(semisquare-x3)
Representación de la enana blanca, en el centro, y el fragmento planetario que la órbita (Universidad de Warwick).

Un equipo internacional de astrónomos detectó una estrella a 400 años luz que permite pronosticar lo que le depara a nuestro Sistema Solar en un futuro lejano.

Se trata de una enana blanca, es decir, un astro parecido al Sol que hace miles de millones de años agotó su combustible de hidrógeno.

Por medio del Gran Telescopio de Canarias, uno de los observatorios ópticos más grandes del mundo, los astrónomos han conseguido estudiar la composición de la nube de gas que envuelve a la estrella.

El estudio, publicado en la revista Sciencedetectó un pequeño cuerpo conocido como planetesimal, que se mantiene en el pozo gravitatorio de la enana sin caer sobre ella.

Este cuerpo está compuesto de elementos como hierro, magnesio, silicio y oxígeno, lo que equivale los cuatro bloques de construcción claves de la Tierra, según revela en un comunicado Christopher Manser, astrónomo de la Universidad de Warwick y líder de la investigación.

La reducción de la enana blanca fue tan activa, que el planetesimal todavía orbita dentro de su radio original y completa su trayecto cada dos horas.

Esta evidencia sugiere que este fragmento rocoso una vez fue parte de un cuerpo más grande más alejado, y es probable que haya sido un planeta destrozado cuando la estrella comenzó su proceso de enfriamiento.

El hallazgo ofrece pistas sobre lo que le ocurriría a nuestro Sistema Solar, dentro de 6,000 millones de años, cuando el Sol habrá consumido todo el combustible de su núcleo para generar energía.

De esta manera, revelan los expertos en su estudio, el Sol tendría un tamaño diez veces mayor al que tiene hoy y consumiría a todos los planetas interiores (Mercurio, Venus, la Tierra y tal vez Marte), mientras que el resto desaparecería por el calor y la intensa radiación.


💬Ver 0 comentarios