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El sismo del 16 de febrero de 2018 ocurrido a las 17:39 hora de México, y fue sentido fuerte en los estados de Oaxaca y Guerrero. (SSN)

El viernes 16 de febrero el Servicio Sismológico Nacional de México, al igual que el de Estados Unidos, reportaron un sismo con magnitud 7.2 localizado en las cercanías de Pinotepa Nacional, en las costas del estado de Oaxaca.

El sismo, ocurrido a las 5:39 p.m de México, fue sentido fuerte en los estados de Oaxaca y Guerrero.

Oaxaca es uno de los estados con mayor sismicidad en la República Mexicana, registra aproximadamente el 25% de los terremotos del país. 

El origen de esta sismicidad se debe al contacto convergente entre dos importantes placas tectónicas en donde la placa de Cocos subduce bajo la placa de Norteamérica. La interacción entre estas dos placas tiene lugar en la costa del Pacífico desde Chiapas hasta Jalisco.

El 7 de septiembre de 2017 ocurrió un sismo de magnitud 8.2 en el Golfo de Tehuantepec. El sismo ocasionó graves daños en la región del istmo, principalmente en poblados como Juchitán, El Espinal y Asunción Ixtaltepec. Éste fue un sismo intraplaca con mecanismo normal, el cual ocurrió al interior de la placa de Cocos.

Algunos otros terremotos importantes en el estado de Oaxaca, por mencionar algunos, son el del 15 de enero de 1931 de magnitud 7.8 y el del 30 de septiembre de 1999 de magnitud 7.4, los cuales se originaron en el interior de la placa Norteamericana.

Otros sismos importantes que han ocurrido en la región de Oaxaca son el del 23 de agosto de 1965 de magnitud 7.5 y el sismo del 29 de noviembre de 1978 de magnitud 7.6.

El más reciente de magnitud 7.5 ocurrió el día 20 de marzo de 2012 localizado en las cercanías de Pinotepa Nacional, Oaxaca y Ometepec, Guerrero. Fue sentido en gran parte de la zona sur y centro de la República Mexicana, ocasionando grandes daños en la región epicentral.

Los sismos son un fenómeno recurrente. Cuando se ha acumulado nuevamente suficiente energía en la frontera entre las placas, ésta tendrá que liberarse mediante la ocurrencia de un nuevo sismo.

Los eventos sísmicos ocurren periódicamente en las mismas regiones geográficas. A medida que pasa el tiempo en una región donde no ha ocurrido un terremoto fuerte, mayor es la probabilidad de que ahí ocurra uno. Es de esperarse que en las regiones donde ya se han presentado sismos fuertes, vuelvan a presentarse en el futuro.

Pero recordemos que México se encuentra en una zona de alta sismicidad debido a la interacción de cinco placas tectónicas: la placa de Norteamérica, placa de Cocos, placa del Pacífico, la placa de Rivera y la placa del Caribe. Por esta razón no es rara la ocurrencia de sismos.


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