) y le moleste (el ruido)".

Uno de los parques eólicos principales en Puerto Rico es la Finca de Viento Santa Isabel. La instalación de energía eólica es la más grande del Caribe, según el portal del desarrollador, Pattern Energy. La finca opera desde 2012, y tiene la capacidad para energizar 30,000 hogares.

 En Estados Unidos, aproximadamente 17% de la energía es producida por fuentes renovables, según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA, en inglés). Las turbinas de viento producen apenas un 7% de la energía.


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